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Rape al Ajo

Publicado: 8 enero, 2012 en Cocina
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En algunos sitios, añadirle ajos a un pescado le llaman a la Donostiarra…en mi tierra, que está en la otra punta de Donosti, se come así de toda la vida. Es más, me atrevería a postular que en cualquier pueblo de la costa española, desde tiempos inmemoriales se realiza esa práctica. Ajos y peces, combinación estupenda y planetaria.

El rape es un gran pescado blanco, con muchos minerales y vitaminas. Tiene una carne jugosa y con cuerpo, una textura estupenda y un sabor delicioso, por eso, si es de buena calidad, conviene aderezarlo lo justo, para que lo que predomine en la receta sea su sabor. Eso no quita que si lo hacemos en salsa esté igualmente delicioso…algún día aparecerá la receta de rape en salsa de almendras que es una auténtica delicia.

Pero hoy toca rape sencillo, ligero y lujurioso. Lo hago al vapor, por supuesto, en el super horno, cada filete pesaba unos 340 gramos, así que más o menos 20 minutillos. Lo puedes hacer igualmente a la plancha. Para que tenga un poquito de consistencia, antes de meterlo en el horno lo aliñamos con sal de chile, pimienta negra molida y lo pulverizamos con AOVE. Listo para cocinar. Ojo, sin pasarse, el secreto siempre de un buen pescado es no cocinarlo más de la cuenta.

Mientras se hace el pescado, picamos unos dientes de ajo en rebanadas, como 6 dientes, bien de ajo. Y en una sartén con el culo de AOVE se van confitando a fuego muy lento. Se le añade unas guindillitas para que le de todo el arte al asunto. Cuando los ajos ya tengan color bonito se añade un buen chorreón de vinagre de vino blanco y se sube el fuego para que se consuma.

Cuando el pescado esté listo, se saca del horno, se emplata y se rocía con los ajos por encima. No necesita nada más….Resultado espectacular. ¡Buen provecho!

INGREDIENTES (por persona)

  • 1 filete de rape de un dedo de grosor
  • 3 dientes de ajo
  • 1 guindilla
  • Sal de chile
  • Pimienta negra molida
  • AOVE

MANUFACTURA

  • Se salpimenta el filete de rape y se pulveriza con AOVE
  • Se hace al vapor o a la plancha
  • Se fríen los ajos con la guindilla y cuando estén al punto se añade el vingre
  • Se cocina unos minutos hasta que el vinagre se consuma
  • Se vierte por encima del filete de rape
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El calamar se puede rellenar de muchas cosas, pero uno de mis rellenos favoritos son las setas de cardo.

Las setas de cardo deben estar bien frescas y hermosas, y hay que limpiarlas bien con un paño un poco húmedo, recuerda que las setas no se deben lavar bajo el grifo. Una vez limpias se trocean en trozos medianos.

Se coge un puerro y un tomate se pelan y se trocean igualmente en trozos pequeños.

Tambien necesitamos un buen manojo de perejil fresco, que lavaremos bien y quitaremos los tallos.

Los calamares hay que limpiarlos bien, quitando tripas y piel, si no te lo han hecho ya en la pescadería. Hay que cortar las patitas y las aletas, que se trocearan. Lavarlos muy bien para que queden perfectamente blancos.

Ahora vamos a picar todo lo que hemos troceado, el tomate, el puerro, el perejil, los retazos del calamar y las setas. Se puede picar a mano, lo más pequeño posible, de manera que podrás distinguir los trozos de los diferentes ingredientes, o bien con la procesadora, así quedará todo mucho más homogéneo. Según como te guste más o el tiempo que tengas.

Una vez picado todos los ingredientes se ponen a sofreir en una sarten grande con el fondo cubierto de AOVE, a fuego muy lento, y cuando veas que ya tiene el punto, calcula entre 7 y 10 minutos más o menos, subes el fuego muy fuerte y le das un golpe de unos segundos. Lo retiras.

Ahora rellenamos los calamares, con la ayuda de una cuchara, poco a poco, al ser un calamar grande es fácil de rellenar. Si sobra relleno no te preocupes. Se cierra la boca de los calamares con un par de palillos cruzados. No los llenes hasta arriba para evitar que revienten.

Los calamares, una vez rellenos, se salpimentan y se ponen sobre una bandeja de horno, pequeña, que no queden holgados. Se pulveriza con un poco de AOVE y se cubre con el resto del relleno, si ha sobrado y con un vaso de brandy de jerez.

