Las Teorías Científicas como Estructuras II. Los Paradigmas de Kuhn

Publicado: 15 enero, 2012 en Ciencia, Filosofía
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Observaciones iniciales

La primera versión de la concepción desarrollada por Kuhn apareció en su obra The structure of scientific revolutions. Kuhn se dió cuenta de que las concepciones tradicionales de la ciencia, ya fueran inductivistas o falsacionistas, no resistían una comparación con las pruebas históricas. La teoría de la ciencia de Kuhn se desarrolló como un intento de proporcionar una teoría de la ciencia que estuviera más de acuerdo con la situación histórica tal y como él la veía.

Un rasgo característico de su teoría es la importancia atribuida al carácter revolucionario del progreso científico, en la que una revolución supone el abandono de una estructura teórica y su reemplazo por otra, incompatible con la anterior. Otro aspecto importante reside en el importante papel que desempeñan en la teoría de Kuhn las características sociológicas de las comunidades científicas.

Lakatos y Kuhn poseen cosas en común, ambos exigen de sus concepciones filosóficas que resistan a las críticas basadas en la historia de la ciencia.

Podemos resumir la imagen que tienen Kuhn de cómo progresa una ciencia, la base es un esquema abierto:

preciencia – ciencia normal – crisis – evolución – nueva ciencia normal – nueva crisis

La desorganizada y diversa actividad que precede a la formación de una ciencia se estructura y dirige finalmente cuando una comunidad científica se adhiere a un solo paradigma. Un paradigma está constituido por los supuestos teóricos generales, las leyes y las técnicas para su aplicación que adoptan los miembros de una determinada comunidad científica. Los que trabajan dentro de un paradigma, ya sea la mecánica newtoniana o cualquier otro, practican lo que Kuhn denomina ciencia normal.

La ciencia normal articulará y desarrollará el paradigma en su intento por explicar y acomodar el comportamiento de algunos aspectos importantes del mundo real, tal y como se revelan a través de los resultados de la experimentación. Al hacerlo experimentarán inevitablemente dificultades y se encontrarán con aparentes falsaciones.

Si las dificultades de ese tipo se escapan de las manos, se desarrolla un estado de crisis. La crisis se resuelve cuando surge un paradigma completamente nuevo que se gana la adhesión de un número de científicos cada vez mayor, hasta que finalmente se abandona el paradigma original, acosado por problemas.

El cambio discontinuo constituye una revolución científica. El nuevo paradigma, lleno de promesas y no abrumado por dificultades en apariencia insuperables, guía entonces la nueva actividad científica normal hasta que choca con serios problemas y aparece una nueva crisis seguida de una nueva revolución.

Veámoslo en más detalle

Los Paradigmas y la Ciencia Normal

Una ciencia madura está regida por un solo paradigma, el cual establece las normas necesarias para legitimar el trabajo dentro de la ciencia que rige. Coordina y dirige la actividad de resolver problemas que efectúan los científicos normales que trabajan dentro de él. La característica que distingue a la ciencia de la no ciencia es, según Kuhn, la existencia de un paradigma capaz de apoyar una tradición de ciencia normal.

En la naturaleza de un paradigma está el escapar a una definición precisa. No obstante, es posible describir algunos componentes típicos que constituyen un paradigma: leyes explícitamente establecidas y los supuestos teóricos comparables al núcleo central de un programa de investigación lakatosiano. También incluirán las maneras normales de aplicar las leyes fundamentales a los diversos tipos de situaciones, así como el instrumental necesario y las técnicas instrumentales necesarias para hacer que las leyes del paradigma se refieran al mundo real.

Kuhn describe la ciencia normal como una actividad de resolver problemas gobernada por las reglas de un paradigma. Los problemas serán tanto de naturaleza teórica como experimental.

La ciencia normal debe presuponer que un paradigma proporciona los medios adecuados para resolver los problemas que en él se plantean. Se considera que un fracaso en la resolución de un problema es más un fracaso del científico que una insuficiencia del paradigma. Los problemas que se resisten a ser solucionados son considerados como anomalías, más que como falsaciones de un paradigma. Kuhn reconoce que todos los paradigmas contendrán algunas anomalías y rechaza todas las corrientes del falsacionismo.

Un científico normal no debe criticar el paradigma en el que trabaja. Sólo de esa manera es capaz de concentrar sus esfuerzos. Lo que distingue a la ciencia normal, madura, de la actividad relativamente desorganizada de la preciencia inmadura es la falta de acuerdo en lo fundamental. La preciencia se caracteriza por el total desacuerdo y el constante debate de lo fundamental, de manera que es imposible abordar el trabajo detallado, esotérico. Habrá casi tantas teorías como trabajadores haya en el campo y cada teórico se verá obligado a comenzar de nuevo y a justificar su propio enfoque.

