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Ciudadano YO se encuentra atravesando tiempos convulsos. Se ve inmerso en un profundo océano azotado por una decepcionante pluralidad de hechos políticos que generan cambios sociales y económicos dispares, frustrantes e indignantes. Ciudadano YO se siente asfixiado por la CORRUPCIÓN y la IMPUNIDAD que rodea nuestra realidad política más cercana.

La pasividad y apatía de los potenciales votantes es un hecho demostrable estadísticamente en todos los sistemas democráticos del planeta. El porcentaje de participación en las elecciones suele ser bastante bajo. Cuanto más maduro está un sistema democrático, más desengañado está el electorado y menos acuden a las urnas. Los políticos no representan al pueblo que le ha votado, representan un cúmulo de intereses privados; y el pueblo, desengañado, no participa de algo de lo que no se siente parte. Esto provoca un perverso juego en el que participan mayoritariamente los que apuestan por un status quo que perpetúe el poder de un grupúsculo de privilegiados.

Privilegiados a los que les llegó su posición mediante artes  emponzoñadas que se descubren con sólo retroceder al origen del poder que ostentan. Repasando la Historia es la historia de siempre, ricos y pobre, gobernantes y esclavos. La Clase Media es un invento del mundo moderno, de ese Estado del Bienestar que agoniza mientras se imponen las directrices del capitalismo neoliberal salvaje que nos somete. La idea de que todo ser humano tiene derecho a un hogar y trabajo dignos, una sanidad y una educación “gratuitas” y unas infraestructuras “también gratuitas” que faciliten el intercambio de mercancias e ideas libremente, se está yendo a pique por inviable. Lo “gratuito” es la aportación de todos los trabajadores al sistema mediante los impuestos establecidos. Seguimos pagando cada vez más impuestos, que son los que nos permiten disfrutar de manera “gratuita” de cada vez menos prestaciones. Porque nuestros impuestos son gestionados por jerarquías de corruptos y corruptores que no encuentran diferencia entre el dinero público y el dinero privado. Ciudadano YO contempla impávido como parte de su dinero es robado sistemáticamente por la maquinaria del Estado. En la mayoría de sistemas políticos que alguna vez han sido puestos en práctica en contextos históricos concretos, el fallo no ha sido el sistema, sino los seres humanos. La falibilidad y finitud de la que adolecemos por definición, nos hace corruptos por conformación. Cuando el individuo toma contacto con el poder se pudre. Pocos individuos están capacitados para ejercer el poder de manera honesta y eficiente. Ciudadano YO siente náuseas.

La ciudadanía responsable ha quedado marginada y los derechos sociales están en franca involución debido a la ignominiosa instrumentación que del poder político realizan la panda de apandadores que nos gobiernan, la ley mordaza está en ciernes y nadie parece darse cuenta de que tendremos que volver a luchar por recuperar la libertad de expresión. Puede que nunca más se vuelva a luchar por algo así, porque ya se sabe que… Money talks and people listen… Ciudadano YO acaba cristalizado en este sistema donde sólo importa la pasta. Macroganadores y Microestafados.

Ciudadano YO se llena de indignación, rabia, ira e impotencia, cuando los políticos se expresan, asesinando la lengua, humillando a la retórica y la dialéctica, y ultrajando la dignidad del votante. El político no es una raza superior en ningún sentido. Menos aún intelectualmente. Los votantes no son niños pequeños que necesitan de supervisión y tutoría. Cuando a Ciudadano YO le tratan de gilipollas se siente ultrajado y se plantea seriamente si los políticos son unos hijos del mal o si se rien del pueblo. Ciudadano YO se teme ambas opciones. Y llora mientras en la sociedad se van volatilizando los derechos, y se difuminan sutilmente dentro del mar de los derechos que ya se han perdido, afectando de diferentes maneras a diferentes Ciudadanos Yo, porque todos jugamos a un juego de equilibrios que no es realmente limpio. Están los fuertes y los débiles, los listos y los tontos, los que se aprovechan y los que dejan que se aprovechen. Pierden los de siempre. Ciudadano YO quiere ejercer la ciudadanía pero ¿cómo?.

Los Conservadores plantean ciudadanos superfluos, que no tienen capacidad de legitimar el sistema político; ciudadanos absorbidos por las prácticas “privadas”, ya que otros agentes sociales que no sean el Estado recomponen una sociedad desarticulada que legitiman. Estamos hablando de iglesias, asociaciones de barrio, etc., que darían lugar a la confluencia de grupos que generarían un nuevo sentido de solidaridad o de pertenencia. Las estructuras intermedias cumplen una doble misión: paliar y mitigar los efectos perversos del sistema económico-político. Actúan como verdaderas instituciones de disciplinamiento con el objetivo de mantener los desajustes, las desigualdades y las jerarquías, que impone el sistema económico. Ciudadano YO no es amigo de las desigualdades ni de las jerarquías.

Los Neoliberales normalizan la sociedad con procesos que aplican de manera excluyente y asimétrica a los ciudadanos. Para solucionar la crisis del Estado del bienestar, los neoliberales apuestan por una separación lockiana entre Estado y Sociedad Civil que busca asegurar los derechos ya existentes a través de la conformación civil que conlleva al nacimiento del Estado. Este ha de velar para que tales derechos sean efectivos. El ciudadano es, propiamente, impolítico ya que el orden normativo que mantiene a los individuos en sociedad es el orden de un espacio y una situación primera natural, externa y previa a la sociedad civil y al Estado. El pueblo no está relacionado propiamente con ninguna cultura y política, existía previamente en una sociedad autónoma, independiente del Estado. La existencia de ámbitos de derechos pre-políticos, sobre todo lo relacionado con “la propiedad”, ha configurado a lo largo de la historia grupos de poderes privilegiados. Estas clases dominantes han sustraído, al interés general y a la transparencia del espacio público, la discusión y la determinación de tales derechos prepolíticos porque no pretenden establecer el equilibrio necesario entre lo particular y lo general. Al ciudadano no le importa la bondad de sus políticos ni de su gestión. Al contrario, el retorno de la sociedad civil supone su disciplinamiento, rompiéndose una vez más  la promesa de la autonomía de los sujetos. La política queda relegada al mero estatus de referente ideológico que ayuda a la identificación simbólica de ciertos complejos de problemas y facilita así el autogobierno del sistema. Ciudadano YO se estremece con la realidad neoliberal que vive.

