Posts etiquetados ‘Adobo’

Calabaza Adobada

Publicado: 13 enero, 2012 en Cocina
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Se trata de una receta típica del sur de España, especialmente de los pueblos de Granada, aunque seguro que la sureña tiene algo que decir al respecto ;). Como ya sabemos que hay tantos adobos como personas en el planeta, considéralo un ejercicio de libre albedrío.

Esta receta vale de guarnición o bien para preparar originales y nutritivas tostas.

Partimos de una calabaza pequeña, o bien de un trozo de una calabaza grande. La cantidad depende de lo que quieras preparar. La calabaza hay que pelarla y cortarla en daditos de aproximadamente un centímetro.

En una cazuela o sartén, cubrimos el culo con AOVE y empezamos a calentar. Cuando esté caliente el aceite, le añadimos los cuadrados de calabaza, ponemos fuego medio y empezamos a rehogar los dados hasta que estén tiernos.

Mientras tanto preparamos el adobo, de la manera tradicional en un mortero, con fuerza y paciencia, o usamos una procesadora para hacerlo en unos segundos. La textura será diferente. Si tienes tiempo y ganas, siempre es mejor hacerlo en el mortero.

Empezamos con unos dientes de ajo pelados a los que les añadimos un puñado de sal, para facilitar el majado. Empezamos el proceso, cuando estén los ajos casi desmenuzados le añadimos pimentón rojo y orégano. Seguimos majando y mezclando bien los ingredientes. Una vez que tengamos una textura pastosa le añadimos vinagre, mitad de Módena, mitad vinagre de vino y mezclamos todo bien, si es necesario añadimos un poco de agua. Tiene que quedar una pasta cremosa, pero espesa. Sobre las cantidades es mejor no decir nada, porque cada uno tiene sus gustos, hay quien no quiere ponerle orégano, otros un diente pequeño de ajo, en cambio otros con mucho ajo…al final es el ensayo y error lo que te dará el punto bueno de adobo. Sólo un consejo, cuidado con el vinagre, porque la calabaza es un sabor delicado, no es como adobar carne o pescado, así que si te pasas de vinagre te puedes cargar el plato.

En mi caso, por si lo quieres usar como referencia, para medio kilo de calabaza usé 4 dientes de ajo, una cucharada de sal, otra de orégano y otra de pimentón, un chupito de cada tipo de vinagre.

Añadimos el adobo a las calabazas y las volvemos a poner a fuego medio, unos 10 minutos, para que la calabaza absorba el adobo. Listo para comer. Lo puedes utilizar sobre tostas de pan crujiente o para acompañar cualquier plato de carne o pescado. Nosotros lo hicimos sobre unas tostas de pan casero y queso crema. ¡Buen provecho!

INGREDIENTES

  • 1 trozo de calabaza
  • AOVE
  • Ajos
  • Sal
  • Orégano
  • Pimentón
  • Vinagre de Módena
  • Vinagre de vino tinto

MANUFACTURA

  • Pelar la calabaza y cortarla en pequeños dados de un centímetro.
  • Se cubre una sartén con AOVE y cuando esté caliente se añaden los dados de calabaza
  • Se cocina hasta que se ablanden
  • Se pican en un mortero unos ajos con sal, añadimos pimentón y orégano y seguir majando
  • Añadir vinagre, mitad de Módena y mitad normal y mezclar. Acabar de rellenar el mortero con agua. Debe quedar una pasta espesa.
  • Se vuelve a encender el fuego y se añade la picada. Se deja cocer todo durante 10 o 15 minutos, que vaya reduciendo.
  • Se va probando y rectificando de sal hasta obtener el resultado final. Se come sobre trozos de pan o tostadas.
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Costillas de Cerdo Adobadas al Horno

Publicado: 28 septiembre, 2011 en Cocina
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¡Dame ajos, orégano, laurel, pimentón y vinagre y adobaré el mundo!…eso soñaba axax12 el otro día, a grito pelao…bueno, pues el mundo, lo que se dice el mundo, no creo que me de tiempo a adobarlo, pero el cerdo, enterito. Ya adobamos los solomillos, ahora vamos a por las costillas, que sí cabe están aún más buenas.

En este adobo, hay una pequeña variación respecto al usado para los solomillos. La diferencia fundamental es que en el caso de los solomillos los ingredientes iban enteros, y para las costillas me gusta más pasarlo todo por la batidora. Así que los ajos, el orégano, las hojas de laurel, el pimentón y el vinagre todo a la batidora, hasta que se consiga una pasta hogogénea. Si le añadimos a la batidora la sal gorda y la pimienta negra, se repartirán mucho mejor todos los ingredientes por la carne.

Las costillas bien hermosas, y separadas. Para otras formas de cocinarlas prefiero usar el costillar entero y partirlo una vez asado, pero para el adobo, al estar individuales, se impregna mejor de los aromas. Se lavan bien y se van embadurnando por todas partes con el adobo, puedes usar un pincelito, pero recomiendo hacerlo con las manos, te pringas sí, pero el resultado es mucho mejor, porque de paso le das un masajito a la carne con el adobo para que se vayan conociendo. Se guarda en un recipiente hermético y a la nevera 24 horas.

Al día siguiente se sacan las costillas y se colocan sobre la rejilla del horno, con una bandeja debajo para que recoja todo lo que vaya cayendo. Se puede rociar con un poco de AOVE, pero yo no lo hago, las costillas ya tienen suficiente grasa por sí sola. Se mete en el horno, arriba y abajo, unos 190 grados, hasta que esté dorado, unos 50 minutos. Lo mejor es que le eches un vistazo de vez en cuando y estarán cuando tu estómago empiece a gruñir al acercarte al horno.

