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La soja texturizada es una forma diferentes de comer soja. Los vegetarianos y veganos la utilizan como sustituto de la carne, ya que posee una textura similar. Desde luego el sabor no es comparable. Yo la utilizo como alternativa, para comer siempre cosas diferentes. No la suelo usar mucho, pero siempre que la preparo pienso que es como carne picada y aplicas cualquier receta. Seguro que te sale bien.

En este caso, un estofado con verduras. Elegiremos un par de cebollas hermosas, y un calabacín entero. Las cebollas las cortamos en juliana y los calabacines en rodajas mas bien finitas.

Ponemos una cazuela al fuego medio, con el fondo de AOVE y añadimos la cebolla, rehogamos unos minutos hasta que empiece a pocharse y añadimos el calabacín. Seguimos rehogando otros minutillos hasta que empiece a oler rico. Salpimentamos y añadimos los tomates, que previamente habremos pelado quitando bien la piel y troceándolos en pequeñas porciones. También tienes la opción de usar una lata de tomate natural triturado. Por último incorporamos la soja texturizada (como 60 gramos por persona).

Seguimos rehogando un poco para homogeneizar todos los ingredientes y bajamos el fuego y tapamos, removiendo de vez en cuando para que no se pegue. Lo dejamos cocinando hasta que el tomate esté frito.

Es un plato completo ya que tienes proteinas, hidratos y verduras todo en uno. Apto para vegan@s, vegetarian@s y gente a la que le gusta experimentar. Si no la has probado nunca, la soja texturizada puede sorprenderte…pero tan poco es algo que haga muy habitualmente ¡Buen provecho!.

INGREDIENTES

  • Un calabacín
  • Un kilo de tomates de rama o de perita bien maduros
  • 2 cebollas
  • soja texturizada
  • Sal, pimienta y AOVE

MANUFACTURA

  • En una cazuela con el fondo de AOVE se pone la cebolla cortada en juliana a pochar
  • Se añade el calabacín en rodajas finas y se rehoga unos minutos
  • Se salpimenta y se incorpora la lata de tomate triturado y la soja texturizada
  • Se baja el fuego y se tapa,dejando cocer hasta que el tomate esté frito

Interesante mezcla, aunque no te lo parezca. Y sana, y ligera, para compensar otras menos sanas y menos ligeras.

Cuando las cantidades a comer son pequeñas, parece que no, pero hacer los trozos pequeños hace que cunda más. Si tienes para cenar 100 gramitos de ternera, y lo miras en un filete te entra una pena…en cambio, si lo conviertes en carne picada, y la mezclas con unas verduras la cosa cambia por completo…la cara también 🙂

Así que cena de dieta esta noche. 200 gramos de ternera picada y un calabacín, troceado en forma de palitos. Para dos, no te pienses, que excesos los justos.

Los salteamos con un poquito poco de AOVE caliente, sobre el que previamente habremos rendido unos cuantos dientes de ajo troceados en rebanadas. A mí me gusta mucho el ajo, así que 5 dientes está bien. Vamos a darle vidilla con unas guindillas verdes rebanadas, que siempre se agradecen quienes lo agradezcan…el resto puede obviarlo. Un par de ellas suficiente. Se saltea todo bien y cuando los ajos estén dorados añadimos la carne picada, volteamos hasta que se le quite el color de crudo y entonces añadimos los calabacines, troceados en bastones de tamaño medio. Añadimos pimienta negra molida y subimos el fuego.

Echamos un chorreón de vinagre de arroz y un buen chorreón de salsa de soja. Removemos a fuego muy fuerte para que se consuma el líquido. Servir calentito.

¡Buen provecho!

INGREDIENTES

  • 1 calabacín
  • 200 g de ternera picada
  • 2 guindillas verdes frescas
  • 5 dientes de ajo
  • Pimienta negra
  • Vinagre de arroz
  • Salsa de soja
  • AOVE

MANUFACTURA

  • Salter los ajos en rebanadas en un poco de AOVE, fuego medio bajo
  • A medio hacer se incorporan un par de guindillas verdes en aritos
  • Añadir la carne picada y rehogar hasta que desaparezca el color de carne cruda
  • Añadir el calabacín troceado en forma de bastones
  • Espolvorear con pimienta negra molida
  • Subir el fuego y añadir chorreón de vinagre de arroz y chorreón de salsa de soja
  • Fuego muy fuerte y sin parar de mover hasta que se consuma el líquido

Ahora que estamos en temporada, los calabacines se convierten en un casi todos los días, y si no le echamos un poquito de imaginación puede hacer que aborrezcamos a esta deliciosa y versátil cucurbitácea. La crema de calabacines es todo un clásico, pero con este calor, a mí personalmente los platos calientes me apetecen poco. Conclusión, hagamos una crema de calabacines que sea diferente y que se tome fría. Vamos al lio…

La  empezaremos como una crema de calabacines de toda la vida, lavándolos y cortándolos en trozos medianos. Se puede quitar la piel, esto tiene ventajas e inconvenientes, como todas las decisiones que se toman en la vida. Al usar el calabacín con piel estamos aportando más vitaminas y fibra al plato, al quitársela le estamos aportando más untuosidad y delicadeza a la crema, sale más fina, claro la fibra es lo que tiene, que muy fina no es. Así que como siempre, cada uno con sus cadaunadas y para gustos colores.

En una buena cacerola con aceite en el fondo se añaden una cebolla a trozos medianos y un par de puerros igualmente troceados. Se les rehoga un poquito y cuando cojan color se añaden los calabacines, 3 o 4, si queremos hacer cantidades más grandes, incrementar cebollas y/o puerros. Se empieza a rehogar todo junto, dandole vueltas de vez en cuando, hasta que veamos que están todos rendidos. Se añade agua, para que cubra y chup chup hasta que todo esté tierno.

Una vez conseguido, se pasa por la batidora para obtener la crema, y se le añade un yogur natural, sal y pimienta, el zumo de un limón y una cucharada o dos de tahina. Se vuelve a batir para que esté todo bien mezcladito y a la nevera, ya que es una crema que se sirve fría.

 

A la hora de servirla, se vierte en cuencos, y se va añadiendo a cada uno de ellos unas migas de queso feta y una semillas de sésamo que previamente habremos tostado en una sarten o en el horno, en este caso usé el grill unos 6 minutos y mezclé sésamo blanco y negro que queda más vistoso.

 

Se trata de un plato fresco, original, delicioso y muy sano, así que no hay excusas para no probarlo. Está realmente bueno, y sorprende un montón. Se puede prescindir de la tahina si no tienes, no va a cambiar mucho el sabor del plato, pero el sésamo tostado y las virutas de feta son imprescindibles para darle el toque diferente. Muy rica.

Resumiendo a efectos prácticos todo lo dicho:

INGREDIENTES

  • AOVE, Sal, Pimienta
  • 3 calabacines hermosos
  • 2 puerros
  • 1 cebolla
  • 1 yogur natural (sin azúcar )
  • zumo de limón
  • tahina
  • queso feta
  • semillas de sésamo tostadas

INSTRUCCIONES RÁPIDAS

  • Se trocean la cebolla, los puerros y los calabacines y se rehogan en aceite
  • Se añade agua y se lleva a cocción hasta que estén tiernos
  • Se trituran añadiendo sal, pimienta, yogur, la tahína y el zumo de limón
  • Se sirve frío espolvoreando migas de feta y sésamo tostado