Los Republicanos conciben al ser humano como ciudadano, alguien que se comprende en relación con la comunidad política, porque considera que la garantía de su libertad estriba en el compromiso con las instituciones republicanas y en el cumplimiento de sus deberes para con la comunidad. El ciudadano republicano atribuye igualmente un valor máximo a la libertad, pero no la entiende como ausencia de interferencia ajena, sino como autonomía frente a la dominación arbitraria de cualquiera. Esa autonomía no se basa en la existencia de barreras protectoras, sino en los recursos de poder que proporcionan las instituciones políticas que fundan el autogobierno de los ciudadanos iguales. Los derechos no son títulos anteriores a su reconocimiento por las instituciones políticas, sino derechos cívicos, creados por el proceso político de formación de voluntad. Puesto que la libertad está ligada positivamente a la ciudadanía, el republicano tiene el compromiso de ponerse a disposición del ejercicio activo de la ciudadanía en favor de la comunidad política y del interés público y se ejerce a través de la participación del ciudadano en la vida pública. Esta apelación a la virtud cívica exige presupuestos antropológicos diferentes a los del liberalismo. Supone que los ciudadanos no actúan únicamente por motivos egoístas y que es posible el desarrollo de disposiciones cívicas en un marco institucional y normativo adecuado.

La participación en la república democrática debe reunir la triple condición de ser reflexiva, crítica y deliberativa. El ciudadano republicano ha de atender a la vida pública cuidando de informarse, mantener distancia crítica frente a los poderes y establecer los acuerdos que hacen posible la república justa y estable a través de una deliberación abierta en condiciones de libertad y equidad.

Por ello, el ideal republicano conecta bien con las actuales propuestas de democracia deliberativa. En la senda de esta tradición pueden situarse las actuales propuestas de reconstrucción de una ciudadanía activa, cuyos pilares serían una sociedad civil realmente cívica, inserta en lo público, y el desarrollo de una cultura política de deliberación, la crítica y la participación propiciada por medio de la educación cívica.

El ideal republicano es loable, su implementación lamentable. Lo mismo sucede con el Comunismo o  el Socialismo. Es el ser humano corrompido por el poder el que ejecuta cualquier ideal. De nuevo es el ser humano el fallo, y no el sistema. El republicanismo, el marxismo, el capitalismo y el nacionalismo representan perspectivas parciales de lo que podría aceptarse como vida digna. Pero no hay una solución óptima universal sino que  dependería del orden de la realidad y de la actividad humanas por considerar.

Ciudadano YO aspira a un nuevo orden mundial con una nueva ciudadanía. El individuo debe convertirse en ciudadano y ejercer activamente la ciudadanía, y no vamos por el buen camino. Ni las nuevas generaciones tienen pinta de que vayan a interesarse por esto de ser ciudadano, ni los seres humanos tenemos pinta de dejar de ser futiles y corrompibles.

Las tecnologías pueden jugar un papel clave en el nuevo orden mundial. El ciudadano tiene participación activa en los procesos deliberativos de su comunidad política por medio de las tecnologías de la información y de la comunicación que posibilitarán los canales de participación activa y acceso a toda la información pública. Los nativos digitales, esa generación Conectada deberían exigir a sus políticos el acceso a sus servicios. El político es un trabajador público al servicio de los ciudadanos. Los ciudadanos conocen lo que hacen sus políticos y les exige resultados.

Son necesarios canales transparentes para que todos los ciudadanos accedan a la información de su comunidad política. Información en tiempo real en la que se detallen todos los proyectos que se están ejecutando y todos los flujos económicos que se están gestionando en la comunidad política a la que pertenece el ciudadano. El ministerio de Hacienda debe encargarse de auditar esos flujos para garantizar la autenticidad de las transacciones y evitar el fraude. Los gestores últimos del dinero no serían los políticos locales. Todo el sistema presupuestario estaría automatizado y sólo el proveedor final vería el metálico. Los políticos estarían al servicio de la ciudadanía, y no absorbiendo su fuerza. Aún así no sería suficiente. Porque siempre habría un grupúsculo de crápulas que se intentarán aprovechar de los demás.

Ciudadano YO apuesta por un modelo social en el que el ciudadano es el principal actor, y los políticos son servidores a cargo de esos ciudadano, que tienen la última palabra en todas y cada una de las facetas de las facetas que desempeñe las diferentes comunidades políticas a la que pertenezca. A Ciudadano YO le produce una pereza terrible enfrentarse a un entorno tan hostil, pero la única lucha que se pierde es la que se abandona. Y estoy no ha hecho nada más que empezar. Ciudadano YO espera que podamos.

Ciudadano YO. La Nada

Publicado: 7 febrero, 2013 en Cadaunada

YO. Yo y mis circunstancias. El cadaunismo y la mismidad. Totum revolutum.

Heme aquí como ente ciudadano, formando parte de un sistema que ni me gusta ni comparto. Lo detesto. Y no hago nada por cambiarlo. ¿Qué?¿Cuándo?¿Cómo?¿Por qué?¿Por cuánto?

  • ¿Qué?…Esta pa la última
  • ¿Cuándo?…Ya, debería ser ya mismo.
  • ¿Cómo?…Cuando te responda el Qué
  • ¿Por qué?…Porque sí. Ya no quedan más cojones…el sabio a las elecciones
  • ¿Por Cuánto?…Lo que valga tu dignidad. Ni una mijita más

Abordemos el  ¿Qué?. ¿Qué puedo hacer yo por cambiar el sistema?

  • Nada, apaga y vámonos.
  • Amos no jodas, algo habrá, voy a pensar…
  • Y pensé, y pensé y pensé y la nada sigue comiéndose el futuro. La complejidad de la Humanidad es inabordable. La Humanidad es el sistema de mayor complejidad que conozco, porque incluye todo lo relacionado con el universo, la energía y la matería, somos parte de ello. Pero el ser humano engloba además aspectos espirituales, sociales, politicos… Sólo la Humanidad, que emerge de todos los hombres y mujeres de todos los tiempos, es un sistema de mayor complejidad que el que conforma cada individuo. Esa complejidad es infinita, la Humanidad sería como un aleph 1 y el Ser Humano sería como un aleph 0. La potencia del continuo.
  • Estupendo, he pensado y llego a la misma nada. Complejidad inabordable. Venga, va… one more try!
  • Voy a montar una plataforma que que que…mierda tampoco. En cuanto se origina una estructura de poder, los predadores acuden como moscas a la mielda. A cualquier nivel, incluso la estructura de poder más insignificante, imagínate en una reunión de tu comunidad. Pa qué más. Porque los seres humanos no somos todos iguales, cada uno va con su cadaunada por la vida. Y qué de hijos de puta hay sueltos por el mundo.
  • Y los predadores son corruptos. Y son los que nos gobiernan. Esa parte ignominiosa del género humano es la que lo dirige. ¿Por qué?
  • Porque, por ejemplo, los que no somos predadores somos conformistas…
  • Espera que si vas por ahí acabas en que es nuestra Naturaleza y no podemos hacer nada.
  • El poder, para ser ejercido con honestidad funcional, debe estar desvinculado de cualquier beneficio social y económico. Y eso es un oxímoron. Poder por definición es sí y solo sí beneficios sociales y económicos…incluso jurídicos. Los gobernantes deben ser sabios, no hijos de puta predators.
  • Pues anda que por ahí vas a llegar muy lejos.
  • Al final to pa ná. Ná de ná.
  • A menos que recapatices sobre poder
  • Hay poco que rascá
  • Ya
  • Pa Ná
  • Ji?

