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Esta receta se origina mezclando varias recetas de algunos libros que tengo por ahí perdidos de cocina libanesa y siria…me gusta ojear para coger ideas y luego hacer lo que me da la gana. Este pollo  es una de las recetas que más repito. Gusta y sorprende.

Pollo de corral, siempre, siempre que se pueda claro…Un kilo de pechugas, bien limpitas de grasillas y cortadas en tiras. Las vamos a marinar.

Para preparar la marinada tenemos que exprimir 5 limones, picar muy muy fino una cabeza de dientes de ajos, picar muy fino un manojo de hierbabuena y un par de cucharadas generosas de miel. Mezclarlo todo bien.

Salpimentar el pollo e introducirlo en la marinada. Taparlo y a la nevera, mínimo 3 horas, mejor toda la noche.

Cuando vayas a cocinarlo tienes varias opciones. Freírlos, marcarlos en plancha o hacerlos al horno. Yo escogí horno para evitar nada de aceite, ya sabeis que como todas las decisiones en la vida, elegir es renunciar…más sano y pelín más soso. Queda mejor si se fríen los trozos a fuego muy fuerte y luego se cuecen un poco en el resto de la marinada. Pero al horno quedan también estupendamente, es más rápido y con menos calorías. La mezcla de la miel, el limón y la hierbabuena es impresionante, y el punto del ajo por supuesto imprescindible. Creo que es uno de mis mejores experimentos.

Para acompañar, lo que quieras, una ensalada, un arroz aromático. Yo hice unas milhojas de patatas y champiñones portobello, obteniendo un plato completísimo. ¡Buen provecho!

INGREDIENTES

  • 1 kilo de pechuga de pollo de corral hecha tiras
  • 1 cabeza de ajos
  • 5 limones
  • 1 manojo de hierbabuena
  • 2 cucharadas de miel
  • Sal y pimienta

MANUFACTURA

  • Se exprimen los limones
  • Se pica bien la hierbabuena y los ajos, muy pequeñito
  • Se mezclan con el zumo de los limones y la miel y se echan los trozos salpimentados de pollo en la marinada
  • Se deja marinando mínimo unas 3 horas, mejor toda la noche.
  • Se meten al horno hasta que se doren
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Me encanta el aroma de la albahaca fresca, y de la hierbabuena ni te cuento. Mezclar las dos hierbas puede sonar un tanto osado, pero los resultados son muy interesantes. Si le añades tomillo fresco, entonces ya te puedes quedar en la verde y fresca gloria, sin contemplaciones.

Pasta larga y plana, los tagliatelle al nido son ideales para esta receta. Unos 60 gramos por persona, que tenemos segundo. La ración normal está entre 75 y 100 gramos, cada uno sabe lo que come…o debería ;).

El alma mater de este plato, como su nombre indica son las finas hierbas, pero frescas. No lo intentes con botecitos de especias secas porque el resultado será mucho más soso. Bueno, inténtalo si te hace ilusión, pero no es lo mismo ni de lejos.

Como hierbas vamos a añadir albahaca, hierbabuena y tomillo, insisto, todo fresco. Las hojas hay que separarlas de las ramas y limpiarlas bien. Secarlas y ponerlas en el vaso de la picadora.

Añadiremos también un par de dientes de ajo por persona, pelados y unos 3 o 4 tomates secos por persona. Todo a la picadora, para que quede una pasta. Si no tienes picadora, pues tira de cuchillo, y procura que los trozos sean lo más pequeño posible.

En una olla con abundante agua y un puñado de sal se ponen a cocer los tagliatelle, el tiempo dependerá del tipo de pasta, lo indica en el paquete así que no tienes excusa de no hacerla al dente. Una vez hervida se cuela para quitar el agua y se deja escurriendo.

Mientras, en una sartén o en la misma cacerola donde los hemos hervido cubrimos el fondo con AOVE y ponemos a calentar. Cuando esté el aceite caliente se añade la picada y removemos a fuego lento unos 5 minutos, para que el ajo sobre todo vaya cocinándose un poco.

Añadimos la pasta, recitificamos de sal y añadimos pimienta negra. Unas vueltas para que todos los tagliatelle se embadurnen bien con los aromas. Servirlos calentitos, recién hechos. Delicioso. ¡Buen provecho!

INGREDIENTES

  • Tagliatelle
  • Un ramo de albahaca fresca
  • Un ramo de hierbabuena fresca
  • un ramito de tomillo fresco
  • Unos dientes de ajo
  • tomates secos
  • Sal, pimienta, AOVE

MANUFACTURA

  • Se cuece la pasta al dente con algo de sal
  • Se pica las hojas de albahaca, las de hierbabuena, las de tomillo, los ajos y el tomate seco, todo en la procesadora para que quede bien picadito. Si no a mano, pero todo lo más fino que puedas cortar.
  • Se sofríe lentamente en AOVE
  • Cuando empiece a oler rico rico, unos 5 minutos, se añade la pasta cocida y se salpimenta
  • Servir inmediatamente

Esta es mi forma favorita de comer las habas. Están deliciosas.