Ahora lo llevamos al horno. Si tienes un horno de vapor, los primeros 20 minutos al vapor, luego combina vapor con aire caliente a unos 180 grados unos 20 minutos más. Si ves que está tierno pero con un color demasiado blanco, pasa al aire caliente unos minutos hasta que se dore. Si aún está un poco duro, sigue combinando vapor con aire caliente un rato más. En un horno convencional 180 grados algo menos de una hora, con calor arriba y abajo.

Se sirve entero o bien rebanado en rodajas como de un dedo de grosor, acompañados de la salsa y de un arroz hervido por ejemplo. ¡Buen provecho!

INGREDIENTES

  • 2 Calamares de medio kilo cada uno
  • 1 tomate pequeño
  • 1 puerro
  • 1/2 kilo de setas de cardo
  • Perejil
  • 1 vaso de Brandy de Jerez
  • Sal, pimienta, AOVE

MANUFACTURA

  • En la procesadora se pica el puerro, con el tomate pelado, las patitas y las aletas de los calamares, el perejil y las setas.
  • En AOVE se sofríen el picado, a fuego muy lento. Se le añade sal y pimienta
  • Se limpia bien los calamares y se procede a rellenar con el picado
  • Se salpimentan los calamares y se ponen sobre una bandeja de horno
  • Se echa por encima el relleno si ha sobrado y se riega con un buen vaso de brandy de Jerez
  • Al horno

Hoy para cenar berenjenas rellenas, pero nada de carne, quesos, bechamel…noooooor, las vamos a rellenar de verduritas y para darle un toque exótico, le añadimos yogurt. ¡Flipa que rica!

Las berenjenas, una por persona, deben estar bien frescas y hermosas, brillantes, y que sean grandecitas. Primero hay que asarlas. Yo las he puesto en el horno de vapor con mezcla de vapor y aire caliente a 170 grados durante 40 minutos. La puedes asar en horno convencional, incluso hervir. La idea es poder sacar la pulpa, que esté blandita, para unirla al resto del relleno. Es mejor que se asen enteras, para que no pierdan jugo. Hervirlas siempre como última opción, ya que todas las vitaminas hidrosolubles se irán por el desagüe, pobrecicas.

Una vez asadas se les quita el tallo y se parten por la mitad. Con una cuchara se va separando con cuidado la carne del interior, y posteriormente se trocea lo más pequeña posible. Se pone en un bol.

A ese bol le añadiremos el resto de ingredientes del relleno, que consiste en unos tomates secos, previamente hidratados en agua tibia, calcula unos 3 o cuatro por persona. Unas setas, las que más te gusten, también limpitas y troceadas muy pequeñas. Perejil, importante, un buen manojo de perejil troceado. Se mezcla todo bien.

Se aliña con un buen chorreón de AOVE, sal y pimienta, y el zumo de un limón. Despues de remover bien añadimos un par de yogures naturales. Yo he utilizado yogur de cabra, que es más intenso, pero vale cualquiera siempre que no esté azucarado ni edulcorado, y si es de textura cremosa tipo griego mucho mejor, le dará más consistencia. Se remueve todo muy bien y se procede a rellenar las berenjenas, que se habrán puesto previamente en una fuente de horno. Si tienes un recipiente agujereado mucho mejor, porque las setas soltarán bastante agua. El sabor seguirá siendo igualmente delicioso, pero la presentación se puede ver afectada con el líquido que suelten.

Pasamos la fuente con las berenjenas ya rellenadas al horno y a gratinar, hasta que estén doradas. Cuidado con el tomate seco que será el primero en quemarse. Servir inmediatamente. ¡Buen provecho!

INGREDIENTES

  • 2 berenjenas grandes
  • un manojo de perejil
  • 8 tomates secos
  • un puñado de setas
  • 1 limón
  • 2 yogures naturales
  • Sal, pimienta y AOVE

MANUFACTURA

  • Se asan las berenjenas
  • Mientras se van troceando las setas, los tomates secos y el perejil en trozos muy pequeños
  • La berenjena asada se parte por la mitad y se saca la pulpa
  • se trocea y se añade al bol con el resto de ingredientes
  • Se salpimenta y se riega con el zumo del limón y un chorreón de AOVE
  • Se mezcla todo bien y se añaden los yogures, se vuelve a mezclar
  • Se rellenan las berenjenas y al horno a gratinar hasta que se doren

Pechuga de Pavo Asada

Publicado: 7 diciembre, 2011 en Cocina
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Esta receta se hace sola, necesita prácticamente nada de esfuerzo y es muy práctica, porque tiene muchas aplicaciones. La idea me la dió mi amiga Miriam, así que un besote para ella. Yo la he tuneao un poco….pero sigue siendo igual de fácil y rica…Ya verás, ya…

Se compra una pechuga de pavo entera, entera entera…se lava bien, se le quita la grasilla que se vea y se espolvorea bien con pimienta.