Hong Kong es la Noche

Publicado: 20 diciembre, 2012 en Cadaunada, Viajes

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Siempre quise ir a HK. Desde pequeña ha sido una ciudad para mí muy atrayente…muy sugerente. Mi primer recuerdo consciente de Hong Kong está asociado a Bruce Lee. El cine por aquella época era un medio estupendo de conocer el mundo, lo que había fuera de tu pueblo. Y no, no soy tan vieja como pueda parecer, soy de la generación bola de cristal. Pero cuesta tanto ya hacerse a la idea de un mundo sin internet…Había libros -atlas-, los 40 principales, el VHF y algunos afortunados hasta el UHF. De manera que está bastante claro que este primer contacto con Hong Kong no fue tanto por freak china cudeira sino más bien por imperativo categórico.

Por supuesto que con estos antecedentes, una visita al paseo de las estrellas, haciendo fotos a lozas de metal y cerámica donde aparecen nombres como Jackie Chan, y pararse un ratico en la estatua del amigo Bruce, era imprescindible en una visita a Hong Kong. Pero esto hay que hacerlo de día. Y ya de paso, te sientas a tomar unas cervezas a precio de oro, contemplando desde la costa de Kowloong la costa de Hong Kong. Merece la pena pagarlas.

Hong Kong es una región administrativa del sur de China, que incluye un trozo de península y varias islas. Una de ellas también se llama Hong Kong. Kowloong está justo en frente, a 10 minutos de ferry o de metro. Por el día las vistas son muy interesantes desde ambas orillas. Pero adentrarse orillas adentro en los dos extremos también resulta una experiencia gratificante. Alguna que otra visita a algún que otro templo y mercado, también hay que hacerlas de día.

Pero Hong Kong es la noche. Hong Kong se disfruta mucho más cuando los neones multicolor y omnipresentes inundan las calles, y suben por las paredes. Cuando los neones de los edificios configuran la silueta de la ciudad elevándose hacia el cielo. Cuando el calor te da un respiro y todo se vuelve más agradable.

El ajetreo bullicioso y ruidoso que inundan las calles hasta altas horas de la noche a veces te hace sentir como dentro de un hormiguero. Las tiendas están abiertas y abarrotadas. Los restaurantes abiertos y abarrotados de gente comiendo. Los hongkonitas comen a todas horas, compran a todas horas.

Nathan Road, una calle larga y concurrida, no te la puedes perder, especialmente cuando el sol ya ha desaparecido. Los alrededores son igualmente interesantes y estresantes. Tanta gente, tanta luz, tanto ajetreo. Desde luego si buscas tranquilidad y solitud, no es el sitio adecuado.

Puedes llegar a cabrearte profundamente con el ritmo de la ciudad, los ciudadanos son agresivos, maleducados, despreocupados, egocéntricos. Como son todos los ciudadanos de las grandes ciudades. Si vives en una, sabrás de lo que hablo. En las grandes ciudades se vive en una aceleración permanente, si eres consciente y eres capaz de controlarlo, sobrevives dignamente. Si estás de vacaciones en una gran ciudad notas mucho más esta aceleración, porque es diferente a la que tú estás acostumbrado…y porque estás de vacaciones. Deduces que son agresivos y maleducados cuando en realidad son hormigas actuando en su sistema, no menos agresivo ni maleducado que tu hormiguero residente. Tampoco más. Diferente.

De noche se hace más candente, porque de noche estás más alerta. De noche las luces que bañan hasta ahogar la ciudad te ofrecen muchos más estímulos que el sol que siempre anda inmerso en una bruma fantasmagórica. Los sonidos se acentúan, el bullicio se matiza, los olores se vuelven corpóreos. La luz de Hong Kong hipnotiza, la noche es lo que hace brillar a la ciudad y transportarte a una ensoñación extraña y cotidiana a la vez. Sorprendente.

Cuando cae la madrugada, la ciudad se va poco a poco a dormir, sólo quedan viajeros en busca de un avión tempranero, trabajadores esporádicos que van o vienen de sus labores, borrachos y/o derrotados de una noche loca, y algún que otro grupúsculo con reminiscencias hamposas.

Visitar Hong Kong en el festival de otoño es toda una experiencia. Dragones de fuego y lámparas de colores sorprenden por la vistosidad. Es una fiesta familiar que merece la pena disfrutar. Nosotros nos la encontramos por la aleatoriedad cósmica y alineación planetaria, vamos de chiripa, pero la disfrutamos un montón. Comimos los típicos mooncake, agujeros negros de glucosa y paseamos entre miles de hongkonitas disfrutando el ambiente.

Todas las noches a las 8, en el puerto de Kowloong está el espectáculo Simphonies of lights. Pues hay que verlo. Los primeros minutos son emocionantes. Es un espectáculo multimedia, o sea, luces y sonido. Los edificios principales de HK juegan con luces mientras  la música suena. A veces el sincronismo es estupendo, otras brilla por su ausencia. Comienza presentando a los edificios que van a participar con una música de esas que dan ganas de formar parte del equipo, y empiezas a pensar, estos chinos son la ostia la que van a liar. Se pasa pronto. Sobre todo porque la música es terrible. Terrible…infame en ocasiones. Terrible. La sincronización entre luces y sonido a veces es anárquica, pero estás tan alucinado con la horterada de música que ni te das cuenta. En cualquier caso, es muy vistoso, y merece la pena contemplarlo al menos una vez.

Pero lo mejor sin duda son las vistas desde el monte Victoria. Se encuentra en la isla de Hong Kong, y desde allí hay una vistas imprescindibles. Totalmente imprescindibles. Si puedes sube de día y espera allí que se haga de noche. Si tienes que elegir, indiscutiblemente de noche. Además las vistas son mucho mejores desde el lateral izquierdo. Existe un pequeño mirador a la derecha donde va todo el mundo, se peta. Las vistas no están mal, pero hay tanta gente que no puedes disfrutarlo. Si coges un camino que sale por la izquierda, justo donde los baños, y andas como unos 20 minutos acabarás flipando con lo que te encuentres. Impresionante. Las luces que cambian de color, el oro de los edificios sin neones, los neones de los edificios….Honk Kong es la noche.

Allá por el 90 entré en la universidad, en el 15-T. Venía yo de sacar muy buenas notas y entré en una carrera donde se pedía una nota muy alta, la más alta de ese año… Acojonada estaba porque yo gafotas sí, pero empollona en el sentido ortodoxo de la palabra va a ser que no.  Los prejuicios fruto de la experiencia y de sentirte un bicho raro me hacían pensar que iba a entrar en un mundo donde todos iban a ser unos repelentes empollones cuyo único objetivo en la vida era vestir camisas de franela a cuadros y corregir al profesor en las demostraciones interminables de álgebra numérica.

