Posts etiquetados ‘Crónica Sónica’

Peter Brötzmann, Steve Swell, Paal Nilssen-Love

Pardon To Tu, Varsovia, 21 de Febrero de 2015

Alchemia, Cracovia, 24 de Febrero de 2015

Te presento a Peter Bröztmann , bestia parda del free jazz. Clarinete y saxofón, también pintor. Lo que viene siendo un pedazo de artista. Y de los no reconocidos, lo que muchas veces implica más mérito y sin duda denota mayores garantías de calidad y autenticidad. El señor Brötzmann es para levantarse y brindarle una ovación épica.

Cosas de la aleatoriedad cósmica, que de vez en cuando se porta,  nos plantamos tras el telón de acero a disfrutar de dos de los conciertos de la gira europea de estas tres bestias pardas. Porque es lo que tienen las bestias pardas, que no vienen solas. El amigo Peter se traía a su compi Paal, con el que ya había percutido en varias ocasiones, y el tercero en total cordia(lidad), Steve el trombonista.

Peter Brotzmann todos Krakow

Tuvimos la oportunidad de disfrutar de dos conciertazos, uno en Varsovia y otro en Cracovia, muy diferentes. Los clubes fueron interesantes de conocer. El Pardon To Tu, en Varsovia, era un espacio de múltiples actividades lúdicas. Había una barra donde servían bebida y comida, una parte al fondo con vinilos para vender, y habían puesto un montón de sillas peglables en lo que habitualmente hay sillas y mesas de madera donde se disfruta de la buenísima música que ponen habitualmente…deduzco… Llegamos, de jartibles que tó hay que decil-lo, antes de que abrieran y vimos todo el proceso de montaje del concierto. De hecho supimos que era el garito que andábamos  buscando cuando vimos al señor Brötzmann tomando una cerveza en la puerta. Sonrisote. Cogimos un buen sitio, por supuesto. Disfrutamos en segunda fila de sillas plegables con una botella de vino español.

El Alchemia, en Cracovia, es un restaurante y bar de cervezas arriba. Y  abajo, en la cueva, que  igualmente Brötzmann, Swell, Nilssen-Love  Krakowpetaron de sillas plegables, celebraron el concierto. El sitio como antro de concierto mola más, el Pardon To Tu tenía un claro estilo de café y libros, y el Alchemia un tufillo a perdición. Pero aunque llegamos antes, fueron tan desagradables y groseros que al final casi ni cogemos sitio.

Aunque la predisposición no era la de Varsovia, disfrutamos de un conciertazo cargado de matices que lo diferenciaban del que habíamos visto hacía apenas un par de días.

Para  mí el primero fue sin duda el mejor. Las ganas, el ansía viva, el buen ambiente y la comunión del sonido más loco y más puro me hicieron formar parte durante gran parte del concierto de ese universo único e irrepetible que es la improvisación de tres espíritus rabioso, creativos y poderosos, que comparten la imperiosa necesidad de sacarlo todo fuera. Y ahí estaba yo para recibir ese todo. Exhausta intelectual y emocionalmente acabé. Feliz. ¡Nos lo pasamos que te cagas!

PETER BRÖTZMANN Pardon To Tu VarsoviaEl concierto de Varsovia estuvo plagado de emociones y sorpresas internas. El tener tan cerca a los músicos y poder verles en acción añade sin duda mucho valor a eso del carpe diem. El señor Brötzmann, con 74 añitos recién cumplidos, ni se inmuta, tiene una potencia impresionante. Ni una gotica de sudor que perlara su rostro ¡pardiez.!  Afable, tranquilo, serio, muy concentrado,  mu padentro. Cambió la boquilla y la estuvo afilando con gran parsimonia, recreándose en la búsqueda de la perfección. Varias veces la envolvió con los labios en un regodeo gustoso y volvía a arañar un poquito más. Mientras sus compañeros le acompañaban por caminos inquietantes y emocionantes.

En cambio, el trombonista lo daba todo cuando soplaba, llegando a ponerse colorado como una sandia, y con su toallita a mano para recogerse los sudores. Claro que, considerando la estampida que salía de ese instrumento, personalmente lo que me sorprende es que no tuviera un cubito pa los higadillos. Las frases, que iba exhalando con su propia vida, me conmovían, me intoxicaban con una extasiante sensación, un hechizo de trombón. Fue un viaje a 800 :;BATERA

El baterista, mucho más joven que los metales, comparte ansía viva de sacarlo todo. Conexión exquisita con sus compañeros, y técnica impecable, pero no me pareció que estuviera a la altura de los compis. Las tablas son importantes, y no es que a Nilssenn-Love le falten tablas, pero las tres décadas que le separan de sus compañeros, teniendo en cuenta que estamos hablando de improvisación y de la más salvaje, se nota. Al menos eso pensé.

Peter Brotzmann_Alchemia_Febrero 2015_KrakowLuego llega el concierto de Cracovia y las percepciones fueron bastante diferentes, aunque en el fondo las mismas. Un poco de luz por favor.

