Archivos para abril, 2015

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En el Nordeste de Tanzania se encuentra un impresionante Volcan llamado Ol Doinyo Lengai, la Montaña de Dios. Su altura de casi tres mil metros vigila acechante el perímetro del Lago Natron. Estamos en la zona sudeste del valle del Rift. Sólo éste nombre ya evoca imágenes de Historia y Evolución que se mezclan con el paisaje volcánico.

Rodeando el volcán en la distancia nos aproximamos Ngare Sero. La llegada al poblado culmina tras un atractivo, tortuoso y seco entorno de piedra, arena, y antíguos ríos de lava petrificada. Conforme te vas acercando a Ngare Sero, vas sintiendo algo especial. La omnipresencia del majestuoso volcán es inquietante, y solo puedes dejar de mirarlo cuando pequeñajos del pueblo que andan pululando por los alrededores se acercan curiosos al ver llegar nuestro camión cebra.

Lake Natron satellite.JPGLlegamos a nuestro sitio de acampada, cogimos lo imprescindible y salimos en dirección al lago Natron. Desde el poblado, vamos caminando dejando atrás las últimas chozas del poblado… El camino comienza atravesando una zona de arena fina y blanca con algo de vegetación alrededor, matorrales y árboles salpican de verdes y marrones la distancia. Conforme nos vamos acercando, la arena se convierte en cristal, los árboles desaparecen y sólo quedan pequeños matorrales secos y dispersos que anuncian que entramos en el territorio de la sal. Aunque no era la época adecuada para disfrutar de este lago en todo su esplendor, el entorno es fascinante. Te deja sin palabras. Cuando la cantidad de agua es apropiada, proliferan unas algas que dan el color rojo infierno tan característico del lago. Estas algas son ingeridas por los flamencos que habitan la zona y tornan su plumaje de un color rosa intenso cuya belleza deja totalmente pasamado. Aunque no pudimos ver el rojo del agua, sí que pudimos disfrutar de grupos de flamencos con el color característico. Todo un espectáculo que se unía al del paisaje, absolutamente embriagador. Silencio, sólo interreumplido por el crujir de la sal bajos nuestros pies.

Disfrutamos de un gran paseo por la orilla del lago y el crepitar de la sal no dejaba de fascinarme. Toda una experiencia. Volvimos al campamento agotados, pero exultantes, con el alma henchida de gozo, sobrecogida por la belleza de la naturaleza salvaje.

Por la mañana nos fuimos desde Ngare Sero, en dirección contraria a la del lago, subiendo el rio hacia una pequeña y escondida cascada donde nos dimos un chapuzón delicioso. A veces subíamos por el borde del cauce, en ocasiones teníamos que cruzar al otro lado, para poder seguir por algún, digamos, camino; otras en cambio la única opción era ir por en medio del río. Pero la temperatura del agua era muy agradable, y salvo en la zona de la cascada donde la corriente era bastante fuerte, el resto del camino se hizo cortísimo por la emoción del recorrido, la recompensa del final del camino y la belleza de las paredes del cañón por el que desfilaba el río.

Volvimos al poblado, recogimos y partimos hacia el Ngoro Ngoro. Hicimos noche en un territorio perteneciente a los masais, como la mayoría de las tierras salvajes de la zona. Un claro entre árboles, tranquilo, solitario. Ideal para pasar la noche. Al poco de empezar a montar el campamento llegaron dos masais, vestidos con vaqueros y sus tradicionales mantas…hechas en China. Venían a comprobar que todo estaba en orden, y a cobrar por supuesto. No teníamos ningún tipo de comodidad, ni siquiera unas letrinas, pero aún así el entorno hacía que todo sobrara. Los masais se ofrecieron a hacernos una danza típica al caer la noche, y aunque la mayoría del grupo huíamos de las turistadas, una experiencia así no podríamos perdérnosla. Se presentaron todos los varones del pueblo, que esto es cosa de hombre, al caer la noche y estuvimos hablando con algunos de ellos. La prueba definitiva de que esto no era una turistada es que estuvieron más de media hora haciendo el tonto tipo “empieza tú….no empieza tú”, mientras se reían a carcajadas y se empujaban entre ellos. Luego se pusieron en dos grupos enfrentados y empezaron a corretearse hasta que uno de ellos se decidió a saltar y ya fueron saliendo uno tras otro, retándose a ver quién tocaba antes el cielo.

Al final como no podía ser menos, los guiris aportamos nuestro grano de arena con una conga multicultural en la que todos reíamos y disfrutábamos. ¡Qué buena noche!. ¡Qué buenos días!

Aquí unos vídeos del desparrame en danza. Que ver se ve poco, pero el sonido merece la pena 🙂

Peter Brötzmann, Steve Swell, Paal Nilssen-Love

Pardon To Tu, Varsovia, 21 de Febrero de 2015

Alchemia, Cracovia, 24 de Febrero de 2015

Te presento a Peter Bröztmann , bestia parda del free jazz. Clarinete y saxofón, también pintor. Lo que viene siendo un pedazo de artista. Y de los no reconocidos, lo que muchas veces implica más mérito y sin duda denota mayores garantías de calidad y autenticidad. El señor Brötzmann es para levantarse y brindarle una ovación épica.

