Posts etiquetados ‘Canela’

Esta receta está sacada del libro Recetas con Historia, en concreto del periodo de la Grecia Clásica. Impresionante por su simplicidad y su delicado sabor. Exquisita.

Los ingredientes no pueden ser más básicos. En primer lugar prepararemos una bola de masa para que haga de base de la tarta.

Como era la primera vez que la hacía, seguí, cosa rara en mí, estrictamente la receta tal como aparecía, más por respeto a la historia que a la receta en sí. Abajo encontrais los ingredientes tal y como aparecen en el libro.

En un bol grande para amasar con comodidad ponemos dos tazas de harina y una pizca de sal, removemos bien con una espátula. Añadimos 2 cucharadas soperas de azúcar, yo utilicé azúcar morena, me gusta mucho más el sabor que le da, pero seguro que si eres de los golosones mejor blanquilla refinada. Probablemente para la próxima vez sustituiré el azúcar por miel. Se mezcla todo bien de nuevo y se añade 100 gramos de mantequilla a punto pomada. Por último se le añade un huevo y se mezcla todo bien para que quede absolutamente homogéneo.

Para mi gusto la masa quedó demasiado aceitosa, así que la próxima vez utilizaré unos 70 gramos de mantequilla. De nuevo es cuestión de gustos.

Comenzamos a amasar formando una bola, que dejaremos reposar con un paño húmedo cubriéndola, en la nevera, por lo menos una hora.

Mientras tanto procedemos a hacer el relleno. Para ello usamos una tarrina de medio kilo o algo menos de queso fresco batido, natural, sin azúcar ni sabores. Yo utilicé desnatado, pero seguro que con queso fresco batido entero sale aún más rica la torta.

En un bol grande vertemos la tarrina de queso fresco batido y le añadimos 100 gramos de azúcar, de nuevo utilicé azúcar morena, y probablemente cambie en la siguiente versión por miel. Se mezcla bien y se añade una cucharadita de canela molida. Cuidado de no pasarse con la canela porque te puedes cargar el sabor, pero si te quedas demasiado corta tampoco le añadirás el punto exótico.

De nuevo mezclamos bien y añadimos 4 huevos, uno por uno, lo incluimos y removemos bien, hacemos lo mismo con cada uno de los  huevos. Ya tenemos el relleno listo, así que procedemos a montar la tarta, una vez haya reposado la masa el tiempo suficiente en la nevera.

Cogemos el molde donde lo vayamos a hacer, y tomamos las precauciones necesarias para que no se pegue, papel encerado, harina y pan rallado, aceite…cada uno tiene su truquillo.

Sobre la base del molde extendemos la bola de masa hasta cubrir completamente la superficie de la base. A continuación incorporamos un puñado de nueces, partidas en grandes trozos cubriendo toda la masa.

Vertemos por encima la mezcla de queso fresco batido y cubrimos con semillas de sésamo. Estamos listos para hornear.

 Precalentamos el horno  a 180 grados, con calor arriba y abajo, horneamos la torta  hasta que el queso haya cuajado, unos 40 minutos. Dejar enfríar.

Esta será otra diferencia que incorporaré la próxima vez que la haga. En lugar de hornear directamente la masa con el relleno, creo que saldría mejor horneando previamente la masa, hasta que empiece a coger color y luego sacar la torta, incorporar el relleno y dejar que siga horneándose hasta que cuaje. Ya veremos, pero me pareció que la masa quedaba un poco cruda, y quizás algo más tostada y crujiente habría hecho la torta más gustosa.

 

Para servir, tal cual es una opción estupenda, pero le va muy bien alguna mermelada, casera mucho mejor. Yo utilicé mermelada de higos, que todavía me queda un poco. La combinación con mermelada de higos es sencillamente espectacular. ¡Buen provecho!