Y no me equivocaba del todo, y sí me equivocaba mucho. Cierto es que especímenes temidos andaban dispersos por el ecosistema de teleco. Pero más cierto aún es el hecho de que allí encontré a los mejores amigos y amigas que jamás hubiera imaginado. Personas excepcionales desde el punto de vista humano y mentes brillantes como pocas. Sorprendentemente, salvo honrosas y escasas excepciones, abrumadoramente chicas. Excepción porque en teleco, aunque cada vez menos, la mayoría seguían siendo hombres y excepción porque mis gustos siempre han sido mucho más de guerrero que de princesa y eso me ha acercado mucho más a los chicos.

En el 15-T, turno de tarde de primero de teleco, conocí a un grupo de mujeres únicas y especiales con las que 23 años despues he compartido un fin de semana de lo más intenso, de lo mejor planificado, de lo más divertido y de lo mejor que me ha sentado ultimamente que ando yo por sombras y penumbras.

10 chicas 10, ingenieras todas, telecos todas, madres y esposas al 80%, trabajadoras y profesionales como la copa de un pino. Generosas, bondadosas, de gran fortaleza, inteligentes, divertidas… y ya está bien que empiezo a destilar azúcar por el sobaco. Un grupo que rompe moldes.

Esto de cumplir los cuarenta es algo como muy mítico, ya hace un año hablamos de que había que hacer algo especial para celebrarlo. Durante 2012 hemos cumplido 40 las 10, y aunque el año no empezó demasiado bien, diría que peor imposible, al final se caldeó el ambiente y acabamos liándola parda. Nos fuimos a celebrar nuestra cuarentañez al Lago Di Como. Bonito no, lo siguiente.

En realidad el sitio era lo de menos, pero también era lo de más. La vida ha hecho que no todas sigamos en Madrid, alguna anda por Castelldefels, otra anda por Estocolmo y a otra la tenemos en Erding, cerquita de Munich. La logísitica era complicada, teníamos que encontrar un sitio donde todas pudiéramos llegar un viernes y salir un domingo, a una hora tal que pudieramos aprovechar el máximo de tiempo posible, y en unas condiciones que además minimizaran el tiempo del transporte. Varias posibilidades fueron barajadas y Milán fue la candidata seleccionada. Por favor, que hemos aprobao un infierno de carrera, organizar unas vacaciones es un placer 🙂

¿Qué sitio había cerca de Milán donde pudiéramos pasar un finde tranquilo, y donde nos acompañara el entorno? El Lago Di Como surgió por su propio peso. El mismo que le ha hecho enterrarse entre montañas y ser uno de los lagos más profundos del continente. Ahí lo llevas.

Nos alquilamos un par de coches, nos reservamos una casa rural en Bellagio, y reservamos la cena del viernes, que llegábamos tarde y había que ser precavidas, que en saliendo de Pirineos te chapan el chiringuito después del té con pastas. Todo encajaba a la perfección, parecía como si se hubieran conjurado los hados para proveernos de una aventura muy especial. Pero que hados ni qué leches, pedazo de gestoras como la copa de un pino. Impresionante lo nuestro (vuestro). Equipo completo equipo comansi.

El sábado estuvimos de ferry en ferry y de pueblo en pueblo conociendo algo del Lago, ya os lo contaré en otro momento. El domingo Bellagio y Como y ya de vuelta a la rutina de un lunes más. Un lunes menos. Un lunes con una sonrisa intensa y una paz de espíritu placentera.

El encuentro fue mágico, el finde fantástico. Desde aquí os mando un besazo enorme chicas, Ave, Carola, Esther, Isa, Lolaila, Macu, Nurpi, Raquelilla, Susa, me habeis hecho pasar un finde como hacía tiempo que no tenía. Mariajo, te echamos de menos guapetona. Sois la ostia compañeras.

PD: Espero no tener que cumplir otros 40 para volver a repetirlo 🙂

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Soy una Headbanger Cuarentañera

Publicado: 8 noviembre, 2012 en Cadaunada

Hola, me llamo Silvia y soy una headbanger cuarentañera. Orgullosa de ello. Sí, …creo, …vaya.

El proceso está depurado. Son muchos años de experiencia y una se fija en las cosas. La headbangez es una posesión del metal, que en mi experiencia de poseida, he dividido en tres fases:

  • Primera Fase o De a Poquito. Empieza con la puesta a buen recaudo de accesorios con alto índice de volaera. Dícese principalmente los pendientes. Tienes claramente identificado cuando está comenzando la posesión. Se trata de una fase controlada por una aceleración suave y sostenida. De a poquito. De ahí su nombre. Los pies comienzan a despegarse entre ellos, la air guitar deja de ser tímida y con los air baquetazos que das haces palanca.
  • Segunda fase o Lanzaera. El  nombre le viene de los cobetes. El proceso incrementa la aceleración de manera zarvahe, por lo que hay que poner a buen recaudo accesorios que, volar vuelan menos, pero llegan más lejos. Dícese principalmente las gafas.
  • Tercera fase o Meltdown. El núcleo del reactor se fusiona y se va tó a tomá por culo. La posesión en sí. Ahora es cuando la posesión está en una cúspide que no es picuda. Es una meseta plana que dura más o menos atendiendo a una serie de parámetros. Ahora es cuando estás poseid@ por el metal y trasciendes espacio y tiempo. La música es la máquina del tiempo, el agujero de gusano que te ayuda a romper en mil pedazos las reglas del universo. Venga ya con las ostias. Parámetros:
    • Viejunidad. Clarísimo.
      • Que seas headbanger con 16 pues es normal, si eres XX es menos normal, pero vamos tampoco eres la puta excepción. Al día siguiente del headbangeo te sientes como Robocop. Cierto, el movimiento  de las clavículas para arriba queda en un bloque. Pero eres fuerte y poderoso. Normal, has estado una media de 1:23  horas dándolo todo. A jierro. Todo el rato. Razonablemente normal.
      • Conforme he ido creciendo he visto como la música no ha cambiado los efectos que me produce, a todos los niveles. Amplias, diversificas, te saturas, pero siempre está ahí. Ahora tengo 40.  Ahora lo sigo dando todo, pero al día siguiente del headbangeo me siento Piltrafilla Gusarapa. Yo ya no estoy pa estos trotes. Ya no estás a jierro todo el tiempo. Jeje, ni de coña. Pesan los años y los kilos, en vez en cuando hay que tomar un respiro…¡¡Es agotadoooooorrrrrrr!!
    • Necesidad. La posesión es en sí y no hay más ostias. Ni pinchas ni cortas. Es la necesidad ante la contingencia. Ha llegado el metal y te ha poseido. Por la puta cara.
      • ¿Cuando no es posesión? También es cierto que a veces no siento la necesidad. Porque no todos los temas son demonios del metal que te poseen. A estas alturas, y mira que me lo he currao pa entenderlo, no se qué es lo que tiene un tema o un grupo para que sea un demonio del metal. Unos temas te resbalan, otros te hacen mover tímidamente los pies, la cabeza incluso una tímida air guitaaaaar. Otros en cambio te arrebatan por completo. Es una posesión infernal y celestial a la vez. Es autónoma y poderosa. Y gustosa. Si es posesión lo sabes.
    • Motivación. Claro, yo no escucho metal como lo escuchaba hace 20 años, mi evolución musical afortunadamente ha sido amplia y ecléctica. Pero siempre es un género que me ha interesado con extrema intensidad. Extrema. Con lo cual, cuando voy a conciertos, que la mayoría son de grandes clásicos del género, pues me suelen gustar las canciones de los primeros discos, y según el concierto a veces cae alguna, una o ninguna. O a veces el bis entero, las 4 putas últimas canciones de un concierto pestoso. Por cierto, los Ministry es uno de los pocos grupos que no son metal y me hacen headbangear. Aaaaaaaaro.
      • Esto de la evolución de los grupos es pa otra entrada, porque vaya tela. Debería calcular el porcentaje de grupos que se me quedaron en el primero, segundo, tercer disco y sucesivos. Están casi casi todos. Pocos pocos pocos han conseguido llegar hasta el final, porque la banda se disolvió o porque invoevolucionó.