Kuhn insiste en que en un paradigma hay más de lo que se puede exponer explícitamente en forma de reglas y directrices explícitas. Si se trata de dar una descripción explícita y precisa de algún paradigma en la historia de la ciencia o en la ciencia actual, siempre resulta que algún trabajo efectuado dentro del paradigma va en contra de la descripción. Sin embargo Kuhn insiste en que esta situación no hace insostenible el concepto de paradigma.

Un aspirante a científico se pone al corriente de los métodos y las técnicas y las normas del paradigma resolviendo problemas normales, efectuando experimentos normales, y, finalmente haciendo alguna investigación bajo la supervisión de alguien que ya es un experto dentro del paradigma.

Un científico normal típico será inconsciente de la naturaleza precisa del paradigma en el que trabaja e incapaz de articularla, pero de esto no se puede desprender que un científico no sea capaz de intentar articular las presuposiciones implícitas en su paradigma, si surge la necesidad, es decir, si el paradigma se ve amenazado por un rival.

Crisis y Revolución

El científico normal trabaja confiadamente dentro de un área bien defnida, dictada por un paradigma. El paradigma se presenta con un conjunto de problemas definidos, junto con unos métodos que él confía serán adecuados para su solución. Si culpa al paradigma de no haber conseguido resolver algún problema, estará expuesto a las mismas acusaciones que el carpintero que culpa a sus herramientas. No obstante, habrá fallos que pueden a la larga llegar a tal grado de gravedad que constituya una seria crisis para el paradigma y lleve al rechazo del mismo y a su reemplazo por una alternativa incompatible.

Los paradigmas siempre encontrarán dificultades, anomalías. Solamente en condiciones especiales las anomalías se pueden desarrollar de tal manera que socaven la confianza en el paradigma. Se considerará que una anomalía es particularmente grave si se juzga que afecta a los propios fundamentos de un paradigma y, no obstante, resiste con vigor a los intentos de eliminarla por parte de los miembros de la comunidad científica normal.

También tendrá que ver con la seriedad de una anomalía la cantidad de tiempo que resista a los intentos de eliminarla. El número de anomalías serias es otro factor que influye en el comienzo de una crisis.

Según Kuhn, analizar las características de un período de crisis en la ciencia exige tanto la competencia de un psicólogo como la de un historiador. Cuando se llega a considerar que las anomalías plantean al paradigma serios problemas, comienza un período de inseguridad profesional marcada. Los intentos de resolver el problema se hacen cada vez más radicales y progresivamente se van debilitando las reglas establecidas por el paradigma para solucionar problemas. Los científicos normales comienzan a entablar discusiones metafísicas y filosóficas y tratan de defender sus innovaciones, de status dudoso desde el punto de vista del paradigma, con argumentos filosóficos. Los científicos empiezan incluso a expresar abiertamente su descontento e intranquilidad con respecto al paradigma reinante.

Una vez que un paradigma ha sido debilitado y socavado hasta el punto de que sus defensores pierden su confianza en él, ha llegado el momento de la revolución.

La gravedad de una crisis aumenta cuando hace su aparición un paradigma rival. El nuevo paradigma será muy diferente del viejo e incompatible con él.

El paradigma en el que esté trabajando guiará el modo en que el científico vea un determinado aspecto del mundo. En cierto sentido, los defensores de paradigmas rivales viven en mundos distintos.

Kuhn vincula el cambio de la adhesión por parte de los científicos de un paradigma a otro alternativo e incompatible con una conversión religiosa. No existe ningún argumento puramente lógico que demuestre la superioridad de un paradigma sobre otro y que, por tanto, impulse a cambiar de paradigma a un científico racional. En el juicio de un científico sobre los méritos de una teoría científica intervienen muchos factores. La decisión dependerá de la prioridad que dé a dichos factores.

Los partidarios de los paradigmas rivales suscribirán distintos conjuntos de normas, principios metafísicos, etc. La conclusión de una argumentación es convincente solamente si se aceptan sus premisas. Los partidarios de paradigmas rivales no aceptarán las premisas de los contraios y por lo tanto  no se dejarán convencer necesariamente por los argumentos de los demás. Por este tipo de razón, Kuhn compara a las revoluciones científicas con las revoluciones políticas.

En opinión de Kuhn qué tipo de factores resultan eficaces para hacer que los científicos cambien de paradigma es algo que debe descubrir la investigación psicológica y sociológica.

Una revolución científica corresponde al abandono de un paradigma y a la adopción de otro nuevo, no por parte de un científico aislado, sino por parte de la comunidad científica en su totalidad.

Para que la revolución tenga éxito, este cambio ha de extenderse hasta incluir a la mayoría de los miembros de la comunidad científica, quedando sólo unos cuantos disidentes, los cuales serán excluidos de la nueva comunidad científica y tal vez se refugiarán en un departamento de filosofía ;). Finalmente, acabarán extinguiéndose.

