Ars Vivendi

Publicado: 22 septiembre, 2011 en Cadaunada
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No me gusta la gente que odia los domingos

No me gusta la gente que tiene síndrome post vacacional

No me gusta la gente que a mitad de las vacaciones recuerda que ya queda menos de lo que se ha disfrutado

En realidad no hay tanta gente que no me gusta, porque el que odia los domingos en general y los domingos por la tarde en particular, es la misma gente que cuando vuelve de vacaciones está deprimido porque ya no está de vacaciones, y es la misma gente que cuando llega a la mitad de las vacaciones y de ahí en adelante, sólo piensa en que queda un día menos.  En lugar de carpe diem (et carpe noctem) se dedican a la agonía de lo que viene.  La expectativa del futuro les asfixia el presente, impidiéndoles disfrutar de lo que están viviendo, aterrados por lo que les  queda por vivir, que siempre es una carga. Al final tu vida es un pasado continuo y pesado.

Este tipo de personas no valora lo que tiene, y no sabe disfrutarlo. No sabe apreciar el lujo que implica poder romper tu rutina, tener un fin de semana o irte de vacaciones y que encima te paguen. Esto del estado del bienestar que todos tenemos tan asumidos, y que sólo disfruta un núcleo reducido de la población del planeta, ahora empieza a hacer aguas por todas partes. Cuando acabe cayendo, será cuando muchos de nosotros valoremos lo que antes teníamos, en lugar de hacerlo ahora, porque sí, porque yo lo valgo. En realidad tú no lo vales, nadie lo vale.

Pero espera un momento, es que además…

No me gusta la gente que tiene doble rasero

No me gusta la gente que no hace lo que dice

Si tu exiges que te traten de una manera determinada, lo menos que puedes hacer es ser recíproco, no puedes pedir respeto si tú no respetas, no puedes pedir credibilidad si tu no eres creíble. No puedes pedir honestidad si tú no eres honesto. Nadie es más que nadie, ni menos. El respeto hacia nuestros congéneres debería ser el gran  leit motiv de nuestras vidas, y en lugar de eso, nos dedicamos a vilipendiar y destripar, sin fundamento, en una orgía de voracidad que nunca será satisfecha. Es más fácil pensar que el trabajo del otro es peor, que la opinión del otro es la que está equivocada. Es más fácil mirar a nuestro alrededor que mirar en nuestro interior. Mirar en nuestro interior es mirar a un abismo desconocido, que te acabará arrastrando en un vértigo infinito. Mirar en nuestro interior implica asumir lo que no te gusta y hacer todo lo posible por cambiarlo…¡Agotador! Además está oscuro. Mucho mejor mirar hacia fuera y criticar todo lo que está lejos del alcance de tu voluntad, porque así la culpa no será tuya.

No me gusta la gente alienada

No me gusta la gente alineada

La gente gris busca su personalidad  por analogías, se fija en modelos. A veces busca esos modelos, la mayoría de las veces los encuentra por el camino. La multimedia que nos rodea facilita tremendamente la asunción de modelos que ni siquiera te planteas, sino que adoptas sin pensarlo. Escuchas la música que suena en la radio, ves las películas que echan por la tele, vistes con la ropa que está de moda. Estás montado en la barca de la vida social convencional, y te dejas arrastrar por la corriente, sin pararte a pensar quién provoca esa corriente. Es más, sin pararte a pensar que puede haber otros ríos, incluso que tú te puedes construir tu propio río de tu vida.

 Es normal que nos rodeemos de gente afín a nosotros. Buscamos amig@s que compartan con nosotros intereses, aficiones, visiones del mundo. Si eres gris, tus amigos son grises, y por eso triunfan masivamente las redes sociales, porque los cables no entienden de colores y hasta el más gris puede pasar por un arco iris, porque sólo te da las ventajas sin ninguno de los inconvenientes de la realidad, y sobre todo, porque… ¡es tan cómodo!…Tener personalidad, ideas propias, principios…exige esfuerzo, exige un trabajo diario de saber lo que hay en el mundo y lo que te rodea, y además de tener las herramientas necesarias para que la interpretación sea productiva. Y sobre todo de ser coherente y consecuente…¡uffff agotador!

Si te has identificado con algunos de los no me gusta, me parece respetable. Como siempre digo, copiando miserablemente a Ortega, cada uno con sus cadaunadas, y tus cadaunadas son igual de miserables y gloriosas que las mías, porque nadie te garantiza que el río en el que te montas o el que te construyes sea mejor que el río donde la masa se desplaza. Pero igualmente respeta mis circunstancias y respeta que no me gusten tus cadaunadas. Respeta mi diferencia.

