Veintisiete Horas y Media en Pisa

Publicado: 4 noviembre, 2011 en Viajes
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Ni una más ni una menos. Visita fugaz donde las haya, y aprovechada como pocas.

La primera media hora se fue en el taxi entre el aeropuerto y el hotel, unos 5 minutos, puede que 6. Pisa es pequeña, pero podría decirse que su aeropuerto está en el centro de la ciudad. Pocas veces he tardado tan poco. Unos 15 minutos en el check in…las cosas de palacio van despacio…y 10 minutos en la habitación para soltar la mochila y refrescarse, que es la forma elegante de decir para ir al baño a hacer tus cositas, seas las que sean…

Las siguientes 7 horas fueron de turisteo y ya van 7 horas y media, con lo que nos quedarían 20 horas pendientes. Pisa es una ciudad típica de la Toscana, pequeña, acogedora, con su río, con sus palacetes medievales desparramados por todas partes. Calles estrechas, casonas impresionantes, zonas cubiertas con soportales, y edificios singulares y vetustos. El río Arno no es muy ancho, y tiene un color marronáceo nada atractivo, al caer la noche ves corretear algunas ratas por la parte baja. Pero tiene una rivera perlada de hermosos edificios antiguos, palacetes y grandes casas, que lo bordean a ambos lados, dándole una prestancia y una clase que no tienen sus puentes.

Pisa está llena de universidades….y eso conlleva a los respectivos universitarios. Básicamente se traduce en que a las 6 de la tarde, que ya es de noche, no ves a casi nadie por las calles, pero a partir de las 10, que es mucho más de noche, empieza a petarse de gente joven bebiendo, fumando y sin parar de reir. ¡Que tiempos!

Algunos de los palacios son realmente espectaculares, con unas ventanas estrechas y alargadas, donde el toque medieval está muy presente. Casi todos con su torre del homenaje. Al caer la tarde en la orilla del río se observaban unos colores dorados preciosos que daban a la zona aún más encanto.

También tiene un montón de iglesias, de todas ellas me impresionó una en particular, ya que presentaba vidrio mudejar como decoración. La Chiesa di Sant’Andrea Forisportam. Ni mucho menos tenía la belleza de las excepcionales torres que te puedes encontrar en Teruel, pero me sorprendió muchísimo encontrarme este elemento arquitectónico por una ciudad de la Toscana, pensaba que era una exclusiva ibérica.

Sin lugar a dudas, es la Piazza dei Miracoli la zona mas espectacular y conocida de la ciudad. Entrando desde el este, por la via Cardinale Pietro Malfi, se divisa al fondo casi toda la fachada de la catedral y la torre inclinada a su izquierda. Impresión, por la sorpresa, por la belleza y por la inclinación. La torre inclinada de Pisa es realmente inclinada, hasta da un poco de yuyu pasear cerca porque da la sensación de que se va a caer en cualquier momento. Iba yo con mi piedra y mi pluma en el bolsillo, a ver si podía replicar uno de los más famosos experimentos de la ciencia, pero la torre estaba cerrada, así que me quedé con las ganas.

Tampoco pudimos entrar en la catedral, por la misma razón, pero desde luego pasear por la zona es una auténtica gozada. El duomo es espectacular, blanco y precioso, me encantó. La torre y el  batisterio también son muy muy hermosos. Realmente es un sitio digno de ser patrimonio de la humanidad como pocos.

Seguimos paseando en dirección sur, buscando el río de nuevo. Atravesamos zonas comerciales con soportales de arcos, edificios singulares y muchas universidades. Llegamos a la Piazza Garibaldi y allí nos deleitamos con una estupenda birra alla spina, contemplando el Arno. Despues seguimos paseando un rato en  busca de un restaurante para cenar. Nos encontramos unos cuantos coquetos y pequeños, con unas cartas muy sugerentes. Y en busca de cena que andábamos me topé con una estupenda tienda de quesos, de los que arrebatan el sentido, desde luego soy débil, y no quise ni pude evitarlo, entré a echar un vistazo. Un trozo de Pecorino di fossa, otro de Pecorino toscano, una torta de Tuma dla Paja  y un trozo de Parmigiano Reggiano de 36 meses fueron abducidos del mismo centro histórico de Pisa  y han aparecido misteriosamente en mi cocina, justo al lado de dos botellas de vino rosso, Chianti Clasico y  Rosso di Montalcino, dos denominaciones de origen que junto con Montepulciano son de mis favoritas en cuanto a italocaldos se trata, no por conocimiento, sino por experimentación pura y dura.

Los Pecorinos forman una familia extensa de quesos, casi comparable a los manchegos. En este caso un Pecorino di fossa, muy difícil de encontrar por aquí, un pecorino Balze Volteranne fueron los seleccionados. El de cueva, porque ya lo conocía y me encanta, tiene un punto a cabrales excepcional. El Balze Volteranne porque es el típico pecorino de la Toscana y donde fueres come lo que vieres que dicen.

El queso Tuma de Paja es una obra de arte en peligro de extinción, es superdifícil de encontrar, pero yo tuve la increíble suerte de toparme con uno en todos los morros. Al decirle al señor, deme usted este…me miró sonriendo y me dijo es un queso excepcional…y yo haciéndome la interesante y la experta le devolví la sonrisa…ya ya…si ya…había escuchado hablar de él, pero no lo he probado, así que una cosa más a borrar de la lista de cosas pendientes…la gastrolista, que sólo es una mas de las cientos de lista de cosas pendientes que tengo en alguna circunvolución de mi corteza. Este queso es típico del Piamonte y se come untado en rebanadas de pan….me voy a deshidratar con la salivación extrema que se me está produciendo mientras escribo…Pero no, esperaré para el fin de semana y haré un Aperitivi con mayúsculas, negrita, cursiva y subrayada.

Las 20 horas restantes no fueron nada compartibles, no considero de interés general sueño, desayuno y trabajo…así que quédate con lo bueno, que si breve…dos veces bueno (¿o dos veces breve?)

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comentarios
  1. inmaculada dice:

    No te quejes, que yo estuve menos tiempo y hace la tira de años, 14 creo.
    Visité los monumentos pero no el pueblo. Gracias a ti me hago una idea de como es.

  2. Pues yo he estado en unas cuantas ciudades de la Toscana y esta me pareció especialmente agradable, acogedora, encantadora…no se, tiene algo especial, no me lo esperaba la verdad.

  3. axax12 dice:

    Que bueno el Tuma de paja. Para hacernos una idea es como un brie elegante, suave, pero con sabor. Es con diferencia el mejor queso de ese estilo (con cubierta de hongos blancos) que he probado. Para entendernos este queso es al brie lo que el jamón ibérico con tres años de bodega es al prosciutto. Un queso para muy buenos amigos con fervor por este producto. Y eso que no estaba adobado.

  4. Lorena dice:

    Lo de que no esté adobado me hace pensarmelo un poco pero…es que a mí no hay queso que no me guste. Pisa me pareció en su día una delicia, pequeñita, acogedora, romántica…como un anticipo de su hermana mayor Florencia.

  5. joe dice:

    Hooooooola!. Oye y la foto aguantando la torre????. Eres espectacular filo. I love uuuuuuu!

  6. Doc J dice:

    chilovllu lle lle lle chilovllu lle lle lle…
    🙂

    Tengo yo un tema pendiente con la Toscana, no creo que pase mucho tiempo sin que vaya… gracias Filo por el reportaje

  7. Que me enteré el otro día que no fue Galileo el que hacía los experimentos desde la torre de Pisa, sino Girolamo Borro…que cosas

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