Master Musicians of Bukkake. Ahí lo llevas

Publicado: 30 mayo, 2013 en Música
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Master Musicians of Bukkake

Sala Nasti. Madrid 28 de Mayo de 2013

El nombre no tiene desperdicio, el grupo tampoco. Menudo conciertazo, menudo espectáculo. Son unos músicos impresionantes, versátiles y virtuosos.

Los MMOB se crearon como un colectivo de músicos en Seattle, hace 10 años. Entre los miembros estaban figuras tan relevantes como Randall Dunn (Boris, Earth, Sunn O))), Grails…) y miembros de Earth, Burning Witch, Asva, The Accused y Secret Chiefs 3. Ahí lo llevas. Como puedes perderte un concierto de un grupo con semejantes antecedentes…Sencillamente no puedes.

¿Y qué hacen? Ahhh la pregunta del millón, a tirar de etiquetas. FFfffffff…progresivo desde luego, psicodelia sí, ruido también, influencias orientales y folk decadente occidental por supuesto…hacen lo que les da la gana con solvencia y prestancia. Por ahí he leído algo así como post-colonialcore… El puntito chamánico de la música y de la puesta en escena nos recordaron a los increibles Goat, pero más analógicos y más psicopáticos.

Estaba sentada en el escaloncito justo delante del escenario, esperando a que empezara el concierto y me veo salir a dos individuos con chilaba y pañuelo tuareg….y se colocan en la batería de la izquierda y en un hueco delante. En esto que sale un pibe con una chilaba de raso rojo sangre, con un pañuelo de lentejuelas plateadas que le cubría toda la cara, un gorro de soy Ammish que enmarcaba el pañuelo y un frontal encendido. Salió con parsimonia, saludando a los que estábamos en primera fila. Saludo respetuoso y sincero, todo eso que se puede transmitir a través de un firme apretón de manos y una reverencia al agacharse a nuestra altura. Este individuo esperpéntico era el guitarra. Digo el guitarra porque había otro guitarra, pero que además tocaba sintetizadores, guitarra de 12 cuerdas raga style y flautín de hipnotizar cobras. El guitarrista que sólo era guitarrista llevaba una pedalera histórica y tenía unas manos que hacían movimientos imposibles. Hacía lo que quería con las cuerdas, con el mastil, con slide, con los dedos, ahora pellizcos,se cargó tres cuerdas durante el concierto, pero por la forma en que las cambiaba y el resto del grupo seguía funcionando a su bola, debe ser lo normal. ¡Qué animal!, qué cosa más impresionante, nos dejó francamente impactadas.

Aquí puedes ver como empezaron el concierto, primer tema enterito.

Dos baterías, esto le da un punto maravilloso, sobre todo en los momentos de máxima intensidad, donde cuatro platillos desparramando hacen mucho. Uno de los bateras también tocó el bajo mientras el bajo se dedicaba a sus cositas analógicas y digitales con miles de cables y botones. Los dos baterías hacen un combo impresionante, cuando iban a la par y cuando iban a contratiempo y cuando iban cada uno a sus respectivas bolas. No he visto muchos grupos con dos baterías, pero siempre me ha resultado una idea muy interesante y resultona. El bajo, cuando no estaba con la electrónica manipulando generadores de ondas y sintetizadores analógicos y creando efectos de sonido, también aportaba un puntazo original y contundente.

Si el guitarra principal era esperpento, el cantante directamente trascendía espacio y tiempo. Sale con túnica, guantes  y cabeza de ciervo, que luego se quita. Todo el concierto meditando en una mezcla entre tai chi de barrio y misticismo pseudotrance. Delante de una mesa con velas y más parafernalia, incluido una cajita maravillosa de distorsiones y efectos. Voces de castrati, ruidos extraños….un toque original aunque para mi gusto pelín histriónico. Tampoco me importó porque no podía quitarle la vista al guitarrista, qué animal.

Por poner una pega, algunos temas siguen la misma estructura y cuando los tocan seguidos puede acabar pareciendo cansino. Empiezan afinando, se van poniendo las pilas y repiten ritmos como mantras que se van acelerando y ganando en  intensidad y acabando en una puta locura de sonido. Un muro sonoro donde se puede seguir distinguiendo a todos y cada uno de los instrumentos por separado. Especialmente intensa The Prophecy of the white camel/Namoutarre….Sorprendente. Nos quedamos colapsadas. Yo había visto cosillas y pensé que podía ser un buen concierto. Pero es que fue mucho más, algo difícil de explicar. Impresionante. ¡Qué buenos!. Me compré el totem 3  por aquello del ¡Save the music!, último de una trilogía maravillosa.

Las fotos y vídeos (que estarán en breve, ¿verdad?) son de @DisorderStrange, que mientras grababa me miraba de reojillo con cara de ….¿pero tú estás viendo esto? ¿pero tú estas viendo?…pabernos matao, pero de puro gusto.

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comentarios
  1. pulgano dice:

    habéis gente pa to¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡

  2. Yo no engaño a nadie…polipatética es pa to pa to pa to 🙂

  3. pulgano dice:

    Vale, pero me tienes que decir quien te lo pasa o adonde vas a pillar, y no vale que todo viene de Deleuze. Eso ya lo tengo patentado . ¡Como no como los genes!

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