Se puede acompañar con ensalada, con patatas de mil formas…depende de lo comilones que seais. A mí me gustan acompañarlas de un buen vino tinto con cuerpo, por ejemplo un Callejo crianza, y nada más…ya sabeis eso que repito tanto…cada uno con sus cadaunadas.

INGREDIENTES

  • Costillas de cerdo
  • Adobo
    • Sal y pimienta
    • Orégano
    • Pimentón dulce
    • Laurel
    • Vinagre
    • Ajos

MANUFACTURA

  • Se prepara el adobo batiendo todos los ingredientes
  • Se cubre bien las costillas y se macera durante 20 horas
  • Se meten al horno sobre la rejilla, calor arriba y abajo 190 grados unos 50 minutos.
  • Morirse de gusto

Solomillo de Cerdo en Adobo

Publicado: 11 septiembre, 2011 en Cocina
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El adobo es uno de los mejores inventos para aliñar tanto carnes como pescados, además sirve para conservar los alimentos.

Es increíblemente fácil de hacer y está delicioso. Hay muchos tipos de adobos, yo os voy a contar el que me enseñó mi madre, que le enseñó su madre y así hasta la eva mitocondrial que hacía unos adobos de chuparse los dedos mitocondriales.

Un solomillo de cerdo, bien hermoso, limpito de grasa, lavado y salpimentado. Si es excesivamente grande se parte por la mitad, pero si lo puedes apañar entero mejor. Siempre es mejor cerdo ibérico, pero no se puede encontrar fácilmente por todas partes, así que con un cerdo anibérico nos vamos a conformar.

Para preparar el adobo hay que mezclar, ajos enteros a los que les has pegado un buen golpe para macharlos, pero con la camisa y todo, nada de pelarlos, unas hojas de laurel, vinagre de vino tinto, orégano, si puede ser salvaje y pimentón, por supuesto de la Vera, y mejor dulce. Se mueven bien todos los ingredientes. La cantidad de vinagre depende de lo que te guste. Al final de la receta pongo una referencia de cantidades. Pero el secreto del éxito de este plato es el adobo, y el adobo al final es algo muy personal, a cada uno nos gusta de una manera diferente. También se puede pasar por la batidora todos los ingredientes, y de nuevo es cuestión de gusto. En los solomillos me gusta todo entero, pero por ejemplo, para adobar unas costillas de cerdo o un cazón, pues mejor batirlo todo y que quede un líquido espesito y más o menos homogéneo. Otro tema es el aceite, normalmente los adobos llevan ya incorporados un buen chorreón de aceite de oliva, pero en este caso, el adobo lo haré sin aceite, y añadiré un poco de aceite pulverizado cuando lo vaya a meter al horno. Pulverizado porque es la manera más fácil de controlar la cantidad, a ojo un chorreón que cubra los solomillos y punto, o bien el chorreón en el adobo, al gusto, antes de pasar a macerar la carne.

Una vez que tenemos el adobo preparado, hay que embadurnar bien los solomillos, para que el aliño los cubra completamente, en este caso usar las manos suele ser lo más efectivo. Hay que darles vueltas hasta que toda la carne esté completamente cubierta. Yo suelo preparar el adobo en un recipiente de cristal y luego mezclo el aliño con los solomillos dentro del mismo recipiente. Y cuando ya están bien embadurnados, se cierra la tapa hermética del recipiente de cristal y a la nevera. Por lo menos 24 horas. Lo suyo es que un par de veces durante las 24 horas abras el recipiente y le vuelvas a dar de nuevo un repaso para que siga bien cubierto por todas partes. El tiempo es importante, porque si no está suficiente tiempo no cogerá el sabor del adobo en condiciones. Si te pasas, quizás el sabor será demasiado fuerte. Si te gusta suavito, entonces déjalo unas 6 horas.

Una vez pasadas las 24 horas, se saca del frigo se coloca sobre bandeja de horno, se pulveriza con aceite de oliva virgen extra y unos 50 minutos a 180 grados. Yo no le eché nada de aceite, pensando que con la propia grasa del aceite y la untuosidad del adobo sería suficiente, y efectivamente, no lo eché de menos. Si tienes horno de vapor, utiliza el programa conveniente, o empieza por 15 minutos de aire caliente para que selle la carne, y luego pasa a una combinación a 160 grados de vapor y aire caliente durante unos 30 minutos, le echas un vistazo y si te gusta mas dorado lo dejas ya solo con el aire caliente y le quitas el vapor. Desde luego la diferencia de los asados utilizando el horno de vapor es increíble, porque los deja crujientes por fuera y jugosos por dentro…así no es nada difícil cocinar bien.

Se sirven en trozos grandes, y se acompaña de lo que te de la gana, arroz, ensalada de pimientos asados, ensalada verde, verduras al vapor…bueno ya con patatas de cualquier forma pura orgía gastronómica, pero vamos a portarnos bien, y una ensaladita de pimientos rojos y cebolleta le va estupendamente. ¡A disfrutarlo!

INGREDIENTES

  • 1 kilo de solomillo de cerdo
  •  1 cabeza de ajos
  • 2 cucharadas de pimentón
  • 1 cucharada de orégano
  • 4 hojas de laurel
  • 1 taza de café de vinagre de vino tinto
  • Sal, pimienta y AOVE

MANUFACTURA

  • Limpiar y salpimentar los solomillos
  • Machacar los dientes de ajo
  • Mezclar con el pimentón, el orégano, el laurel y el vinagre
  • Añadir los solomillos y cubrirlos bien del adobo
  • Meter en el frigo al menos 24 horas
  • Al día siguiente se ponen los solomillos en bandeja de horno y se pulveriza con AOVE
  • Horno 180 grados, arriba y abajo, si es necesario darle la vuelta para que esté dorado por ambas partes