El señor Brötzmann ya no era el hombre impasible. Supongo que tres conciertos seguidos pasan factura. A ver, dejemos claro una cosa. Estuvo arriba todo el rato, pero menos rato. Y en su rostro se apercibía cierto cansancio. Swell en cambio volvió a repetir su número de parecer morirse con cada tema, y tocar el siguiente como el ave fénix. Fenomenal. El baterista también superó las expectativas, me pareció más creativo, en recursos y en combinación. Ambos tomaron más protagonismo que en el concierto anterior y se lucieron.

trombonista Krakow Batera Krakow

Las fotos son terribles, pido disculpas, pero no estaba yo pa fotos. Los vídeos en cambio no es que sean la repera, pero molan 🙂

Una mención especial @PingMyBell, sin el que no habría tenido el placer de vivir esta experiencia llamada Brötzmann. Love U broda. A ve si me pasa el audio ya cohone 🙂 y te añades un crítica sónica

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Wayne Shorter

Sala Sinfónica del Auditorio Nacional de Música

Madrid, 26 de Octubre de 2014

Cada vez más cortos son los pasitos que da el señor Shorter. Cuando hizo su entrada en el escenario me impresionó lo parsimonioso y dificultoso de su caminar, casi sin tenerse en pie, encorvado, dando pequeños pasos vacilantes. 81 años de historia le contemplan y sus motivos tiene para seguir en la brecha:

“Si estoy aquí es porque todavía creo que la carretera es la vía más rápida para abrir las puertas al arte. En esto, coincido con mi amigo Sonny Rollins. No se trata de tocar música por tocarla. Cuando uno tiene una misión en mente, hay algo que le mueve a no quedarse en casa sentado delante del televisor, cosa que, en cualquier caso, no hago. Sabes que allí fuera hay gente que toma nota de cuanto haces, a la que puedes ayudar en su desarrollo personal porque la música crea nuevas razones para existir”. 

Wayne Shorter_Auditorio Nacional de Musica Sala Sinfonica 26 10 2014 Prohibido hacer cualquier tipo de grabación durante el concierto y sorprendentemente, al menos que yo divisara desde todo lo alto del gallinero, el respetable público hizo honor a su nombre comportándose con todo el respeto que se merece este gurú del jazz. No podía ser de otra forma. Como documento gráfico vayan un par de distorsiones del momento de ovación y saludo con el que se despidieron de Madrid.

Por dónde empezar. Estamos hablando de uno de los grandes del jazz que sigue vivo y en activo. Está claro que no se encuentra en su mejor momento, la avanzada edad tiene que notarse, y se nota, pero básicamente en la elección del repertorio. Esperando encontrarme al Shorter más loco y desenfrenado destilando su bop más duro, la decepción afloró al finalizar un concierto delicado, intenso por momentos, pero sobre todo tranquilo y relajado donde el saxo soprano fue el protagonista. Yo, que soy más heavy que una lluvia de hachas, esperaba algo más de caña. Pero vaya, que pocas veces en mi vida he podido disfrutar con un saxo tan absolutamente brillante y magistral.

Heredero de Coltrane, comenzó su andadura con el pianista Horace Silver, con el que conoció el hard bop. Lo acabaría dominando hasta convertirse en toda una referencia del género. Unos años después, en 1959 pasó a formar parte de los Jazz Messenger, el grupo del pedazo de baterista Art Blakey, más bop y hard bop.  5 años después, el mismísimo Miles Davis, tras varios intentos fallidos, lo fichó para su quinteto. Menudo curriculum.

Wayne Shorter_Auditorio Nacional de Musica Sala Sinfonica 26 10 2014_Inaugura la década de los 70 con Weather Report, donde se tranquilizó un poquito. Mientras tanto seguía de gira con Freddie Hubbard, Herbie Hancock…¡Están todos!…

Danilo Pérez le acompañaba al piano, os podéis imaginar el nivel del amigo, pero lo que me dejó completamente patidifusa, ojiplática y orgasmada es el dúo que montaron
John Patitucci al contrabajo y Brian Blade a la batería. Impresionante documento ver a estas dos bestias rítmicas en acción. El tándem que se montaron fue de los de una vez al milenio. A veces tomaban tal protagonismo, con tanta fuerza, que anulaban al saxo, sin desmerecer al maestro ni mucho menos, sino dándole un respiro.

Hablar de Patitucci es volver a nombrar una ristra de grandes colaboraciones: B.B. King, Dizzy Gillespie, Stan Getz, Milton Nascimento, Astrud Gilberto, Chick Corea..por supuesto que no están todos…Yo nunca le había visto en acción y francamente impresionante como maneja a su antojo el enorme armatoste que es un contrabajo y como consigue sacarle tanto jugo con tanta maestría.

Blade es un baterista de Luisiana de poco más de 40 años con un registro que abarca desde la sensibilidad extrema hasta la mala leche supina y todo a la vez y ninguno de nada. O sea, que no sé explicarlo. Bestia Parda es lo más parecido…

En definitiva, un auténtico placer y un lujo sin precio poder ver en vivo y en directo a esta referencia del jazz que sigue soplando arte en estado puro. Un gran concierto, sin duda. Esos pequeños pasos que sigue dando Shorter son grandes pasos para la Humanidad.