Ingeniería de Sistemas y Apliaciones Sociotécnicas

Publicado: 28 junio, 2011 en Filosofía, Tecnología
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La Ingeniería de Sistemas es un concepto un tanto complejo, al que nos podemos aproximar con diferentes definiciones que más o menos cubran todo el marco conceptual que engloba.

Podría decirse que la Ingeniería de Sistemas es una aplicación de las ciencias matemáticas y físicas para desarrollar sistemas que utilicen económicamente los materiales y fuerzas de la naturaleza para el beneficio de la humanidad. Se trata de un conjunto de metodologías para la resolución de problemas mediante el análisis, diseño y gestión de sistemas. Es el conjunto de recursos humanos y materiales a través de los cuales se recolectan, almacenan, recuperan, procesan y comunican datos e información con el objetivo de lograr una gestión eficiente de las operaciones de una organización.

Un sistema aplica a muchos conceptos, dependiendo del enfoque que quiera realizarse:

  • Si se pone énfasis en la interrelación de las partes un sistema es simplemente un conjunto de unidades en interrelación
  • Aplicando la definición de Saussure, padre de la lingüística sistémica, se trata de una totalidad, hecha de elementos solidarios que no pueden ser definidos más que los unos con relación a los otros en función de su lugar en esa totalidad, es decir, no se puede definir una parte desligándola del resto
  • Basándonos en Gaines y la escuela constructivista un sistema es lo que se distingue como tal. Los sistemas no existen en el mundo real independientes de la mente humana. Se crean por los actos de hacer distinciones en el mundo real o en el de las ideas. La inteligencia se fija en un objeto y aparecen características relevantes, pero la percepción de objetos es subjetiva y susceptible de discusión

El concepto de sistema arranca del problema de las partes y el todo, ya discutido en la antigüedad por Hesíodo (siglo VIII a.C.) y Platón (siglo IV a.C.) Sin embargo, el estudio de los sistemas como tales no preocupa hasta la segunda guerra mundial, cuando se pone de relieve el interés del trabajo interdisciplinar y la existencia de analogías (isomorfismos) en el funcionamiento de sistemas biológicos y automáticos. Este estudio tomaría carta de naturaleza cuando, en los años cincuenta, L. von Bertalanffy propone su Teoría General de Sistemas.

La aparición del enfoque de sistemas tiene su origen en la incapacidad manifiesta de la ciencia para tratar problemas complejos. El método científico, basado en reduccionismo, repetitividad y refutación, fracasa ante fenómenos muy complejos por varios motivos:

  • El número de variables interactuantes es mayor del que el científico puede controlar, por lo que no es posible realizar verdaderos experimentos.
  • La posibilidad de que factores desconocidos influyan en las observaciones es mucho mayor.

Como consecuencia, los modelos cuantitativos son muy vulnerables. El problema de la complejidad es especialmente patente en las ciencias sociales, que deben tratar con un gran número de factores humanos, económicos, tecnológicos y naturales fuertemente interconectados. En este caso la dificultad se multiplica por la imposibilidad de llevar a cabo experimentos y por la propia intervención del hombre como sujeto y como objeto (racional y libre) de la investigación.

La mayor parte de los problemas con los que tratan las ciencias sociales son de gestión: organización, planificación, control, resolución de problemas, toma de decisiones,… En nuestros días estos problemas aparecen por todas partes: en la administración, la industria, la economía, la defensa, la sanidad, etc.

Así, el enfoque de sistemas aparece para abordar el problema de la complejidad a través de una forma de pensamiento basada en la totalidad y sus propiedades que complementa el reduccionismo científico.

Fueron los biólogos quienes se vieron en primer lugar en la necesidad de pensar en términos de totalidades, a ellos debemos la consideración de  jerarquías organizadas en niveles, cada uno más complejo que el anterior. En cada uno de estos niveles aparecen propiedades emergentes que no se pueden explicar a partir de los componentes del nivel inferior, sencillamente porque se derivan de la interacción, y no de los componentes individuales. También les debemos conceptos como el Holismo, en elque las disposiciones naturales de materia en el universo son totalidades con una organización interna y una autodirección, y la  Homeostasis, mecanismos autorregulados y autorreguladores.

Los ingenieros eléctricos también tuvieron algo que decir al respecto, introduciendo los conceptos de Sistemas abiertos, que son los que intercambian materiales, energía e información con el entorno, y de Cibernética: teoría de la comunicación y control en el animal y en la máquina, válido tanto para sistemas naturales como artificiales ya que aparecen fenómenos de comunicación y control que pueden ser tratados con una misma metodología. También pusieron de manifiesto la importancia y ubicuidad de los procesos de realimentación.

Los conceptos teóricos no están ligados indefectiblemente a una designación fija, y a veces existen mucho antes de que la denominación ahora dominante haya aparecido. No fue necesario que el término ‘sistema’ estuviera disponible, ni que se construyera alguna teoría de los sistemas, para que el concepto correspondiente circulara en el lenguaje cotidiano y en el de las disciplinas filosóficas y científicas.

Aún así, se desarrolló una Teoría General de Sistemas que sirvió básicamente para plasmar y concretar conceptualmente lo que se manejaba de manera intuitiva. Se desarrollaron terminologías y metodologías ad hoc.