En la procesadora se añaden 5 dientes de ajo, un chorro de mostaza, un buen chorreón de salsa de soja, un chorreoncito de AOVE, un poco de romero y un poco de mejorana. Se bate todo hasta que quede pastoso. Se pinta bien la pechuga por las dos partes. Si se tiene tiempo, se mete a la nevera para que vaya macerando. Si tienes cuerdas o redecillas la usas para apretar bien la carne, si no pues no pasa nada, menos tiempo en el horno. También si andamos con prisas pasamos de macerar y para el horno directamente.

El horno de vapor es maravilloso para los asados, ya se que soy una pesada, pero es que los deja crujientes por fuera y jugosos por dentro. Les da un punto increible. Para una pieza de un kilo o poco más, en un horno convencional calor arriba y abajo 180 grados como una hora, hasta que le pechuga esté bien dorada. En el horno de vapor, si tienes un programa predefinido estupendo, si no, unos 20 minutos de vapor, luego unos 20 minutos de aire caliente a 160 grados y por último, mezcla de vapor y aire caliente durante unos 20 o 25 minutos.

Ahora podemos elegir, servirla caliente cortada en rodajas, acompañada de una ensalada, unas verduras, arroz, lo que quieras. Se le puede hacer una salsa, la que más te guste.

Se puede guardar y se conserva estupendamente. La puedes usar tipo fiambre, para bocadillos, ensaladas, para la pasta, para lo que quieras. Dura unos cuantos días en la nevera y se puede congelar ya rebanada y sacas cuando necesites. ¡Buen provecho!

INGREDIENTES

  • Una pechuga de pavo, (o media) de una sola pieza
  • 5 dientes de ajos
  • 1 cucharada de AOVE
  • pimienta al gusto
  • una cucharadita de mejorana
  • una cucharadita de romero
  • una cucharada de mostaza
  • un buen chorreón de salsa de soja

MANUFACTURA

  • Se baten todos los ingredientes, excepto la pechuga
  • Se pinta la pechuga con el batido anterior
  • Al horno

Las coles de bruselas, aunque no te lo acabes de creer, están buenas. Además son buenas, como crucífera, se precia de compartir con sus hermanas de familia estupendas propiedades antitumorales, especialmente eficientes en el aparato digestivo. Tiene potentes desintoxicantes como los carotenoides. Una gran cantidad de vitamina A y C y ácido fólico, ayuda a absorber el calcio y el hierro y a evitar la retención de líquidos, así que ahora te resultaran más buenas que antes.

Esta es mi manera favorita de prepararlas. Las coles las prefiero frescas, en ese caso hay que pelarlas y quitarle las dos primeras capas y la zona del tallo. Las congeladas, si son de buena calidad también están bastante bien. Las suelo preparar en el horno de vapor unos 30 minutos, puede que algo más, sobre todo cuando son frescas. Siempre mejor al vapor que hervidas, porque mantendrá más propiedades.

En una sarten con el culo de aceite se echa una buena cebolla que previamente has troceado en pequeños cuadritos. Cuando lleva unos 5 minutos se añade unos taquitos de jamón serrano y se sigue dando vueltas. Todo esto a fuego lento, para que la cebolla se vaya confitando lentamente y el jamón vaya soltando el jugo.

Cuando la cebolla está muy transparente se añaden las coles de bruselas, sal y pimienta. Cuidado con la sal, que el jamón ya aporta una parte de la necesaria. Se sube el fuego y se le dan unas vueltas para que se impregnen bien todas las coles con el refrito. Durante un minuto o dos.

Despues se añade un buen chorreón de vino dulce, y se mantiene el fuego vivo y removiendo hasta que empieza a hervir el vino. En ese momento se baja el fuego y se pone una tapadera. De vez en cuando se da una vuelta para evitar que se peguen y para ir viendo como va consumiéndose el vino. Cuando apenas quede un poco de salsa se retiran. Se sirven calentitas y es un primer plato o una cena ligera estupenda. Se puede recalentar y se puede congelar.

Para servirlas se puede espolvorear con hierbabuena picada, aunque también se puede incorporar la hierbabuena en los últimos minutos de cocción, para que coja aún más sabor. De forma idéntica se pueden preparar las habas y están exquisitas. ¡Buen provecho!