Cosas de la aleatoriedad cósmica, que de vez en cuando se porta,  nos plantamos tras el telón de acero a disfrutar de dos de los conciertos de la gira europea de estas tres bestias pardas. Porque es lo que tienen las bestias pardas, que no vienen solas. El amigo Peter se traía a su compi Paal, con el que ya había percutido en varias ocasiones, y el tercero en total cordia(lidad), Steve el trombonista.

Peter Brotzmann todos Krakow

Tuvimos la oportunidad de disfrutar de dos conciertazos, uno en Varsovia y otro en Cracovia, muy diferentes. Los clubes fueron interesantes de conocer. El Pardon To Tu, en Varsovia, era un espacio de múltiples actividades lúdicas. Había una barra donde servían bebida y comida, una parte al fondo con vinilos para vender, y habían puesto un montón de sillas peglables en lo que habitualmente hay sillas y mesas de madera donde se disfruta de la buenísima música que ponen habitualmente…deduzco… Llegamos, de jartibles que tó hay que decil-lo, antes de que abrieran y vimos todo el proceso de montaje del concierto. De hecho supimos que era el garito que andábamos  buscando cuando vimos al señor Brötzmann tomando una cerveza en la puerta. Sonrisote. Cogimos un buen sitio, por supuesto. Disfrutamos en segunda fila de sillas plegables con una botella de vino español.

El Alchemia, en Cracovia, es un restaurante y bar de cervezas arriba. Y  abajo, en la cueva, que  igualmente Brötzmann, Swell, Nilssen-Love  Krakowpetaron de sillas plegables, celebraron el concierto. El sitio como antro de concierto mola más, el Pardon To Tu tenía un claro estilo de café y libros, y el Alchemia un tufillo a perdición. Pero aunque llegamos antes, fueron tan desagradables y groseros que al final casi ni cogemos sitio.

Aunque la predisposición no era la de Varsovia, disfrutamos de un conciertazo cargado de matices que lo diferenciaban del que habíamos visto hacía apenas un par de días.

Para  mí el primero fue sin duda el mejor. Las ganas, el ansía viva, el buen ambiente y la comunión del sonido más loco y más puro me hicieron formar parte durante gran parte del concierto de ese universo único e irrepetible que es la improvisación de tres espíritus rabioso, creativos y poderosos, que comparten la imperiosa necesidad de sacarlo todo fuera. Y ahí estaba yo para recibir ese todo. Exhausta intelectual y emocionalmente acabé. Feliz. ¡Nos lo pasamos que te cagas!

PETER BRÖTZMANN Pardon To Tu VarsoviaEl concierto de Varsovia estuvo plagado de emociones y sorpresas internas. El tener tan cerca a los músicos y poder verles en acción añade sin duda mucho valor a eso del carpe diem. El señor Brötzmann, con 74 añitos recién cumplidos, ni se inmuta, tiene una potencia impresionante. Ni una gotica de sudor que perlara su rostro ¡pardiez.!  Afable, tranquilo, serio, muy concentrado,  mu padentro. Cambió la boquilla y la estuvo afilando con gran parsimonia, recreándose en la búsqueda de la perfección. Varias veces la envolvió con los labios en un regodeo gustoso y volvía a arañar un poquito más. Mientras sus compañeros le acompañaban por caminos inquietantes y emocionantes.

En cambio, el trombonista lo daba todo cuando soplaba, llegando a ponerse colorado como una sandia, y con su toallita a mano para recogerse los sudores. Claro que, considerando la estampida que salía de ese instrumento, personalmente lo que me sorprende es que no tuviera un cubito pa los higadillos. Las frases, que iba exhalando con su propia vida, me conmovían, me intoxicaban con una extasiante sensación, un hechizo de trombón. Fue un viaje a 800 :;BATERA

El baterista, mucho más joven que los metales, comparte ansía viva de sacarlo todo. Conexión exquisita con sus compañeros, y técnica impecable, pero no me pareció que estuviera a la altura de los compis. Las tablas son importantes, y no es que a Nilssenn-Love le falten tablas, pero las tres décadas que le separan de sus compañeros, teniendo en cuenta que estamos hablando de improvisación y de la más salvaje, se nota. Al menos eso pensé.

Peter Brotzmann_Alchemia_Febrero 2015_KrakowLuego llega el concierto de Cracovia y las percepciones fueron bastante diferentes, aunque en el fondo las mismas. Un poco de luz por favor.

El señor Brötzmann ya no era el hombre impasible. Supongo que tres conciertos seguidos pasan factura. A ver, dejemos claro una cosa. Estuvo arriba todo el rato, pero menos rato. Y en su rostro se apercibía cierto cansancio. Swell en cambio volvió a repetir su número de parecer morirse con cada tema, y tocar el siguiente como el ave fénix. Fenomenal. El baterista también superó las expectativas, me pareció más creativo, en recursos y en combinación. Ambos tomaron más protagonismo que en el concierto anterior y se lucieron.

trombonista Krakow Batera Krakow

Las fotos son terribles, pido disculpas, pero no estaba yo pa fotos. Los vídeos en cambio no es que sean la repera, pero molan 🙂

Una mención especial @PingMyBell, sin el que no habría tenido el placer de vivir esta experiencia llamada Brötzmann. Love U broda. A ve si me pasa el audio ya cohone 🙂 y te añades un crítica sónica