Pese al uso relativamente habitual, superficial, y a veces incorrecto de la novísima terminología, las concepciones subyacentes no parecen haber superado de modo apreciable el modelo de equilibrio mecánico construido siglos atrás. Lo que de manera equivalente ocurre con los modelos orgánicos: apenas se ha avanzado a partir del callejón sin salida en que nos dejara el darwinismo social, tan aficionada a las analogías orgánicas.

Aún se afirma que las“sociedades” tienen “necesidades” y afrontan problemas en cuanto a mantener su estructura (institucionalizada), problemas que son resueltos gracias a la acción de ciertos mecanismos “homeostáticos” intrínsecos, capaces de operar de manera automática; o bien se dice que las clases sociales equivalen a una selección natural, fruto de la lucha competitiva, que impele más o menos automáticamente a los “más aptos” o “mejor calificados” hacia la cúspide, y así ocupan éstos las posiciones esenciales, desde el punto de vista funcional, para la “supervivencia” de las sociedades.

Las sociedades y las organizaciones son sistemas sociotécnicos,  máquinas automáticas (o simplemente “autómatas”). El modelo básico es simple: un autómata no sólo utiliza recursos del medio  y actúa sobre él, sino que obtiene y procesa información sobre las modificaciones que induce en el entorno (retroalimentación). De ese modo, es capaz de corregir continuamente su acción, logrando gobernar su curso en los procesos de interacción en los que participa. Lo esencial en el punto de vista de la cibernética no reside en los intercambios de materia o energía, que tanto importaban en la mecánica clásica. Lo que está en juego es sobre todo la información, en tanto es a través de ella que operan “factores determinantes o de control”

La sociedad de la información en la que estamos inmersos requiere de nuevas herramientas que sean capaces de extraer sinergia donde la ciencia se queda escasa o simplemente produce un vacío. La Teoría de Sistemas y la Ingeniería de Sistemas pueden ayudar a solventar esta nueva situación, de manera que sea lo más cómoda y productiva posible para el ser humano.

La inercia de los sistemas sociales es mucho mas lenta que la de los sistemas tecnológicos. El ser humano difícilmente se ve capaz de asumir y afrontar con éxito los nuevos y continuos cambios tecnológicos que nos rodean. Probablemente estamos siendo testigos directos de lo que se ha llamado La Revolución de la Información, y que probablemente tenga repercusiones mas significativas que las que tuvo en su tiempo la Revolución Industrial.

En la actualidad, el aporte de la Teoría de Sistemas en general y de la Cibernética  en particular ha redundado a su vez en el desarrollo de nuevas disciplinas. El modelo de sistema viable, ha sido aplicado y continúa aplicándose en todo tipo de organización y no sólo en empresas. Desde una sociedad del aprendizaje hasta una facultad universitaria, desde escuelas hasta hospitales, de una rama de servicio social a otra, de una institución gubernamental a un departamento de estado, de provincia a federación y eventualmente en una aplicación múltiple de la economía socio-industrial de una nación entera, el poder de diagnóstico de la herramienta ha probado ser útil.

Si quieres saber mas: http://wp.me/P1Bnwz-cr

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comentarios
  1. joe dice:

    hola. hombre mas que “[…] donde la ciencia se queda escasa o simplemente produce un vacío.” yo diría en mi modesta opinión que no es cosa de ella. si no es “ciencia” es creencia (ya esto por si solo da para discutir en el caso de la ciencia teórica), o en este caso reunión de variables de múltiples disciplinas con un objetivo. la teoría de sistemas, una en concreto, no es válida para épocas diferentes y su debilidad formal es causa del interés para que se “utilicen económicamente los materiales y fuerzas de la naturaleza para el beneficio de la humanidad.”, grandiosa definición que valdría tanto para un extremo como el otro de una misma cuerda (buen artículo). que haya demostrado ser válida no lo discuto. espero que se me haya entendido y que sigas explicándonos cosas tan interesantes como esta. adioooooooos.

    • Hola Joe
      no se si te he entendido bien, pero voy a intentar responderte. Cuando me refería a que la ciencia se quedaba escasa no era porque tratara de temas que no fueran de su incumbencia, sino que utilizaba una metodología que no era la adecuada. Igual que cambian los paradigmas científicos, cambian los métodos y herramientas utilizados para hacer ciencia. Y la Ingeniería de Sistemas ha ayudado considerablemente al avance de ciertas teorías científicas al dotarlas de una herramienta mucho mas potente que las anteriores.
      Respecto a lo de que si no es ciencia es creencia, no estoy para nada de acuerdo. Una creencia es algo que no necesita de una justificación o un fundamento racional, típicamente la religión que se basa en la fe, que es la creencia por excelencia. Pero hay otros tipos de conocimiento que si bien no tienen la contrastación empírica de la ciencia, utilizan la razón y herramientas científicas. Por ejemplo la filosofía no es una creencia, la psicología tampoco. Es cierto que hay diferentes corrientes filosóficas o científicas para explicar lo mismo. Pero también es cierto que la ciencia avanza cambiando de paradigma, es decir, que una teoría sea contrastable y funcione empíricamente no significa que sea la verdad, porque la evolución científica obtiene nuevas teorías que muchas veces ponen en evidencia a las anteriores.
      Lo siento pero no he entendido que querìas decir con la última parte de tu comentario. En cualquier caso siempre es bienvenido el intercambio de ideas y opiniones. Saludos dos.

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