Posts etiquetados ‘Costillas de Cerdo’

Se tardan 2 minutos en hacer este plato, y los resultados son impresionantes.

Por supuesto el éxito lo garantizan dos factores, unas buenas costillas de cerdo y darle el punto apropiado. Aunque esto del punto en la carne ya sabemos que puede ser tema de debate, así que como digo siempre, cada uno con sus cadaunadas, pero eso sí, el cerdo que fuera un santo.

Lo único que hay que hacer es después de lavar bien las costillas pincelarlas con salsa de soja, ni más  ni menos. No necesita aceite ni ningún tipo de grasa porque la costilla por sí misma ya maneja suficiente grasa para que el plato quede sabroso. No necesita sal porque el punto salado lo aporta la soja, sin más. Lo único que necesita, además de la soja, es cariño y pimienta negra. En este caso la salsa que empleé es salsa de soja china, que es más intensa y salada que la japonesa, por eso adquiere ese color tan negro.

El costillar se puede hacer entero o separar las costillas individualmente. En el primer caso saldrá aún más sabroso, en el segundo más cómodo.

Cogemos pues las costillas y las colocamos sobre la rejilla del horno. Debajo de la rejilla ponemos otra bandeja del horno, para que todo el chorreo de salsa y grasa no caiga directamente sobre el aparato, que luego es un coñazo tener que limpiarlo. Si además le pones un papel de aluminio a la bandeja que estará debajo, todo mucho más limpio. Con  un pincel se pinta la parte superior de todas las costillas, sin ningún pudor, a brochazo limpio que queden bien untadas. En la bandeja que está debajo para recoger la grasilla, se le añade un buen chorreón de vino y otro de coñac, para que se vayan evaporando con el calor y los efluvios emborrachen la carne. Se mete en el horno, previamente calentado, a unos 160 grados, grill y aire caliente, en la parte media, y esperar a que coja un color dorado, será como una media hora, depende del horno.

Se saca la bandeja del horno, se le dan las vueltas a todas las costillas, se vuelven a pintar de soja y de nuevo al horno, hasta que se doren. Esta vez será algo menos de tiempo, entre 15 o 20 minutos como mucho. Cada uno le dará el punto que le gusta, más o menos churruscadas. Se puede echar por encima el líquido que haya sobrado del vino y el coñac reducido con la grasa y la soja que haya chorreado…Ahora solo queda ponerse gocho. ¡Buen provecho!

INGREDIENTES

  • Costillas de cerdo, como 400g por persona
  • Salsa de soja
  • vino y coñac
  • pimienta negra

MANUFACTURA

  • Se colocan las costillas sobre la rejilla del horno y se pintan con salsa de soja
  • Se mete en el horno a 160 grill y aire caliente unos 30 minutos la rejilla con las costillas y una bandeja debajo con vino y coñac
  • Se les da la vuelta, se vuelven a pintar y de nuevo al horno unos 15 minutos
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Costillas de Cerdo Adobadas al Horno

Publicado: 28 septiembre, 2011 en Cocina
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¡Dame ajos, orégano, laurel, pimentón y vinagre y adobaré el mundo!…eso soñaba axax12 el otro día, a grito pelao…bueno, pues el mundo, lo que se dice el mundo, no creo que me de tiempo a adobarlo, pero el cerdo, enterito. Ya adobamos los solomillos, ahora vamos a por las costillas, que sí cabe están aún más buenas.

En este adobo, hay una pequeña variación respecto al usado para los solomillos. La diferencia fundamental es que en el caso de los solomillos los ingredientes iban enteros, y para las costillas me gusta más pasarlo todo por la batidora. Así que los ajos, el orégano, las hojas de laurel, el pimentón y el vinagre todo a la batidora, hasta que se consiga una pasta hogogénea. Si le añadimos a la batidora la sal gorda y la pimienta negra, se repartirán mucho mejor todos los ingredientes por la carne.

Las costillas bien hermosas, y separadas. Para otras formas de cocinarlas prefiero usar el costillar entero y partirlo una vez asado, pero para el adobo, al estar individuales, se impregna mejor de los aromas. Se lavan bien y se van embadurnando por todas partes con el adobo, puedes usar un pincelito, pero recomiendo hacerlo con las manos, te pringas sí, pero el resultado es mucho mejor, porque de paso le das un masajito a la carne con el adobo para que se vayan conociendo. Se guarda en un recipiente hermético y a la nevera 24 horas.

Al día siguiente se sacan las costillas y se colocan sobre la rejilla del horno, con una bandeja debajo para que recoja todo lo que vaya cayendo. Se puede rociar con un poco de AOVE, pero yo no lo hago, las costillas ya tienen suficiente grasa por sí sola. Se mete en el horno, arriba y abajo, unos 190 grados, hasta que esté dorado, unos 50 minutos. Lo mejor es que le eches un vistazo de vez en cuando y estarán cuando tu estómago empiece a gruñir al acercarte al horno.

Se puede acompañar con ensalada, con patatas de mil formas…depende de lo comilones que seais. A mí me gustan acompañarlas de un buen vino tinto con cuerpo, por ejemplo un Callejo crianza, y nada más…ya sabeis eso que repito tanto…cada uno con sus cadaunadas.

INGREDIENTES

  • Costillas de cerdo
  • Adobo
    • Sal y pimienta
    • Orégano
    • Pimentón dulce
    • Laurel
    • Vinagre
    • Ajos

MANUFACTURA

  • Se prepara el adobo batiendo todos los ingredientes
  • Se cubre bien las costillas y se macera durante 20 horas
  • Se meten al horno sobre la rejilla, calor arriba y abajo 190 grados unos 50 minutos.
  • Morirse de gusto