Las habas, ahora que estamos en temporada, son unas leguminosas estupendas, tienen poca grasa, mucha fibra, fósforo, carotenos, calcio, hierro…Si las preparamos al vapor, mantendremos gran parte de las propiedades. Así que ponte a desgranar habas, que con un kilo tienes para un rato…claro que siempre puedes optar por la versión congelada, que dentro de lo que cabe, no es una mala opción, sobre todo si son habas de calidad, porque en esto del mundo del congelado, hay de todo, como en botica. Con un kilo de habas frescas tendrás para dos personas, no más.

Una vez que tengas las habas desgranadas las cueces al vapor, una media hora. Tienen que quedar tiernas pero enteritas.

Cortamos una cebolleta o cebolla dulce en trozos muy pequeños y se va sofriendo en una sarten con AOVE, a fuego  muy lento. Cuando empiece a rendirse se añaden unos 100 gramos de taquitos de jamón serrano y un manojo de hierbabuena que previamente habrás picado.

Se revuelve todo bien, para que los ingredientes queden homogéneos, se añade sal y pimienta y se vuelve a remover.

Ahora le añadimos un vaso de vino dulce, preferiblemente Pedro Ximénez, y subimos el fuego para que la evaporación del alcohol sea rápida. Se sirve calentita y es un primer plato o una cena estupenda.

¡Buen provecho!

INGREDIENTES

  • 1 kilo de habas frescas
  • 1 cebolleta o cebolla dulce
  • 1 manojo de hierbabuena
  • 100 gramos de taquitos de jamón serrano
  • medio vaso de vino Pedro Ximénex
  • Sal, pimienta y AOVE

MANUFACTURA

  • Se desgranan las habas desechando las vainas y se cocinan al vapor, una media hora
  • Se corta la cebolleta en trozos pequeños y se empieza a sofreír en AOVE
  • Cuando estén pochadas se añaden los tacos de jamón y la hierbabuena picada
  • Se sofríe todo junto durante unos minutos
  • Se añaden las habas, sal y pimienta, y se revuelve todo.
  • Se añade el vino y se sube el fuego para que consuma rápido
  • Servir caliente

Sorpresas de Morcilla

Publicado: 6 noviembre, 2011 en Cocina
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Esta receta proviene de mi inspiración más profunda, y la he repetido un millón de veces, porque es un gran éxito en las cenas de amigos. Como su propio nombre indica te va a sorprender, si te gusta la morcilla gratamente. En especial, esta receta es la predilecta de una muy buena amiga mía, así que siempre que la invito a comer/cenar procuro hacérsela. Esta ocasión no fue diferente.

Como siempre, en todas las recetas hay un fundamento que garantiza el éxito, en este caso por supuesto es una buena morcilla. Pero esto de una buena morcilla es algo realmente complejo que puede generar horas de larga e infructuosa discusión que puede acabar en homicidos voluntarios e involuntarios. La única refencia que creo importante, es que si la morcilla en cuestión se puede comer cruda, mejor que no la uses, es preferible morcillas de las que hay que cocinar para comer, bien sea asadas, fritas, vuelta y vuelta…En este caso usé una morcilla de arroz de un pueblo de Burgos, regalo de una compi estupenda. Un besote desde aquí, realmente es impresionante.

Se coge la morcilla y se mete al horno unos 10 minutos, puede que algo más,  se pincha la piel para que la grasilla pueda rezumar. Una vez asada, se saca, se le quita la piel y se pone en el vaso de la batidora.

La hierbabuena debe estar bien fresca, porque su sabor y frescor neutraliza la pesadez de la morcilla. Se arrancan unas cuantas hojas limpias, al gusto, y se añaden al vaso de la batidora donde estaba la morcilla esperando.

A continuación, también añadimos un yogurt natural que le dará a la mezcla cremosidad y suavidad. Cuando todo esté procesado se pasa a un bol, y se añade un puñadito de piñones. Se mete en la nevera para que se ponga duro, si tiene buena textura y no te quemas adelante.

Ahora se cogen hojas de pasta brick, la de los rollitos de primavera, y como no vamos a hacer rollitos las partes por la mitad. Te quedan dos rectángulos. Pones cada rectángulo delante tuya, en vertical, es decir, las partes estrechas mirando hacia tí. En la esquina inferior izquierda pones una cucharadita de la masa y doblas hacia la derecha, como en la foto. Sigues doblando hasta el final, y así hasta que se te acabe la masa.

Luego pintas con huevo y al horno, a gratinar hasta que se dore, yo suelo hacerlo por los dos lados. También pueden hacerse en forma de saquitos, y queda más original aún. Se corta un cuadrado de masa, se coloca una cucharada de relleno en el centro y se cogen los extremos del cuadrado y se retuercen para sellar el interior.

Se sirve caliente inmediatamente y es un aperitivo muy original, diferente y sabroso. ¡Buen provecho!

INGREDIENTES

  • Morcilla
  • Hierba buena
  • yogurt natural
  • piñones
  • unas hojas de pasta brick
  • huevo

MANUFACTURA

  • Se hornea la morcilla unos minutos, pinchándola para que suelte grasa
  • Se bate junto con el yogurt y la hierbabuena
  • Se añaden piñones enteros
  • Se enfría la masa
  • Se rellenan las hojas de pasta brick y se pinta con huevo
  • Al horno a gratinar hasta que se doren