La Explicación en la Ciencia

Publicado: 25 abril, 2012 en Ciencia, Filosofía
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Necesitamos explicar las cosas

Si hay un rasgo que caracterice a nuestro mundo tal como lo conocemos, es sin duda, la interminable sucesión de fenómenos. Y si hay un rasgo que caracterice al ser humano es su curiosidad innata por encontrar explicaciones a dichos fenómenos. Necesidad existencial podría decirse, ya que dedicamos gran parte de nuestra vida en tratar de comprender lo que nos rodea y encontrar respuestas que satisfagan nuestra marcada tendencia a darle sentido a todo.

Pero no sólo se trata de curiosidad, sino también de supervivencia. Controlando el entorno es como hemos conseguido nuestro status en la cúspide de la piramide de la evolución biológica. Pronosticando los fenómenos y tratando de controlarlos hemos conseguido grados de adaptabilidad inauditos para el resto de especies.

La Ciencia no sólo describe, explica

La formulación de leyes y teorías científicas es lo más adecuado a la hora de prever eventos naturales y controlarlos. De esta manera, la ciencia dispone de métodos sistemáticos, muy sofisticados, que permiten por medio de clasificaciones y generalizaciones, describir los diversos aspectos de los fenómenos naturales, para así, poder explicarlos.

Una manera de comprender estos métodos utilizados por la ciencia, ha sido concebirlos como modos de dar respuestas a cierta clase de preguntas sobre los fenómenos. Pero, las respuestas a estas preguntas, sólo adquieren el rango de leyes si logran alcanzar cierto grado de generalidad y precisión.

Sin embargo, las ciencias no se conforman con sólo describir fenómenos y establecer leyes a partir de ciertas generalidades. En su incesante búsqueda de respuestas, tratan también de responder a la pregunta del porqué esos fenómenos son lo que son y por qué se dan o pueden darse ciertos sucesos.

En nuestro día a día encontramos diferentes intenciones significativas. Desde la narración descriptiva de hechos, a la distinción o elucidación de conceptos, pasando por el adiestramiento. Y aunque en nuestra vida cotidiana describir y explicar pueden ser conceptos intercambiables en la mayoría de las ocasiones, debe quedar claro que para la ciencia, describir y explicar son conceptos claramente diferenciados.

  • Describir es responder a la pregunta acerca de cómo es algo,
  • Explicar es responder a la pregunta acerca de por qué algo es como es.

En esta búsqueda de explicaciones sistemáticas, la ciencia, específicamente la desarrollada en las primeras décadas del siglo XX, trata de eliminar toda forma de indeterminación del lenguaje corriente, sometiéndolo a rigurosas modificaciones para aumentar la especificidad de sus expresiones lingüísticas. El propósito de esta precisión en el lenguaje es que los enunciados científicos sean susceptibles de ser sometidos a pruebas a través de la experiencia.

Destripando la explicación

Distinguimos tres tipos principales de explicación, atendiendo a los hechos que describe:

  • Si se trata de hechos particulares, tendremos dos tipos de explicación
    • Determinista (EDP)
    • Indeterminista (EIP)
  • Si se trata de hechos universales, las explicaciones se llaman generales (EG) o leyes

Analizando en más profundidad el concepto de explicación podemos identificar los siguientes componentes:

  • Explanandum (Exm), aquello que requiere una explicación
  • Explanans(Exs), aquello que proporciona la explicación.
  • Relación Explicativa (EXP), la que se establece entre Exm y Exs en virtud de la cual Exs explica Exm
  • Análisis (Exs EXP Exm),especificar qué son Exm, Exs y EXP en cada uno de los tres casos EDP, EIP, y EG de modo que
    •  (i) se muestre qué hay en común y qué hay de diferente,
    • (ii) coincidan con los casos paradigmático.

Es decir, toda explicación está formada por un   explanandum (enunciado relativo a un hecho). y un explanans (leyes, condiciones factuales).

Para que una explicación sea científica…

No obstante, a pesar del incesante deseo de hallar respuestas satisfactorias al flujo continuo de eventos, no todas las respuestas relacionadas con la pregunta ¿por qué? alcanzan siempre rango de cientificidad. Si bien una explicación es una posible respuesta a una pregunta del tipo ¿por qué? no todos los modos de responderla siguen siempre el mismo patrón, ni todas las preguntas de este tipo poseen el mismo sentido.

