Los Enunciados Básicos de Popper

Publicado: 28 enero, 2012 en Ciencia, Filosofía
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Aspectos metodológico y filosófico

Popper entiende la filosofía básicamente como teoría del conocimiento científico o epistemología. Pero, para Popper, el problema fundamental de la epistemologia no es el de la estructura de la ciencia, sino el del desarrollo de la ciencia. Es decir, los enunciados de esta epistemología, así como las reglas del método científico que el análisis epistemológico establezca, no tendrán más que el valor de simples convenciones más o menos útiles para explicar el desarrollo del conocimiento científico.

Esta metodología de la ciencia deberá, pues, clarificar el concepto mismo de ciencia, si bien su problema fundamental será el del desarrollo del conocimiento. El método que se puede postular como propio de la filosofía de la ciencia es el de la discusión racional, común a la ciencia, a la filosofía y a cualquier pretensión de racionalidad. Es el método que consiste simplemente en exponer claramente los problemas y discutir argumentativa y críticamente las soluciones propuestas.

El problema de la demarcación consiste en delimitar lo que es la ciencia empírica respecto de lo que es pseudociencia. Es el problema de definir qué se entiende por experiencia. Es el problema de definir qué se entiende por realidad y por conocimiento de la realidad. Distinguir entre una teoría científica, como la de Einstein, o una teoría no científica, como el marxismo o el psicoanálisis.

Lo característico de Popper es una concepción empirista y positivista de la ciencia y de la filosofía y, por lo tanto, de la razón. Oponiéndose a la tradición empirista, que concibe la inducción como el método característico de la ciencia moderna, Popper rechaza los tres principios básicos del empirismo en lo referente a su concepción del conocimiento:

  1. Para Popper, es erróneo considerar que se pueden verificar proposiciones o teorías de carácter universal a partir de proposiciones particulares que no las contradigan como «todos los cuervos son negros», pues nada asegura que nunca se observará un cuervo blanco.
  2. No cree que la mente, en el proceso del conocimiento, adopte solamente una actitud pasiva y receptiva.
  3. Tampoco acepta el principio de verificación como criterio de sentido. Las teorías no son nunca verificables empíricamente.

El criterio de cientificidad para demarcar entre ciencias y pseudociencias sólo podrá ser la prueba de falsabilidad para una teoría, es decir, la comprobación de dicha teoría en circunstancias precisas en las que podría verse uno obligado a abandonarla. Y lo que sucede con las teorías psicoanalíticas y marxistas es que tratan de evitar este tipo de pruebas decisivas, de este modo, estas teorías nunca son refutadas por la evidencia de una incoherencia o de un conflicto.

Falsabilidad y contrastabilidad

Hemos establecido que el criterio de demarcación de Popper es la falsabilidad, refutabilidad o contrastabilidad de las teorías, que adquiere una relevancia especial como alternativa al principio positivista de verificabilidad y a la metodología induccionista.

En cuanto criterio para delimitar los enunciados científicos de los no científicos, el criterio de falsabilidad debe dar razón de los dos aspectos que, según Popper, definen la ciencia empírica:

  • Su carácter propiamente empírico, el cual implica dos propiedades de los enunciados científicos: que nos proporcionan información sobre la experiencia y que son capaces de explicar la experiencia
  • Su carácter evolutivo, el cual implica también dos notas de los enunciados científicos: que tienen un carácter hipotético, es decir, que no tienen una validez definitiva, y que tienen un carácter progresivo, es decir, que suponen un aumento real de nuestro conocimiento.

Para Popper, afirmar que una teoría pertenece a la ciencia empírica quiere decir que afirma algo acerca de algo y, por lo tanto, que no es ni tautológica (no afirma nada) ni contradictoria (lo afirma todo y tampoco proporciona conocimiento real) ni metafísica (afirma algo que no puede ser comprobado en la experiencia). Enunciado científico quiere decir, por lo tanto, enunciado que afirma algo sobre la experiencia.

El problema consistirá en saber cómo se puede llevar a cabo esta contrastación. Una teoría científica no es directamente contrastable con la experiencia, ya que ésta es siempre individual y concreta, y la teoría es universal y abstracta.

Sin embargo, a partir de una teoría y en ciertas condiciones se pueden deducir enunciados singulares a partir de ella (que Popper llama «enunciados básicos»), los cuales sí pueden ser directamente comparados con la experiencia, en el sentido de que estos enunciados precisamente son enunciados que describen hechos de experiencia.

Contrastar una teoría con la experiencia supone, por lo tanto, deducir enunciados singulares a partir de ella y verificar en la práctica estos enunciados. Una vez hecho esto puede suceder:

  • Que los enunciados singulares sean refutados por la experiencia, en cuyo caso la teoría queda también refutada o falsada.
  • Que los enunciados singulares sean verificados por la experiencia, en cuyo caso la teoría no queda verificada, sino sólo corroborada provisionalmente.