INGREDIENTES

  • Para la masa
    • Dos tazas de harina y una pizca de sal
    • 100 g de mantequilla
    • un huevo
    • dos cucharadas soperas de azúcar
  • Para el relleno
    • 500 g de queso fresco
    • 100 g de azúcar
    • una cucharadita de canela en polvo
    • 4 huevos
    • media taza de nueces picadas
    • Un poco de sésamo para espolvorear

MANUFACTURA

  • Colocamos la harina en un bol con la sal, añadimos la mantequilla blanda, el huevo y el azúcar.
  • Amasamos hasta formar una masa compacta Si fuese necesario añadiremos un poco de agua templada
  • Hacemos una bola y la ponemos en la nevera cubierta con un paño húmedo al menos durante una hora
  • Batimos el queso con el azúcar, la canela y los huevos, uno a uno y reservamos.
  • Forramos con la masa el fondo de un molde de unos 25 cm, enharinado y engrasado.
  • Ponemos encima las nueces, cubrimos con el relleno de queso y espolvoreamos con las semillas de sésamo
  • Ponemos a horno precalentado y moderado durante 40 minutos
  • Comprobamos que el queso esté cuajado.
  • Dejamos enfríar y desmoldamos
  • Ideal con una confitura ligera de frambuesas o de higos
Anuncios

Diferentes, sorprendentes. ¡Prúebalas!

 

La manteca de cerdo no es un ingrediente habitual en la repostería. Pero al final, para hacer buenos dulces se necesita una materia grasa, que puede ser aceite de semillas o de oliva, o mantequilla, o manteca,  que sería la versión más ibérica de todas.

Para hacer estas galletas debemos comenzar por derretir la manteca de cerdo y el chocolate. La cantidad de chocolate es al gusto, yo he puesto la misma cantidad de ambos productos, 200 gramos, y han salido unas 22 galletas de tamaño mediano. Una vez bien derretidos hay que esperar a que se enfríe por completo, ya que vamos a añadir huevo y no queremos que se cuaje.

Una vez enfríada la mezcla, se añaden 3 cucharadas soperas de azúcar blanca y 1 una cucharada sopera de azúcar avainillada, que le dará un aroma estupendo. También se añade una cucharada pequeña de sal, yo suelo utilizar sal de maldon cuando las galletas llevan chocolate, ya que la mezcla del chocolate con el crujiente de la sal es una mezcla espectacular. Se mezcla todo bien y se añaden dos huevos y una cucharadita de canela en polvo. De nuevo se mezcla todo hasta que la masa esté bien homogénea. Todo esto se puede hacer con batidor.

Ahora es el momento de añadir la harina, que será blanca, refinada, especial de respostería. Se va añadiendo poco a poco, al principio podrás seguir usando la varilla de mezclar, pero cuando se haga consistente, habrá que ponerse con las manos en la masa, nunca mejor dicho. Se va añadiendo poco a poco harina hasta que la masa se separe fácilmente de la superficie y de tus manos. Ese es el punto que buscamos. Se cubre con papel transparente y se mete en la nevera. La idea de enfría la masa es para que el corte de la masa con el molde de las galletas sea más limpio, pero no hace falta.

Se extiende la masa, no demasiado fina, como un centímetro de grosor, y se van cortando las galletas. Si no tienes molde o quieres darle un aspecto más rústico, haz pequeñas bolitas y luego las aplastas. Se ponen las galletas sobre una bandeja de horno con papel encerado.

Se hornean a 160 grados hasta que estén doradas, unos 12-15 minutos. Se sacan del horno y se colocan sobre una rejilla para que se enfríen. Se meten en una caja hermética y dispuestas para comer. ¡Buen provecho!

INGREDIENTES

  • 200 gramos de manteca de cerdo
  • 3 cucharadas soperas de azúcar
  • 1 cucharada sopera de azúcar avanillada
  • 1 cucharada pequeña de sal de maldon
  • 2 huevos
  • 200 chocolate de cobertura
  • 1 cucharada pequeña de canela molida
  • harina blanca

MANUFACTURA

  • Se derriten la manteca y el chocolate y se espera a que se enfríen
  • Una vez frío se añade el azúcar, la canela molida y la sal de maldon, se bate bien
  • Se añaden los huevos, y se bate bien
  • Se va añadiendo harina poco a poco y amasando, hasta que la masa deje de pegarse en las manos
  • Se mete en la nevera una hora
  • Se extiende la masa y se cortan las galletas
  • Se hornea a 160 grados hasta que estén doradas