Entendimiento y Razón (Verstand y Vernunft)

Publicado: 28 diciembre, 2011 en Filosofía
Etiquetas:, , ,

En el pensamiento griego la razón o dianoia era considerada la facultad discursiva por excelencia mientras que el entendimiento o nus era la intuición directa de las esencias. Tomás de Aquino decía que la ratio es un conocimiento que actúa por abstracción a partir de los datos suministrados por los sentidos, es un pensamiento discursivo que va de un pensamiento a otro ordenadamente. El intellectus en cambio percibe las verdades de las cosas directamente y sin discurso, es más propio de los ángeles que de los hombres. Los filósofos racionalistas y empiristas tienden a considerar el entendimiento como la facultad intelectual única y así lo hacen Espinosa, Malebranche, Leibniz, Locke, Hume, etc.

LA DISTINCIÓN KANTIANA ENTRE ENTENDIMIENTO Y RAZÓN

Kant por un lado distingue entre el entendimiento y la razón, con lo que separa lo que los pensadores racionalistas y empiristas habían unido, y a la vez, invierte el sentido clásico de esta oposición.

A partir de Kant el entendimiento va a ser el pensamiento discursivo, científico, determinado, y la razón en cambio, va a ser el órgano fundamental de la metafísica. Esta distinción se mantendrá a lo largo del idealismo alemán, con una inversión valorativa: lo fundamental no será el entendimiento sino la razón. Kant se plantea ¿Cómo son posibles los juicios sintéticos a priori?. Para Heidegger, el intento de Kant plantea de nuevo la cuestión de la fundamentación de la metafísica como ontología. La Crítica de la razón pura será el tratado del método, la propedéutica de esa metafísica general que Kant entiende como filosofía trascendental. El pensamiento moderno, racionalista, surge con Descartes al subjetivizar éste la razón, que a partir de aquí quedará caracterizada como razón del sujeto, como cogito, como yo pienso.

Este pensamiento se basa en la exigencia de concordancia en los enunciados entre el sujeto y el predicado de manera que se evite la contradicción entre ambos. Kant distingue el entendimiento de la razón. El entendimiento está inmediatamente referido a las intuiciones sensibles, la razón es la facultad de los principios. En el entendimiento reside la espontaneidad del conocimiento, la capacidad de producir representaciones que nos posibilitan conocer los objetos de la intuición sensible.

La lógica como Analítica juzga el uso empírico de los conceptos del entendimiento y como Dialéctica denuncia los intentos de llevar el entendimiento y la razón a un uso hiperfísico que sólo puede ser una apariencia y una ilusión. Es posible reducir todas las operaciones del entendimiento a juicios, el entendimiento puede ser considerado como la capacidad de juzgar.

Los conceptos puros del entendimiento o categorías son pues obtenidos a partir de los diferentes tipos de juicios: cantidad, cualidad, relación y modalidad. Dichas categorías son conceptos a priori, posibilitadores de la experiencia, dirigidos esencialmente a los objetos de la experiencia que sólo pueden conocerse gracias a ellos.

El entendimiento es la facultad de conocimiento, que consiste en la determinada relación de representaciones dadas con un objeto. Objeto es aquello en cuyo concepto se reúne la diversidad de una intuición dada. Conocer es relacionar las representaciones con un objeto, y esta relación se produce gracias a la unidad de la conciencia que es la base del propio entendimiento. Al análisis del entendimiento como facultad de las reglas, sucede la dialéctica de la Razón como la facultad de los principios.

Mientras que la forma de los juicios dio lugar a las categorías como elementos posibilitadores del uso empírico del entendimiento, la forma de los raciocinios da origen a los conceptos puros de la razón o ideas trascendentales, que determinan por principios el uso del entendimiento en relación con la totalidad de la experiencia. Los objetos mentados en las ideas de la razón no se dan en la experiencia. Se obtienen mediante raciocinios dialécticos que son de tres clases: 

  • Paralogismo trascendental, se pasa del concepto trascendental de sujeto a la absoluta unidad del sujeto mismo 
  • Antinomias de la razón, al considerar la totalidad absoluta de la serie de las condiciones de un fenómeno dado y dado que siempre tengo un concepto contradictorio de la absoluta unidad sintética de la serie en una parte infiero la exactitud de la unidad opuesta. 
  • Ideal de la razón pura entendida como el ser de todos los seres, como la absoluta unidad sintética de todas las condiciones de la posibilidad de las cosas.

Las tres ideas de la razón son las de sujeto, o alma, la de mundo y la de Dios, que aparecen como los incondicionados que posibilitan las distintas series de condiciones de los fenómenos. En Kant, el dominio del entendimiento constituye el ámbito en el que podemos llevar a cabo la construcción de la ciencia del mundo físico, mediante la síntesis de las representaciones de la sensibilidad por medio de las categorías, mientras que el dominio de la razón es aquél en el que pretendemos conseguir la unidad absoluta de la experiencia a través de las ideas del yo, el mundo y Dios, que al contrario que las categorías no tienen un uso constitutivo sino sólo regulativo del conocimiento, unifican el conocimiento empírico sin ser ellas mismas conocimiento. Los límites del conocimiento son los límites que separan el entendimiento de la razón.

ENTENDIMIENTO Y RAZÓN EN EL IDEALISMO ALEMÁN

Frente a esta separación kantiana entre entendimiento y razón se levantaron las voces del idealismo alemán. Jacobi oponía al entendimiento como elemento discursivo, la razón como conocimiento intuitivo e inmediato que subordina al entendimiento. La realidad se puede conocer de manera inmediata y con una certeza completa, derivada de que la naturaleza se revela a una especie de intuición intelectual que capta la esencia de la realidad.