La concepción de la ciencia

El primer aspecto a determinar, en el marco de la concepción epistemológica de Popper, es el de la relación entre ciencia y experiencia; a partir del momento en que la ciencia se concibe como un conjunto organizado de enunciados, este problema se formulará como problema de las relaciones entre enunciados teóricos y enunciados de hechos, es decir, entre teorías y enunciados básicos.

Como hemos visto, las teorías se caracterizan respecto de los enunciados básicos por ser falsables; y éstos respecto a la teoría por ser sus posibles falsadores. Lo decisivo, por tanto, aquí es el método de llevar a cabo la contrastación entre unos y otros, o sea, el método de la falsación de la teoría o de su sometimiento a falsación.

Contrastar la teoría con la experiencia será contrastar los enunciados teóricos con los enunciados básicos. Pero esto no resuelve, sin más, el problema típico del empirismo lógico, es decir, el de la justificación del carácter empírico de los enunciados básicos mismos, el problema de la relación entre lenguaje y experiencia, a través de la relación de enunciados de hechos y experiencia de hechos.

Este problema se desdobla en la epistemología de Popper en dos: el problema de la aceptación de enunciados básicos para la falsación de una teoría y el problema de la justificación de esa aceptación.

Para Popper, los enunciados básicos cumplen una doble función en el sistema científico:

  • obtener gracias a ellos la caracterización lógica que íbamos buscando, la de la forma lógica de los enunciados empíricos.
  • los enunciados básicos aceptados constituyen la base para la corroboración de las hipótesis.

Para establecer la forma de cómo deben aceptarse los enunciados básicos para que cumplan su función de contrastación empírica, Popper señala dos reglas:

  1. No debemos aceptar enunciados básicos esporádicos, es decir, que no estén en conexión lógica con otros enunciados.
  2. Hemos de admitir enunciados básicos en el curso de nuestra contrastación teorías cuando se suscitan cuestiones esclarecedoras acerca de éstas, cuestiones que tienen que contrastarse gracias a la admisión de enunciados de ese tipo.

La objetividad de los enunciados científicos, que coincide con su contrastabilidad o falsabilidad, consiste, pues, en poder deducir, a partir de estos enunciados, otros que sean a su vez contrastables intersubjetivamente.

Sólo se pueden obtener conclusiones contrastables a partir de los enunciados básicos cuando se aceptan con algún tipo de relación deductiva a partir de hipótesis.

Ciencia y experiencia

Las relaciones lógicas sólo se pueden dar entre enunciados, por lo que es imposible pretender la fundamentación lógica de enunciados por algo que no son enunciados, o sea, por experiencias. Pero entonces, es imprescindible definir aquí qué se entiende por experiencia.

La supuesta experiencia que nos proporciona conocimiento solamente hace tal cosa en la medida en que se afirma un enunciado que describe el hecho. Pero este enunciado, ya por serlo, trasciende la observación empírica, inmediata. En realidad, toda observación está mediatizada ya por la teoría, de modo que las observaciones perceptivas puras son imposibles. Así pues, la experiencia no consiste en la acumulación maquinal de teorías, sino que ella misma es el resultado de decisiones y de interpretaciones libres.

Los hechos aparentes de la experiencia son siempre interpretaciones a la luz de teorías, por lo que tienen el carácter hipotético o conjetural de todas las teorías.

En conclusión las observaciones -y, más todavía, los enunciados de observaciones y los resultados experimentales- son siempre interpretaciones de los hechos observados realizadas a la luz de las teorías.

La cuestión de por qué conocemos precisamente mediante un sistema de enunciados aceptados convencionalmente, la cuestión de por qué esta metodología nos garantiza un conocimiento empírico válido no sólo formalmente sino realmente, es una cuestión que sólo puede resolverse mediante la fe metafísica en la inmutabilidad de los procesos naturales: “El método científico presupone la inmutabilidad de los procesos naturales o el principio de uniformidad de la naturaleza”.

Probabilidad y corroborabilidad

Una teoría que se ha tratado de falsar pero que no ha quedado falsada no muestra, en principio, contradicción con los hechos, pero no se la puede dar por verdadera sin más al no saberse si no resultará falsa en el futuro.

Además, al ser un enunciado universal no puede ser nunca definitivamente verificada, sino que siempre seguirá siendo una conjetura provisional. Es preciso, pues, cambiar el concepto de verdad por el de probabilidad. Entonces, al atribuir una probabilidad a una hipótesis estamos haciendo una evaluación de la misma que puede ser verdadera o probable.

Sin embargo, si se vuelve a atribuir una probabilidad a este principio, entonces estaremos en un regreso al infinito; y si, por el contrario, se le atribuye la verdad, entonces nos enfrentamos con el dilema de elegir entre la regresión infinita y el apriorismo.