Esto llevó a los positivistas lógicos a intentar reducir los diferentes modelos de explicación a un modelo común que pudiera ser utilizado en todas las ciencias. El término “explicación” quedó restringido, desde esta perspectiva, a la simple explicación del “por qué” de los hechos; considerándose sólo como explicación científica aquella que busca su marco y conceptos de referencia únicamente en las relaciones causales. En otras palabras, toda explicación debía dejar claro por qué, dada ciertas condiciones antecedentes, se podría haber esperado que ocurriese el acontecimiento a explicar.

De esta manera, la forma científica de toda explicación quedó estructurada en relación a los por qué (razones o causas), que permiten entender el modo como se concibe un evento, es decir, el establecimiento de inferencias causales o de pronósticos que permitan la predicción de sucesos por estar referidos al cumplimiento de leyes. La tarea de la ciencia, desde este punto de vista, estaría limitada a explicar los fenómenos sobre la base de leyes de la naturaleza que traduzcan un orden necesario de las cosas y por tanto, que sean algo más que contingentemente verdaderas.

Las leyes explican así nuestra experiencia en virtud de que la ordenan refiriéndola a instancias particulares de principios generales que permiten establecer un orden explicativo y predictivo entre los complejísimos datos de nuestra experiencia, es decir, los fenómenos del mundo. Al proporcionar, de esta manera, razones, generalizaciones o postulados universales en que los casos particulares logran explicarse, las leyes se convierten en un elemento esencial en toda explicación científica.

Sin embargo, en esta búsqueda de principios generales (leyes), no todas las ciencias presentan un cuadro altamente integrado de explicación sistemática. Si bien para algunas disciplinas científicas el desideratum de tal sistematización rigurosa continua siendo un ideal, la necesidad de organizar y clasificar el conocimiento sobre la base de principios explicativos se mantiene como una constante en cada una de estas disciplinas. A pesar de los intentos por reducir el acto de explicación a un patrón metodológico único, susceptible de ser aplicado en todas las ciencias; empieza a percibirse en la filosofía de la ciencia contemporánea una tendencia a rechazar el formalismo y los rigurosos esquemas sobre los cuales se erigieron estos modelos.

El problema de la explicación en la Ciencia

Desde 1948, cuando Hempel y Oppenheim publicaron su famoso artículo Studies in the logic of explanation, han aparecidos varios modelos de explicación científica. Sin embargo, cada uno ha tenido sus dificultades en proporcionar instrucciones científicas universales que sean necesarias y suficientes a la hora de evaluar una explicación.

Pero, a pesar de estos fallidos intentos, las distintas teorías que se han elaborado acerca de la explicación científica, siguen enfrentándose ante la misma problemática: la cuestión de si existe un modelo de explicación que pueda ser compartido por todas las ciencias o si, por el contrario, los criterios de evaluación de una explicación deben ser elaborados de acuerdo a la naturaleza de cada disciplina científica.

Para algunos filósofos de la ciencia (Hempel, Nagel, Wright, Popper), la naturaleza misma de ciertas disciplinas científicas impide compartir con otras sus modelos especiales de dar explicaciones.

  • En el caso de la Psicología y la Historia, por ejemplo, en la medida que sus explicaciones van dirigidas hacia actos humanos intencionales, no pueden dejar de hacer referencia a los fines que tales actos persiguen.
  • De igual modo, sucede en la Biología, en la que se tiende a explicar los fenómenos biológicos en términos de funciones o finalidades.
  • Todo esto contrasta con lo que ocurre en ciencias como la Física o la Química, cuyos paradigmas son defendidos por aquellos que abogan a favor de un modelo de explicación único para todas las ciencias.

Tipos de explicación

Sin embargo, el modo como se ha desarrollado el debate hasta hoy, pareciera darle la razón a aquellos que piensan que es imposible desarrollar un modelo único de explicación que pueda ser aplicado a todas las ciencias.

En este sentido, uno de los modelos que más influencia ha tenido en los esquemas de explicación que hoy día siguen siendo utilizados en las diversas disciplinas científicas, es sin duda, el modelo nomológico-deductivo propuesto por Hempel, del que hablaremos con detalle en la siguiente entrada.

La rigurosidad del análisis propuesto por este modelo, animó a muchos filósofos de la ciencia a reducir a los mismos esquemas básicos, diferentes tipos de explicación presentes en las distintas disciplinas científicas.