    Me planteaba el otro día que afortunadamente nunca me he visionado a mí misma poseída por el metal. Y lo agradezco infinitamente, porque mi pudor y sentido del ridículo vencerían al demonio. Y no quiero un exorcismo. Ni de coña. Es el más potente chorro de excitación y sublimación. Una necesidad  tan poderosa como la satisfacción que produce. Ambas en un ciclo infinito de creación y destrucción. Ni de coña quiero un exorcismo.

Cerrado Por Vacaciones. II

Publicado: 29 septiembre, 2012 en Cadaunada

Ahí si us quedais…abrirme las ventanas en vez en cuando y regarme las plantas

La Obscenidad del Lujo Extremo

Publicado: 26 junio, 2012 en Cadaunada, Viajes

La semana pasada, por motivos profesionales que no vienen al caso pero que me valdrán para unas cuantas entradas tecnológicas, estuve en Monte Carlo.

No es mi primer contacto con sitios lujosos. He visitado Dubai y Abu Dhabi, con esos centros comerciales inmensos en medio del desierto, con pistas de nieve artificial incluidas y aire acondicionado en las paradas de autobuses de unas calles de homigón y cristal. Este lujo es irracional, no me produjo obscenidad, simplemente me pareció barroco y pretencioso. Surrealista y por tanto incluso divertido. Curioso como se pasa de la jaima al lujo en cero coma.

El lujo de Monte Carlo es el lujo extremo. Es el rancio abolengo de los ricos muy ricos. Tampoco es mi primer contacto con este tipo de lujo. Cuando era pequeña, algunos fines de semana íbamos a visitar Puerto Banús, a darnos una vueltica y tomarnos un helado mientras alucinábamos con los testarrossa y los superyates. Los ochenta era pleno apogeo de Puerto Banús y Marbella, toda la jet de Europa veraneaba por allí y toda la realeza árabe también se desplaza allí con su cohorte de miles. Cuando eres pequeño ves las cosas de otra manera, y no recuerdo aquél lujo extremo como obsceno. Cuando eres pequeño eres feliz, no entiendes de prima de riesgos ni de cuanto ha tenido que pagar tu padre por comprarte el helado. No entiendes lo que significa realmente tener un estatus social y mucho menos económico. La inocencia de cuando eres niño te hace envidiar al ferrari igual que al muñeco de tu vecino.

En estos tiempos que corren, con la que está cayendo, la semana que he pasado en Monte Carlo me ha provocado una desazón interior y la palabra obsceno clamaba al cielo y al infierno sin cesar.

Cuando viajé por primera vez a la India, sentí que estaba en otra planeta. Era tan diferente la cultura, las costumbres, los olores, los colores, los sonidos….estaba en otro planeta, pero ese planeta estaba poblado por seres humanos. Monte Carlo está habitado por una raza superior de gente alta, guapa, perfecta y rica. No hay gordos, bueno, alguno sí que hay, pero no hay gordas. No hay feos, bueno, alguno sí que hay, pero no hay feas…No hay gente normal. Ni siquiera la camarera que te limpia la habitación, ni el barman que te sirve la cerveza a 15 euros.

El hotel en el que me alojaba es el Fairmont, que aunque nunca hayas estado en Monte Carlo ni te interese las revistas del corazón, si eres seguidor de la Fórmula 1 lo reconocerás inmediatamente. El túnel por el que pasan los coches no es un túnel. Son los pilares del hotel que se clavan en el mar. En el otro lado del hotel, la curva del Casino, mítica donde las haya.

El hotel es mileurista, como muchos españoles, solo que el hotel es mileurista al día, como muy pocos españoles. De día chancletas y pantalones cortos, difícil diferenciar, de noche chicas neumáticas y tacones de aguja, difícil purificar. Curioso como a lo largo del día va cambiando la fauna. La gente rica de día hasta parece normal, pero llega la noche y se transforman. El bolso de las bodas, ese bolso ridículo en el que casi ni te cabe el paquete de tabaco, es el bolso de las mujeres neumáticas. Como si no pagaran…

Paseas por el puerto y la sucesión de yates, todos con sus tres plantas, con sus jacuzzis en cubierta, con sus maderas relucientes, impolutas. Toda la muchachada alrededor, recién salida de un anuncio de Tomy Hilfiger, restaurantes de vino a 3000€ la botella. Concesionarios de Rolls Royce, Ferrari, Lamborghini, Aston Martin. Tiendas de Prada, Moschino, Louis Vuitton…

No paraba de preguntarme de donde diablos había salido esa gente….y la respuesta que una y otra vez martilleaba mi cabeza era…de la misera que nos envuelve, de la desgracia que nos subyuga. Su dinero fue en algún momento nuestro dinero. Cada vez que nos suben la prima de riesgo, pueden pagar un par de días más de amarrar el yate en el puerto. Cada vez que alguien es deshauciado pueden comprar una nueva operación de estética para estar a la altura.

No paraba de preguntarme, si realmente son conscientes del mundo que le rodea, si viven la vida como señores feudales conscientes de la dominación de los siervos de la gleba, o realmente son como Buda cuando era Siddhartha Gautama, y no se enteran de la misa la media.

Tampoco importa demasiado. Acabé saturada y asqueada, con una gran pena en el alma, ¿por qué somos tan perros? ¿por qué están tan mal repartidos los recursos?¿por qué era todo tan obsceno?…De vuelta, en mi piso de 45 metros cuadrados, tercero sin ascensor, no echo de menos mi habitación con vistas al mar, pero sigo preguntándome ¿por qué tiene que ser así?

Elegía

Publicado: 18 abril, 2012 en Cadaunada

Daré tu corazón por alimento.

Tanto dolor se agrupa en mi costado,

que por doler me duele hasta el aliento.

Un manotazo duro, un golpe helado,

un hachazo invisible y homicida,

un empujón brutal te ha derribado.