O sea, no sirve la lógica inductiva para caracterizar una hipótesis cuando ésta ha sido contrastada con la experiencia y ha resistido la prueba. No podemos decir de ella que sea verdadera y ni siquiera podemos decir que sea probable. Lo único que podemos decir es que está más o menos corroborada.

Para Popper, que una teoría esté corroborada implica sólo que tal teoría es aceptable de manera provisional. En suma, decir que una teoría está corroborada cuando es refutable pero no ha sido refutada a pesar de nuestros intentos, es decir que hemos terminado aceptando una serie de enunciados deducibles de ella y hemos tomado esta decisión porque estos enunciados no eran deducibles de nuestro anterior conocimiento fácilmente falsable. Estas condiciones sólo garantizan que la ciencia no se detenga, no explican que aumente nuestro conocimiento.

El mundo 3

La epistemología de Popper se aproxima, en cierto modo, a las concepciones del neodarwinismo, suponiendo un cierto evolucionismo como concepción metafísica general de base.

El desarrollo de la ciencia se produce, pues, del modo siguiente:

  1. Los científicos inventan y someten a prueba las teorías destinadas a resolver problemas que se plantean a partir de teorías existentes.
  2. Entre las teorías se produce una competencia que viene a ser como una lucha por la supervivencia: unas teorías son eliminadas, bien porque no sobreviven a una prueba de falsabilidad, bien porque las sustituyen otras teorías más poderosas capaces de resolver más problemas.

El conocimiento científico es relativamente autónomo respecto de los individuos: no está inscrito en el genoma ni en el cerebro, sino que está en los libros y las bases de datos, disponibles para las nuevas generaciones, que continuarán desarrollándolo a través de la invención y la crítica.

Este conjunto de conocimientos progresivos constituye lo que Popper llama el «Mundo 3»: una producción específicamente humana por medio del lenguaje. Es el mundo de los problemas y de las hipótesis teóricas.

La apuesta por un racionalismo crítico

Popper invita a abandonar la ilusión de que es posible encontrar puntos de referencia últimos en los que basar nuestro saber. Y propone una actitud racionalista crítica que acepte que cualquier teoría es provisional, revisable y superable.

Por tanto, Popper se sitúa ya en la actitud de desimplicación propia de la postmodernidad, que no ve en la filosofía la empresa de fundamentación de las ciencias, tal como en la tradición moderna, desde Descartes hasta Husserl y el positivismo lógico, se había considerado. Para Popper, lo que importa no es la fundación de la ciencia, sino su desarrollo.

Optar por la razón no es ella misma una cuestión racional sino una decisión de la que sólo podemos decir que da buenos resultados, pero no que sea lógicamente necesaria a priori.

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comentarios
  1. [...] background-position: 50% 0px; background-color:#222222; background-repeat : no-repeat; } filotecnologa.wordpress.com – Today, 9:15 [...]

  2. [...] es discípulo de Kuhn y de Popper. Ahí es nada. Intentó adaptar el sistema de Popper a la nueva situación creada por Kuhn. Su intención era crear una reconstrucción racional de la [...]

  3. [...] se establece la llamada Concepción Heredada, representado por autores como Carnap, Reichenbach, Popper, Hempel, Nagel, etc. Su tarea fundamental es reconstruir la estructura lógica de las teorías [...]

  4. [...] Popper escribió en 1934 La lógica de la investigación científica, y en esta obra esbozaba las ideas básicas del modelo de cobertura legal. Pero fue unos años después, en un artículo  de 1948 titulado Studies in the logic of explanation escrito por Carl Hempel y Paul Oppenheim, donde podemos encontrar la primera formulación precisa de este modelo. Hempel y Oppenheim sostuvieron que una explicación científica es un argumento en el cual las premisas (leyes y datos) explican un hecho (o una regularidad) descrito por la conclusión de ese argumento. [...]

  5. [...] supuesto hecho por Lakatos, así como por Popper y Kuhn, es que el cambio de teoría ha de ser explicado haciendo referencia a las decisiones y [...]

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  7. [...] Popper, las teorías del pasado que han sido reemplazadas son falsas a la luz de nuestras teorías [...]

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  9. ezequiel dice:

    los primeros 3 titulos son los principios de popper los basicos???? necesito saberlo con urgencia ya que son una tarea que debo realizar

  10. Hola Ezequiel,
    no entiendo muy bien a qué te refieres con los tres primeros títulos.

    A partir de una teoría y en ciertas condiciones se pueden deducir enunciados singulares a partir de ella. Esos enunciados singulares es a lo que Popper llama «enunciados básicos», que son directamente comparables con la experiencia, en el sentido de que estos enunciados precisamente son enunciados que describen hechos de experiencia.

    Saludos

  11. […] Lakatos fue discípulo de Kuhn y de Popper. Ahí es nada. Intentó adaptar el sistema de Popper a la nueva situación creada por Kuhn. Su intención era crear una reconstrucción racional de la […]

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