Pero, algunos pensadores han puesto en duda la viabilidad de esta propuesta. La pretensión de extender el modelo nomológico-deductivo al campo de las ciencias sociales o humanas, ha generado una reacción tal, que se duda, incluso, de que este modelo pueda dar cuenta siquiera del concepto de explicación en el ámbito de las ciencias fácticas.

Una de esas voces contrarias es la de Bas Van Fraassen, quien arguye que en el debate sobre la explicación científica, no se ha logrado encontrar una solución al problema debido al permanente rechazo que se le ha dado a los aspectos pragmáticos (como deseos o intenciones) que giran en torno a toda explicación. La tesis principal de Van Fraseen es que toda explicación sólo surge en función a un determinado contexto y que este contexto es el que determina finalmente los aspectos que han de considerarse a la hora de evaluar una explicación. La explicación pasa, de esta manera, de una simple relación entre el hecho a explicar y el conjunto de conocimientos que pueden explicarlo, a una interpretación entre los hechos, la teoría y el contexto.

Con el fin de entender este complicado panorama, en las sucesivas entradas trataremos de describir en mayor detalle los diferentes modelos de explicación científica, que se pueden agrupar en tres grandes grupos:

  • Modelo epistémico. Parte de las ideas Aristotélicas de que las explicaciones son argumentos. Ejemplos de explicaciones incluidas en este modelo serían:
    • Modelo de cobertura legal de Hempel, en el que se incluyen a su vez tres submodelos
      • Explicación nomológico-deductiva, donde un hecho queda explicado cuando puede derivarse de la aplicación de una ley
      • Explicación estadístico-deductiva
      • Explicación estadístico-inductiva
    • Explicación por unificación, desarrollado por Friedman e impulsado por Kitcher
  • Modelo óntico, donde una explicación consiste en mostrar cómo el hecho que se desea explicar se ajusta a la estructura causal del mundo. Dentro de este modelo se incluirían explicaciones del tipo
    • Explicación Causal, desarrollada por Salmon
    • Las diferentes explicaciones Mecanicistas o Intencionales, como las de Bunge o Bechtel
    • Explicación Funcional, también denominada Teleológica, porque responde a la pregunta ¿para qué?, es decir, se centra en descubrir la finalidad que persigue un hecho
  • Modelo pragmático, que parte de la idea de que las explicaciones responden a preguntas cuyo sentido está condicionado por el contexto pragmático en el que se formula la pregunta. Achinstein y Van Fraassen son sus dos representantes de mayor renombre

Iremos entrando en detalle de las particularidades de cada modelo.

Referencias

Para la confección de esta entrada y las siguientes relacionadas con la explicación científica se ha utilizado las siguientes fuentes:

  • Studies in the Logic of Explanation Carl G. Hempel; Paul Oppenheim Philosophy of Science, Vol. 15, No. 2. (Apr., 1948), pp. 135-175.
  • Hempel  La explicación Científica
  • EP. Achinstein, La Naturaleza de la Explicación, FCE, 1989.
  • CHIRINOS BOSSIO, Ricardo. El problema de la explicación en la ciencia: Las explicaciones causales en Bas Van Fraassen. Opcion, ago. 2007, vol.23, no.53, p.140-155. ISSN 1012-1587.
  • Apuntes para la asignatura de Filosofía de la Ciencia de la UNED preparados por el Catedrático J. C. Armero
  • Esquema deductivo-nomológico o de explicación causal. Prof. Dr. José Rodríguez de Rivera. Dpto. Ciencias Empresariales. Universidad de Alcala
  • http://www.altillo.com
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comentarios
  1. Antonio dice:

    Hola de nuevo, ¡Hempel nate ! deseaba con Van Fraassen tu vuelta a estas lides de la ciencia y por supuesto he deducido con arreglo a la ley de la causalidad Salmoniana que lo harías pronto.
    Gracias otra vez por hacer sencillo lo farragoso.

  2. Gracias Antonio
    Tranquilo que tendrás fresas y salmones…estoy en ello.
    Saludos

    • Antonio dice:

      je,je,je,………… no sabes cuanto me he acordado de ti, me han estado trayendo tagarninas durante dos semanas por hacer un comentario sobre tu receta………………………

  3. Que suerte…bueno yo las voy a catar en breve, que vuelvo a la tierra a ver si el cambio de aires me levanta un poco el espíritu…el levante puede con todo 😉

  4. joe dice:

    Animo filotecnóloga. Ánimo que vales más que tu peso en oro!. Te queremos.

  5. gracias joe…un pastón es eso 😉

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