No hay extensión más grande que mi herida,

lloro mi desventura y sus conjuntos

y siento más tu muerte que mi vida.

ΑΩ

Me tendí sobre la hierba entre los troncos

que hoja a hoja desnudaban su belleza.

Dejé el alma que soñase:

volvería a despertar en primavera.

Nuevamente nace el mundo, nuevamente

naces, alma (estabas muerta).

Yo no sé lo que ha pasado en este tiempo:

tú dormías, esperando ser eterna.

Y por mucho que te cante la alta música

de las nubes, y por mucho que te quieran

explicar las criaturas por qué evocan

aquel tiempo negro y frío, aunque pretendas

hacer tuya tanta vida derramada

(era vida, y tú dormías), ya no llegas

a alcanzar la plenitud de su alegría:

tú dormías cuando todo estaba en vela.

Tierra nuestra, vida nuestra, tiempo nuestro…

(Alma mía, ¡quién te dijo que durmieras!)

Sólo una pena tan profunda te permite la osadía de compartir palabras con Miguel Hernández y José Hierro.

Un vacío infinito queda en mi alma, que era la tuya. Un vórtice de dolor que arrastrará mi existencia.

Te recordaré todos los días de mi vida. Te quiero y siempre te querré.

En memoria de Alberto, Teto, Piticli, axax12…

¿Cómo se convierte uno en músico?

Yo estudié música de pequeña, en el conservatorio. Solfeo, teoría, armonía, canto, y piano. Yo no soy músico. La educación recibida fué bastante deficiente, mi vaguería extrema no apoyaba demasiado a la causa. A pesar de eso, llegué hasta sexto de piano, a tan sólo dos años de acabar la carrera, y además con bastante buenas notas. Nunca me consideré músico, mucho menos ahora que casi tengo el piano abandonado en un rincón. Si hubiera tenido una buena educación y hubiera tenido tenacidad, lo mismo habría llegado a ser una buena intérprete…quien sabe. Pero nunca me he creído capaz de componer nada interesante ni medianamente audible ni aunque me hubiera esforzado y lo hubiera dado todo.

Mi caso no es tan raro y siempre me he preguntado ¿cómo de millones de personas que estudiaron música en su infancia, son relativamente pocos los que siguen tocando de adultos, y aún menos los que pueden considerarse músicos aunque sea potencialmente?

Existe un abismo insondable entre el músico profesional o experto y el aficionado a la música. Pero es curioso que eso sólo pase con la música. Yo no podré nunca cocinar como Ferrán Adríá, pero disfruto enormemente con mis actividades culinarias, las cuales me encanta compartir con amigos y familiares. Quizás porque considero que no lo hago mal y mi entorno me realimenta. En cambio, no me gusta, ni nunca me gustó tocar para los demás, y tampoco lo hacía mal y además el entorno me incitaba a ello…

Aunque muchos de los que recibimos educación musical en nuestra infancia tenemos la idea lapidaria de que no nos sirvió de nada, los neurocientíficos cognitivos han descubierto que eso no es así. Una exposición, aunque sea pequeña, a lecciones de música en la infancia, crea circuitos neuronales para el procesamiento de la música estimulados y más eficientes que los de los que carecen de esa instrucción. Las lecciones de música nos enseñan a escuchar mejor, y aceleran nuestra capacidad para discernir entre estructura y forma en música, haciendo que nos resulte más fácil decir qué música es la que nos gusta y la que no nos gusta. Bien, lo compro, porque me veo identificada.

Pero, ¿cómo consiguen los grandes músicos llegar a serlos? ¿cómo obtienen esa facilidad extraordinaria para tocar e interpretar? ¿Son capacidades o estructuras neuronales diferentes al resto de los mortales? Y aún entre los músicos ¿Son dotes diferentes las que necesita un compositor y un intérprete?

¿Es cosa de talento?

Puede que en realidad estemos hablando de lo que vulgarmente se conoce como talento. Michale Howe, Jane Davidson y John Sloboda pusieron de relevancia esta cuestión partiendo de la siguiente dicotomía:

  • o bien los niveles elevados de pericia musical se basan en estructuras cerebrales innatas, es decir, talento
  • o son sólo resultado de la práctica y de la instrucción

En este caso, este grupo de científicos cognitivos definen el talento como algo que…

  • se origina en estructuras genéticas
  • es identificable en una etapa temprana por gente instruida que puede reconocerlo de manera precoz
  • se puede utilizar para predecir quién es probable que sobresalga
  • sólo se puede identificar a una minoría como dotada de él, porque si todo el mundo lo tuviese, el concepto perdería sentido.

Algunos niños adquieren habilidades más deprisa que otros. Factores genéticos deberían ser considerados como los responsables, pero no los únicos y determinantes, ya que una cantidad ingente de factores secundarios toman protagonismo: personalidad, motivación, dinámica familiar…Los mismos factores que pueden influir en el desarrollo musical.

Parece ser que el oido absoluto tiene un reflejo en el planum temporale, una región del córtex auditivo que es de mayor tamaño en las personas que tienen oído absoluto, pero lo que no se sabe es que empieza siendo más grande en la gente que acabará teniendo oído absoluto o si será más bien que la adquisición del oído absoluto hace que el planum temporale aumente de tamaño.

La cosa está más clara cuando se trata de movimientos motrices especializados. La práctica hace aumentar la parte correspondiente del cerebro que se encarga de ello, pero tampoco se sabe si la tendencia al aumento es preexistente en algunos casos y en otros no.

Una prueba evidente para apoyar la idea de talento es que, simplemente, algunas personas adquieren habilidades musicales más rápido que otras. Pero lo especialistas en música tienen que pasar por largos períodos de estudio y práctica para adquirir las dotes necesarias para sobresalir de verdad. Es decir, la perfección viene con la práctica.

Por lo tanto, el uso de la etiqueta talento es un círculo vicioso: cuando decimos de alguien que tiene talento, decimos que tiene cierta predisposición innata a sobresalir, pero en el fondo, sólo aplicamos el término retrospectivamente, después de que se han alcanzado logros significativos.

La teoría de las 10.000 horas

En multitud de estudios multidisciplinares aparece la cifra de 10.000 como las horas necesarias para convertirse en experto de cualquier cosa, desde la música hasta el baloncesto. Unas tres horas diarias o veinte a la semana durante diez años. Claro que, de donde no hay no se puede sacar, y hay quienes no llegan a ninguna parte tras esas 10.000 horas, mientras otros le sacan un gran partido al tiempo invertido.

La teoría de las 10.000 horas coincide con lo que sabemos sobre cómo aprende el cerebro. El aprendizaje exige la asimilación y consolidación de información en el tejido neuronal. Cuanta más experiencia tenemos de algo, más firme se hace la huella recuerdo/aprendizaje de esa experiencia. Aunque la gente difiera en el tiempo que tarda en consolidar neuronalmente la información, el aumento de práctica significa una huella más profunda o muchas más huellas. La fuerza de un recuerdo está vinculada al número de veces que se ha experimentado el estímulo original.