La función de la ciencia normal y las revoluciones

Kuhn insiste en que su concepción constituye una teoría de la ciencia porque incluye una explicación de la función de sus diversos componentes. Según Kuhn, la ciencia normal y las revoluciones desempeñan funciones necesarias, de modo que la ciencia debe conllevar estas características o algunas otras que sirvan para efectuar las mismas funciones.

Los períodos de ciencia normal proporcionan la oportunidad de que los científicos desarrollen los detalles esotéricos de una teoría. Trabajando dentro de un paradigma cuyos fundamentos se dan por sentados, son capaces de efectuar el duro trabajo teórico y experimental necesario para que el paradigma se compagine con la naturaleza en un grado cada vez mayor.

Gracias a su confianza en la adecuación de un paradigma, los científicos pueden dedicar sus energías a intentar resolver los detallados problemas que se les presentan dentro del paradigma en vez de enzarzarse. Si todos los científicos criticaran todas las partes del marco conceptual en el que trabajan todo el tiempo, no se llevaría a cabo ningún trabajo detallado.

Si todos los científicos fueran y siguieran siendo científicos normales, una determinada ciencia se vería atrapada en un solo paradigma y nunca progresaría más allá de él. Este sería un grave defecto. Un paradigma entraña un determinado marco conceptual a través del cual se ve el mundo en el cual se le describe, y un determinado conjunto de técnicas experimentales y teóricas para hacer que el paradigma se compagine con la naturaleza.

Pero no hay procedimientos inductivos que permitan llegar a paradigmas perfectamente adecuados. En consecuencia, la ciencia debe contener dentro de sí la manera de pasar de un paradigma a otro mejor. Esta es la función que cumplen las revoluciones. Cuando la falta de compaginación es seria, esto es, cuando se desarrolla una crisis, el paso revolucionario de reemplazar todo el paradigma por otro resulta esencial para el progreso efectivo de la ciencia.

La alternativa de Kuhn al progreso acumulativo que es la característica de las concepciones inductivistas de la ciencia, es el progreso a través de las revoluciones. Según los inductivistas, el conocimiento científico aumenta continuamente a medida que se hacen observaciones más numerosas y más variadas, permitiendo que se formen nuevos conceptos que se refinen los viejos y que se descubran entre ellos nuevas y justas relaciones.

Para Kuhn eso es un error, porque ignora el papel que desempeñan los paradigmas guiando la observación y la experimentación.

Los diferentes grupos de científicos pueden interpretar y aplicar el paradigma de un modo algo diferente. Enfrentados a la misma situación, no todos tomarán la misma decisión ni adoptarán la misma estrategia. Esto tiene la ventaja de que se multiplicarán las estrategias intentadas. Así, los riesgos se distribuyen por toda la comunidad científica y las probabilidades de tener éxito a largo plazo aumentan.

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comentarios
  1. humildeestudiante dice:

    Perdón por mi ignorancia, pero en:
    “Lo que distingue a la ciencia normal, madura, de la actividad relativamente desorganizaada de la preciencia inmadura es la falta de desacuerdo en los fundamental”

    No sería, ¿falta de acuerdo? donde dice: falta de desacuerdo.

    Gracias por tus publicaciones, ellas son un aliciente para echar raíces y no ser un piojo 😉

  2. Efectivamente, tienes toda la razón. Ya está corregido, y de paso algunas otras faltillas de letras rebeldes.
    Muuuuuuchas gracias!!!!! por la correción…y por el comentario 🙂

  3. Anónimo dice:

    Hola filotecnologa, me parece muy bien explicada esta teoria, ¿eres profesora?

    • Bueno, lo soy, pero sólo en ocasiones, y de redes y tecnologías de telecomunicación, que es mi profesión… De filosofía soy estudiante, y aunque ya me queda bien poquito 🙂 no se me ocurriría ser profe. Me queda muchísimo por aprender.
      Muchas gracias por la apreciación, parecer un buen profe es un grandísimo halago.
      Un saludo

  4. […] Puedes encontrarla también en su blog Internauta Sin Pauta […]

  5. […] enfrentamiento entre las opiniones de Kuhn y Lakatos  , quizás también Popper, ha dado lugar a un debate sobre dos posturas opuestas […]

  6. […] enfrentamiento entre las opiniones de Kuhn y Lakatos, quizás también Popper, ha dado lugar a un debate sobre dos posturas opuestas […]

  7. […] supuesto hecho por Lakatos, así como por Popper y Kuhn, es que el cambio de teoría ha de ser explicado haciendo referencia a las decisiones y elecciones […]

  8. […] supuesto hecho por Lakatos, así como por Popper y Kuhn, es que el cambio de teoría ha de ser explicado haciendo referencia a las decisiones y elecciones […]

  9. […] hemos visto, tanto  Kuhn como Feyerabend  han subrayado hasta que punto el mundo mecánico descrito por la teoría de […]

  10. […] hemos visto, tanto Kuhn como Feyerabend han subrayado hasta que punto el mundo mecánico descrito por la teoría de Newton […]

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