Te mueves o te mueres

Publicado: 7 septiembre, 2011 en Cadaunada
Etiquetas:,

Lo correcto sería te mueves y te mueres, incluso si no te mueves también te mueres, pero estaríamos hablando en el sentido literal de la palabra muerte. No, ese no es el sentido del título. Se trata de un sentido alegórico,  uno de tantos que puede tener.

Cuando digo te mueves, digo con los tiempos, no en el espacio. Si no avanzas con los tiempos acabarás desintegrándote y materializándote en un mundo de carcas, retros, reaccionarios, desfasados, talibanes…llámalos como quieras, pero son gente muerta. Muerta para el sistema y muerta para los tiempos, porque es cuestión de tiempo que estén real y literalmente muertas.

A lo largo de nuestra vida, la percepción del tiempo va cambiando. El tiempo vivido sufre una aceleración constante, in crescendo. Cuando eres niño una hora es una eternidad. Cuando eres viejo un año es un minuto. Hay muchas teorías al respecto, de porqué esto sucede, y la verdad es que ninguna de las que he leído me ha convencido especialmente. Pero constatemos el hecho: el tiempo vivido se acelera.

Igualmente sucede con nuestra capacidad de adaptación a los cambios. Cuando eres niño todo es nuevo, vives en un cambio constante,  casi todo lo que te acontece es la primera vez que sucede, y por lo tanto vives  tu vida y la aceptas con la incertidumbre e inseguridad que conlleva. Conforme vas creciendo, madurando, envejeciendo, vas construyendo tu arquitectura mental y llenando tus discos duros a base de rutinas, repetición, prejuicios, costumbres, verdades absolutas que luego resultan que no lo son tanto, pero cuando es demasiado tarde. Eso conlleva que  cuando te sacan de tu espacio de confort, que es en el que te sientes a gusto y seguro, es decir, cuando te enfrentas a situaciones nuevas, inesperadas, diferentes, caóticas…te acabas bloqueando, acojonando, huyendo, o en el mejor de los casos respondes aplicando los mismos principios que usarías en las mismas situaciones de siempre. Vas perdiendo los reflejos, la capacidad de innovación, la creatividad, la originalidad, la espontaneidad. Está claro que unos más que otros, porque no todo el mundo ha tenido las mismas capacidades de partida ni la misma evolución. Pero aún manteniendo el sempiterno cada uno con sus cadaunadas, extrapolemos grosso modo, que es la única forma de extrapolar en cuestiones humanas.

Los hay que, a pesar de detectar que los sistemas que capacitan la reacción óptima ante la diferencia se están anquilosando, luchan por desengrasarlos y seguir manteniéndose vivos en los tiempos que corren. Los hay que ven como el tren acelera y ni siquiera hacen el intento de correr tras el. Otros no pueden correr.

Cuando hablo de este tren que algunos cogemos, otros dejan pasar sin inmutarse, y otros no tienen billete, no me refiero a un tren único, o más bien sería un tren con muchos vagones. Un vagón sería por ejemplo la forma de vestir, otro vagón sería la forma de educar a los hijos, la forma de comer, los propios programas de televisión son un fiel reflejo de cómo cambian los tiempos. No entiendo cómo llevan ahora esos pantalones cagaos y esas sandalias medio botas, no entiendo cómo puede estar bueno un trozo de pescado que cocinas en una bolsa de plástico, no entiendo como la consola puede reemplazar a un progenitor. Pero es que no tengo por qué entenderlo, sólo tengo que respetarlo.  Si te quejas de las cosas que hace, dice o usa la gente más joven que tu, piensa en engrasar tu sistema de adaptación al cambio. Muévete.

Hay un vagón que es especialmente interesante, hablo de la tecnología. La revolución tecnológica que hemos vivido los últimos 20 años, y que seguimos viviendo, será algo que nuestros nietos estudiarán en el cole como un gran momento histórico, un enooooorme paso para la humanidad. Se trata de un tren que no admite términos medios. La gran mayoría se posiciona en los extremos, o están activa o pasivamente en contra de la tecnología (yo no puedo, ya me ha pillao mayor, me siento inútil, es antinatural) o están totalmente enganchados a ella (horas muertas chateando, navegando, jugando, pendientes del móvil, de los mensajes). A medio/largo, en cuestión de supervivencia, ninguna de estas dos estrategias parece ganadora. Como ya sabían hace mucho tiempo, en el punto medio está la virtud, y aunque es una afirmación que no comparto en términos generales, al particularizarla en la tecnología estoy totalmente de acuerdo.

Se trata de que la uses, la utilices, detectes para lo que te sirve, para lo que te puede ser útil y para lo que necesites. Si hay un no en tu detección, no significa que estás en contra de la tecnología, simplemente que no te hace falta. Obviamente eso en el sentido amplio de tecnología no pasará, porque seguro que ves la tele, escuchas música, esto también es tecnología. Lo que si es importante es estar al tanto de lo que va surgiendo, y para qué sirve, si te es útil estupendo, si no, pues estupendo igualmente. La tecnología hay que racionalizarla, ponerla en su sitio, no es ni buena ni mala, no niegues sus bondades, pero critica sus puntos oscuros. Recuerda siempre que en este mundo traidor, nada es verdad ni es mentira, todo es según del color, del cristal con qué se mira. La mejor manera de moverse con los tiempos es tener siempre a mano un cristal transparente.

Anuncios
comentarios
  1. lorena dice:

    Qué identificada me siento al leer este post. Creo que cuando pierdes la mirada inocente, la forma “infantil” de acercarte a la vida, entras en una dinámica de seguridades ficticias que hace q vivas en una burbuja q no es ni transparente ni luminosa, es una bolsa de basura q no deja que entre ni salga nada nuevo, vivificante y renovador en tu rutina. Acercarte a aprender cosas nuevas es recuperar tu lado blanco,es recuperar “la ignorancia”, poder sentirte aprendiz y q te quedan mil cosas interesantes que descubrir, y de paso reinventarte, adaptarte. No estás en la onda…pero casi!

  2. Me ha gustao un montón lo de la bolsa de basura, me la imagino negra, hedionda y chorreante…¡puaj!. Fuera con ella

  3. inmaculada dice:

    Me recuerda a mi querido Pablo Neruda en su poema “Muere lentamente”.
    Totalmente de acuerdo, con Filo y Lore.
    ¡¡Ya veo que vuestras neuronas están en el tajo!!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s