El arte de la vida es el arte de sacar el máximo partido a cada momento, de buscar siempre una perspectiva que nos permita respirar, en lugar de cubrirse del barro que uno mismo genera. Y sobre todo el arte de dejar a los demas que expresen su mismidad.  La vida es un arte, y no todo el mundo es artista.

Además, he tenido una semana mala, y me ha salido la vena misántropa…¿qué pasa?

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comentarios
  1. Lorena dice:

    De vez en cuando todos tenemos un puntazo misántropo, eso no quita para que sepamos y queramos disfrutar de la vida, sobre todo, aprender a disfrutar de lo cotidiano, que no por serlo tiene q perder el encanto. A mí me agota mucho más seguir según q corrientes, me exige más esfuerzo mental, te lo digo.

  2. Jose A Leon dice:

    A mi tampoco me gustan los blogueros, pero contigo Filo, hago una excepción…
    🙂

  3. jajajajaja…..pues muchas gracias por las excepciones, al final son las que confirman la regla..tu sabes…

    • Lorena dice:

      Nunca he entendido esa expresión, la de la excepción q confirma la regla, si es una excepción confirma que no hay regla ¿o no?

      • jajajaja, probablemente no la acabes de entender porque poca gente la usa bien, no se trata de que la regla esté confirmada por una excepción, sino al revés, para establecer una regla partiendo de la nada, lo más fácil es analizar las excepciones que suceden, y así la regla aparece por sí sola….o también lo puedes enfocar pensando que si hay una excepción, es porque hay una regla, la cual es incumplida por dicha excepción…¿e o no e?

  4. Lorena dice:

    Según frikipedia: “Una posible mejor forma de expresar esta frase sería “La excepción refina/amplía/modifica la regla”. Esta forma de expresar esta frase es más precisa, porque se da a entender que hubo un error en la generalización. Es decir, en términos formales, la primera regla formulada es falsa debido a una excepción. Al mismo tiempo, dicha regla no es del todo incorrecta puesto que la excepción no descarta, invalida o desecha la regla sino que la completa y amplía haciéndola más precisa. La idea detrás de esta expresión es que partiendo de excepciones es más fácil encontrar una formulación general. Es decir, encontrando las excepciones se puede verificar rápidamente las reglas generales. La mal interpretación en el lenguaje español ha llevado a esta frase a comunicar lo contrario. Es decir, que la excepción sirve para hacer más fuertes las reglas. Algo que está fuera de toda lógica formal.

  5. Jose A Leon dice:

    Joer quien diría nada de hacer excepciones… ¡sois temibles! 🙂

  6. Scruz dice:

    ¡Me ha encantado! desde luego, sabes lo que es el arte de vivir la vida, aunque, pondré mi punto: ¿no es mejor dedicarte a disfrutar mas que a comprobar que no te gustan los que no saben vivir? Solo es por dar conversación, eh? Me alegro de haber sacado un rato, aunque cortito, para pasarme por aqui 🙂

    • Está claro, de ahí lo de la mala semana, tenía que explotar de alguna manera y qué mejor que escribiendo. Normalmente este tipo de gente me es transparente, por no decir que me resbala. Practicar la compasión, en el sentido budista, es lo suyo…

  7. axax12 dice:

    Yo que soy un reconocido misántropo casi todo el tiempo (no consigo hacérselo creer a nadie), estoy de acuerdo en general con el artículo, pero la verdad es que me hago mayor y me resbala casi todo el mundo que en condiciones normales no me gustarían. Como decía Rick a Ugarte en Casablanca contestando a la pregunta “¿me desprecias?”: “Si alguna hubiese pensado en ti, probablemente te despreciaría”. Pues eso, que ni siquiera pienso en ellos.

  8. inmaculada dice:

    Me gusta las pajas mentales ¿qué hay de malo?.
    Me ubican en mi mundo, en el que yo quiero vivir, me hacen evolucionar hacía la dirección elegida. Me como el tarro para dejar grabado en él como me gusta ser.
    Ante todo abogo por la variedad, me enriquecen las diferencias de todo tipo entre las personas. Pero que no me vendan nada al igual yo nunca pretendo convencer a nadie, ni tener razón. No necesito que mis amigos piensen como yo mientras pueda dialogar con ellos a gusto. La vida es el presente y no olvidemos que está llena de momentos de borrador: tachaduras y espacios en blanco, el día a día, al que hay que mimar porque te puede traer grandes cosas cuando menos te lo esperas. De los grandes acontecimientos estoy un poco defraudada no me suelen llenar tanto como esperaba.
    Veo que la gente está programada para sobrevivir no para ser feliz, no jugamos a ganar, sólo a no perder y creo que sin arriesgar no se crece.
    En fin, no doy más la vara. Yo me quedo siempre por lo que me queda por vivir.
    Con respecto a lo que dice axax12 es normal, cuestión de edad y seguridad, van de la mano.

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