La fuerza del recuerdo depende también de cúanto nos interesemos por la experiencia. Etiquetas neuroquímicas asociadas con recuerdos los marcan según su importancia, y tendemos a codificar como cosas importantes aquellas que aportan mucha emoción, tanto positiva como negativa.

El interés puede explicar en parte algunas de las diferencias iniciales en las velocidades de aprendizaje de diferentes individuos. Si estoy tocando un instrumento que me gusta prestaré atención con mayor facilidad a diferencias de tonalidad y a cómo puedo moderar y modificar la tonalidad de mi instrumento.

En definitiva, el interés conduce a la atención, y juntos conducen a cambios neuroquímicos mensurables. Se libera dopamina, asociada con la regulación emocional, la alerta y el estado de ánimo, y el sistema dopaminérgico ayuda en la codificación de la huella mnemotécnica.

El argumento de las 10.000 horas es convincente porque aparece en un estudio tras otro en todos los campos, y a los científicos les gusta el orden y la sencillez. Pero esta teoría, como todas, tiene agujeros. Para muestra está Mozart.

Por todos es conocido que a los 4 años ya componía sinfonías. En verdad, Mozart  empezó a componer a los 6 y su primera sinfonía fue a los 8. En cualquier caso, la precocidad es asombrosa y las 10.000 horas no aparecen por ninguna parte…¿o sí? Teniendo en cuenta que su padre era considerado el mejor profesor de música de toda Europa y que Mozarte empezó a practicar a los 2 años, suponiendo que trabajara 22 horas por semana, a sus 8 años ya había almacenado las 10.000 horas de rigor.

Pero esa primera obra de Mozart, sólo inspira un interés histórico, no estético, y si Mozart no hubiera devenido Mozart, nadie la conocería. Mozart compuso sus obras verdaderamente grandes mucho despues de que hubieran cumplido las 10.000 horas.

¿…Y que dicen los genetistas?

Suponen que si hay una aportación genética a la música, aparecerá en el seno de la familia. Pero puede resultar muy difícil separar la influencia de los genes de la influencia del entorno, sobre todo en una actividad como la música que implica una componente de aprendizaje.

Aún así, la música tiende a ser cosa de familia, es más probable que al hijo de músicos se le estimulen más sus tempranas tendencias musicales que a los que nacen en un hogar de no músicos.

Si un rasgo parece ser hereditario, podemos intentar aislar los genes que parecen que estén relacionados con él. Con la complejidad añadida de que pueden existir genes relacionados que no están activos.

Estudios centrados sobre todo en gemelos idénticos separados al nacer confirman que, debido a las sorprendentes similitudes encontradas, la religiosidad, la delincuencia y la músicalidad tienen una fuerte componente genética. También podrían explicarse dichas coincidencias por medio de la estadística o incluso teniendo en cuenta aspectoa psico-sociales, ya que muchos de los incidentes que nos ocurren en la vida están condicionados en cierta medida por cómo nos ven otros. No tiene nada de raro que al ser gemelos idénticos, puedan acabar teniendo personalidades, hábitos o peculiaridades similares. En este último caso los genes están influyendo, aunque de una manera indirecta y secundaria.

No es difícil extrapolar este argumento a los músicos. La esencia de la interpretación musical es ser capaz de transmitir emociones. Si el artista las está sintiendo o si nació con la capacidad de hacer que parezca que la siente puede no tener importancia.

La genética es un punto de partida que puede influir en la personalidad o en la carrera, o en las cosas concretas que uno elige cuando emprende una carrera.

Los músicos utilizan el cuerpo además de la mente. El papel del cuerpo en el manejo de un instrumento musical o en el canto significa que las predisposiciones genéticas pueden contribuir notablemente a la elección de instrumentos que un músico pueda tocar bien. Sin embargo, hay guitarristas y pianistas de manos pequeñas y violinistas de manos grandes.

Algunas personas tienen predisposición biológica hacia instrumentos concretos o hacia el canto. Puede también haber un grupo de genes que trabajen juntos para crear las dotes que uno ha de tener para convertirse en músico: buena coordinación ojo-mano, control muscular, control motriz, tenacidad, paciencia, memoria para ciertos tipos de estructuras y pautas, un sentido del ritmo y de la sincronización.

Uno tiene que tener esas cosas para ser un buen músico. Algunas de ellas son necesarias para ser bueno en cualquier cosa, sobre todo la resolución, la seguridad en uno mismo y la paciencia.

La emoción no se enseña

Ni siquiera en las grandes escuelas de música. La emoción no forma parte del curriculum de ninguna escuela de música. Sólo en ocasiones excepcionales, en escuelas  excepcionales y para alumnos excepcionales, se les intenta limar el aspecto emocional, que en definitiva es de lo que se trata en una experiencia musical.

¿Por qué algunos músicos son superiores a otros, no en la dimensión técnica de la música, sino en la emocional? Éste es un gran misterio del que nadie conoce la respuesta.

No podemos meter a un músico interpretando dentro de un escáner cerebral, a día de hoy tenemos que estar completamente quietos para este tipo de pruebas. Seguro que es cuestión de tiempo, pero por ahora no disponemos de la información científica que podríamos obtener con esta prueba.

A partir de entrevistas y diarios de músicos tan dispares como Tchaikovsky, Bernstein, B.B. King o Steve Wonder, parece deducirse que en la tarea de comunicar emoción participan factores mecánicos y técnicos y además algo que sigue siendo misterioso.

Recordar la música entraña volver a poner las neuronas que estuvieron activas originalmente en la percepción de una pieza musical en su estado original, reactivando su pauta concreta de conectividad y logrando unos índices de activación lo más próximos posibles a sus niveles originales. Esto significa reclutar neuronas en el hipocampo, la amígdala y los lóbulos temporales en una sinfonía neuronal orquestada por los centros de planificación y atencíon del lóbulo frontal.

Los oyentes no músicos son exquisitamente sensibles a los gestos físicos que hacen los músicos. Observando una interpretación musical con el sonido apagado, y atendiendo a cosas como los movimientos del  brazo, el hombro y el torso del músico, los oyentes ordinarios pueden detectar una gran cantidad de intenciones expresivas de éste. Si se añade el sonido, aparece una cualidad emergente: una comprensión de las intenciones expresivas del músico que va más allá de lo que es asequible sólo en el sonido o sólo en la imagen visual.

La memoria musical

La pericia en cualquier campo se caracteriza por una memoria superior, pero sólo para cosas incluidas dentro del campo de esa pericia. Los músicos se basan en el conocimiento de la estructura musical para esquematizar su conocimiento.

Cuando los músicos memorizan canciones se basan para hacerlo en una estructura y los detalles encajan en esa estructura. Se trata de una forma eficiente y frugal que tiene el cerebro de funcionar. En vez de memorizar cada acorde o cada nota, construimos una estructura dentro de la cual pueden encajar diferentes sonidos, una plantilla mental que puede incluir gran número de piezas musicales.