Fichte, Schelling y Hegel replantearon la distinción kantiana otorgando una mayor importancia a la razón que al entendimiento. Fichte establece que la fijación de la intuición exige una facultad que no sea ni la razón determinante ni la imaginación productora; esta facultad es el entendimiento, en el que lo que cambia subsiste y se encuentra a sí mismo entendido. El entendimiento es la imaginación fijada por la razón, facultad inactiva del espíritu. El entendimiento también aparece como la facultad de lo real efectivo, en él se hace real lo ideal.

La imaginación produce realidad, pero no hay en ella ninguna realidad; los productos de la imaginación sólo se hacen reales al ser concebidos por el entendimiento. El entendimiento determina al Juicio, y a su vez el Juicio determina al entendimiento. Fichte postula la posibilidad de hacer abstracción de todo objeto en general. A este absoluto de poder de abstracción es lo que se denomina Razón, que Fichte entiende como razón pura sin imaginación, en sentido teórico.

Sólo la Razón y no el entendimiento puede captar la libertad en tanto que el Absoluto metafísico fundamental en el idealismo fichteano. Schelling afirma que el punto de vista de la filosofía es el de la razón. La razón tiene una relación esencial con la identidad o indiferencia entre lo subjetivo y lo objetivo. Concibe lo Absoluto como la identidad o indiferencia entre lo subjetivo y lo objetivo, entre lo ideal y lo real. Lo Absoluto es la razón en tanto que conciencia de sí mismo, en tanto que acto absoluto en el que el sujeto y el objeto, lo ideal y lo real son uno y lo mismo.

Hegel, a caballo entre Fichte y Schelling, plantea que el fin fundamental de la filosofía es el de superar las oposiciones y las divisiones. La realidad se presenta dividida en oposiciones que aparecen irreconciliables, y la tarea de la razón filosófica es la de alcanzar una síntesis unificadora, lo que es al mismo tiempo construir el Absoluto para la conciencia. Hegel considera los tres aspectos en que se presenta el hecho lógico:

  • el abstracto racional, que será el correspondiente al entendimiento; 
  • el dialéctico o negativo racional, correspondiente al momento negativo de la razón, que suprime las determinaciones finitas y pasa a las opuestas.
  • el especulativo o positivo racional, correspondiente al momento positivo de la razón, en el cuál ella capta la unidad de los opuestos en su superación mutua.

La verdad para Hegel se encuentra en este nivel, el nivel de la totalidad. La razón unifica y reconcilia lo escindido y separado por el entendimiento, convirtiendo a éste en un momento de su propio despliegue como razón dialéctica. El entendimiento es el nivel en el que se mueven las ciencias empíricas y naturales, mientras que la filosofía, totalizadora, se mueve en el ámbito de la razón.

REPLANTEAMIENTO DE LA DISTINCIÓN POR MARX

La noción de ciencia de Marx emplea tres modelos de ciencia distintos:

  • el modelo típico de las ciencias naturales, que estaría al nivel del entendimiento, empleado fundamentalmente en el proceso de investigación 
  • el modelo hegeliano propio de la razón filosófica, unificadora y totalizante, utilizado especialmente por Marx en el proceso de exposición de su sistema económico 
  • el modelo de la ciencia como crítica de inspiración joven-hegeliana.

La dimensión sintética y totalizadora de la obra de Marx, debida a la influencia de la dialéctica hegeliana, sitúa su pensamiento en un ámbito que no se puede reducir al propio de las ciencias positivas, el del entendimiento, sino que se acerca al de la filosofía, es decir, al propio de la razón.

Sacristán critica la noción de razón empleada por Luckács, rechaza por inadmisible una psicología de las facultades que oponga los límites del entendimiento a la amplitud de la razón, ya que la investigación psicológica actual no distingue entre entendimiento y razón como dos entidades funcionales distintas esencialmente. La distinción entre entendimiento y razón no sería psicológica, sino a lo más epistemológica y consistiría en que el ámbito del entendimiento abarcaría el de las proposiciones demostrables dentro de una teoría en sentido estricto, mientras que el ámbito dialéctico de la razón sería el de proposiciones no susceptibles de demostración en sentido fuerte. Sacristán afirma que racional es toda argumentación correcta, demostrativa en sentido fuerte o meramente probable o posible, que fuera de esa racionalidad no hay ninguna otra forma suprarracional de argüir, y que la facultad que demuestra lo demostrable y meramente arguye lo argüible es una y la misma: sus instrumentos, simplemente, dan unas veces un resultado de determinada validez y otras veces un resultado de otro tipo de validez.

Las diferencias en cuestión no están determinadas por la facultad, sino por el objeto abstracto o formal al que se aplique, y esas diferencias no se pueden interpretar psicológicamente, sino desde el punto de vista de la teoría del conocimiento y del método. Esta conclusión de Sacristán, que hacemos nuestra, supone que la diferencia entre entendimiento y razón no es tanto una diferencia ontológica o psicológica entre dos facultades distintas, como un diferente uso de una misma mente humana que utiliza distintos tipos de estrategia, según el problema considerado y el nivel de los conocimientos de que se dispone en cada momento para el abordaje del mismo. La distinción es, pues epistemológica y metodológica mas que ontológica.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s