Los músicos no suelen aprender nuevas piezas nota a nota una vez que han llegado a un cierto nivel de experiencia, conocimiento y pericia. Pueden apoyarse en las piezas previas que conocen y limitarse a anotar las variaciones que pueda haber respecto al esquema estándar.

La memorización por fuerza bruta también funciona, simplemente hacemos todo lo posible para memorizar una información repitiéndola una y otra vez. Pero esta memorización mecánica se facilita enormemente con una organización jerárquica del material. Este tipo de vieja y sencilla memorización es lo que hacen los músicos cuando aprenden los movimientos musculares necesarios para tocar una pieza determinada.

Por lo tanto…

Ser un músico experto adopta muchas formas: destreza tocando un instrumento, comunicación emotiva, creatividad y estructuras mentales especiales para recordar la música.

Ser un oyente experto, cosa que la mayoría de nosotros somos a los 6 años, entraña haber incorporado la gramática de nuestra cultura musical en esquemas mentales que nos permitan formar expectativas musicales, la esencia de la experiencia estética de la música.

Aún sigue siendo un misterio neurocientífico cómo se adquieren todas esas formas diversas de pericia. Pero el consenso emergente es que la pericia musical no es algo individual, sino que incluye muchos componentes, y no todos los expertos musicales estarán dotados por igual de estos diversos componentes.

Convertirse en un músico famoso es otra cuestión completamente distinta, y puede no tener tanto que ver con factores intrínsecos o con la habilidad como con el carisma, la oportunidad y la suerte. Pero un aspecto esencial es el que corresponde a la repetición. Todos somos oyentes musicales expertos, capaces de tomar decisiones muy sutiles sobre la música que nos gusta, y esa historia es otra faceta muy interesante de la interacción entre las neuronas y las notas, que veremos en otra ocasión.

Si te ha gustado/interesado esta entrada, te recomiendo encarecidamente que te leas Tu cerebro y la música. El estudio científico de una obsesión humana de Daniel J, Levitin.

El Gran Caos

Publicado: 18 febrero, 2012 en Cadaunada
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Leo poca novela. Mucha menos de la que me gustaría, entre mis estudios de filosofía y mi trabajo de tecnología leo y leo y leo, y no me quedan ganas de leer más. Por eso cuando acabo exámenes me parece un momento estupendo para cambiar de aires y leerme una, dos o tres novelas….antes de empezar de nuevo a la carga.

Como si no hubiera novelas en el mundo, esta vez he retomado una serie de mi adolescencia, porque tenía interesantes y difusos recuerdos, y me apetecía reactivar esas sinapsis a punto de disolverse. Algo ligerito para descargarme de tanta intensidad conceptual, tanta complejidad ontológica y tanto acrónimo abusivo. Me va a venir estupendamente…pensar lo justo y reflexionar menos, que los resets del cerebro son imprescindibles…Y voy, y me encuentro con esto…

[…]

El 1° de mayo de 2134, tres de los mayores Bancos internacionales se declararon insolventes a causa de los prestamos fallidos. Al cabo de dos días, el pánico se había extendido por todo el mundo. Más de mil millones de terminales domésticos con acceso a los mercados financieros mundiales fueron usados para vender carteras individuales de acciones y bonos.

La sobrecarga de comunicaciones en el Sistema de la Red Mundial fue inmensa. Las máquinas de transferencia de datos del SRM se vieron puestas a prueba mucho más allá de sus capacidades y especificaciones de diseño. La red de datos retrasó las transacciones primero minutos, luego horas, contribuyendo a dar un impulso adicional al pánico. A final de la semana dos cosas eran evidentes: que más de la mitad de los valores cotizados en Bolsa se habían visto reducidos a la nada, y que muchos individuos, grandes y pequeños inversores que habían utilizado al máximo sus opciones de crédito, se hallaban ahora virtualmente arruinados.

Las bases de datos de apoyo que mantenían el control de las cuentas bancarias personales y transferían automáticamente el dinero para cubrir descubiertos empezaron a destellar mensajes de desastre en casi un veinte por ciento de los hogares del mundo. En la realidad, sin embargo, la situación era mucho peor. Sólo un pequeño porcentaje de las transacciones conseguía pasar a través de los ordenadores de apoyo porque los índices de dalos en todas direcciones estaban mucho más allá de todo lo que había anticipado.

En lenguaje de ordenador, todo el sistema financiero mundial cayó en modo “deslizamiento de ciclo”. Miles y miles de millones de transferencias de información de menor prioridad eran “pospuestas” por la red de ordenadores, mientras las tareas de mayor prioridad eran atendidas primero. El resultado de esos retrasos de datos fue que en la mayoría de los casos las cuentas bancarias electrónicas particulares no recibieron durante horas, o incluso días, los cargos correspondientes para cubrir las crecientes pérdidas del mercado de valores.

Una vez que los inversores individuales se dieron cuenta de lo que estaba ocurriendo, corrieron a gastar todo lo que aún les quedaba, mostrando sus saldos antes de que los ordenadores completaran todas las transacciones. Cuando los gobiernos y las instituciones financieras comprendieron plenamente lo que estaba ocurriendo y actuaron para detener toda aquella frenética actividad, ya era demasiado tarde. El confundido sistema se había desmoronado por completo..

[…]

La crónica de los horrores del Gran Caos se halla reflejada en miles de textos de historia. En los primeros dos años, los problemas principales fueron el desorbitado crecimiento del desempleo y las quiebras, tanto personales como de grandes compañías, pero esas dificultades financieras parecieron perder importancia a medida que las filas de los sin hogar y los hambrientos seguían creciendo. Comunidades de tiendas y chozas empezaron a aparecer en los parques públicos de todas las grandes ciudades en el invierno de 2136-37, y los gobiernos municipales respondieron luchando valientemente para hallar formas de proporcionarles servicios.

[…]

Este texto, si no lo has descubierto ya, está extraido de Rama II, de Arthur C. Clark, libro escrito en 1989. En concreto del capítulo 4 titulado el Gran Caos y capítulo 5 Despues del Hundimiento. Conclusiones: varias…

  1. Esto me suena tela…¿a tí no?. Tiene un tufillo…
  2. Tengo miedo.
  3. La realidad siempre siempre, siempre, siempre supera a la ficción, y a la ciencia…y a la ciencia ficción. Grandes autores de este tipo de novela han acabado convirtiéndose en visionarios, agoreros pero visionarios.
  4. De donde no hay no se pué sacá
  5. Para que unos ganes otros pierden
  6. Aunque intentes escapar de tu naturaleza, fracasas. Intentado huir de la filosofía y de la tecnología me encuentro de bruces con una reflexión donde ambas se unen de manera ¿agorera o visionaria? y me deja  pensativa y triste…todos somos escorpiones…

Ahí si us quedais pensando…¿sí?,¿no?, ¿todo lo contrario y ambos a la vez?