INGREDIENTES

  • 1 Kg de coles de bruselas
  • 100 g de tacos de jamón serrano
  • 1 cebolla bien grande
  • Vino dulce
  • Hierbabuena
  • AOVE, sal y pimienta

MANUFACTURA

  • Las coles de bruselas se pelan y se hacen al vapor
  • En una sarten se sofríe la cebolla con el jamón a fuego lento
  • Se añaden las coles, sal, pimienta y se revuelve a fuego fuerte
  • Se añade vino dulce y se baja el fuego y se tapa cuando empieza a hervir
  • Están listas cuando el vino se ha reducido

Experimento de Domingo, improvisando sobre la marcha…la idea de partida eran unas bolas crujientes de berenjena que algún día haré….y acabó en una especie de lasaña innovadora…Buena que no te lo crees…desde luego yo no me lo creía…¡compruébalo!

Las berenjenas son una de mis hortalizas favoritas, se pueden hacer de infinitas maneras, así que casi siempre las tengo en la nevera, y cuando son de la huerta mucho mejor. Para esta receta las berenjenas tienen que estar asadas, al vapor o a la plancha. Yo las hice al vapor. Se limpian bien y se parten en rodajas de un centímetro o poco más. Se ponen sobre una bandeja de horno, se salpimenta y se pulveriza con aceite de oliva. Al vapor unos 25/30 minutos. En un horno convencional sería de medía hora a 40 minutos a 180 grados más o menos. En la plancha hasta que se dore por ambas partes. Si se les echa sal y se deja reposar un rato antes de procesarlas, perderá un puntito del amargor característico de las berenjenas. Personalmente me gusta, así que no suelo hacerlo. Es importante que la berenjena esté tierna.

Mientras tanto se  pica un puñadito de frutos secos variados, lo que tengas a mano, piñones, almendras, avellanas, nueces, anacardos, pistachos…lo que prefieras. Los frutos secos le aportarán un puntito crujiente. Se baten  con un huevo.

Se le añade media tarrina de queso crema y se vuelve a mezclar todo bien. También se añade una buena cucharada de mostaza, de sabor fuerte, tipo Dijon. Se mezcla todo bien para que quede homogéneo.

Cuando estén listas las berenjenas, se parten en trozos pequeños y se mezcla con los ingredientes anteriores. Se machaca y remueve hasta que quede una masa suave y se mete en la nevera un par de horas para que coja consistencia.

Las hojas de papel de arroz son rígidas, y para usarlas hay que hidratarlas previamente. O bien montarlas en una receta que contenga agua y que se hidrate a base de los alimentos que la rodean. En este caso vamos pasando las hojas de papel de arroz por agua tibia, para que se pongan tiernas. Y ahora hay que montar la milhoja, resulta mucho más fácil si tienes un molde que te sirva de contención. Coloca el molde sobre el plato donde lo vayas a servir, que sea resistente al horno y coloca en el fondo una primera hoja de papel de arroz ya hidratada, a continuación una capa de la mezcla. Se van alternando ambas capas hasta alcanzar la altura deseada. En la última capa se espolvorea con semillas de sésamo negra y se mete al horno, calor arriba y abajo durante unos 15 minutos o algo menos. Entre el huevo que se cuaja y las hojas de papel de arroz, le darán una consistencia interesante. Se saca del horno, se espera unos minutos a que el molde se enfríe y se desmolda con cuidado de no derrumbar la obra maestra que acabas de hacer. Se sirve caliente o tibio.

El resultado es espectacular, la cremosidad del queso con el crujiente de los frutos secos y el sabor de la berenjena con la mostaza, todo mezclado en una combinación de altura. Hasta parece que sabemos cocinar… ¡Buen provecho!

INGREDIENTES

  • Berenjenas
  • 1 huevo
  • Media tarrina de queso crema
  • Un puñado de frutos secos variados
  • Una cucharada de mostaza fuerte
  • Semillas de sésamo negro
  • Hojas de papel de arroz
  • Sal, pimienta negra y AOVE

MANUFACTURA

  • Las berenjenas se cortan en rodajas de grosor mediano, se salpimentan, y se dejan reposar un ratito. Luego se pulveriza con AOVE y se meten en el horno vapor 25/30 minutos.
  • Un vez horneadas, se cortan en trocitos pequeños y se mezclan con el huevo batido, el queso crema, la mostaza y los frutos secos.
  • Se añade sal y pimienta. Remover y aplastar hasta conseguir una masa suave
  • Se humecen las hojas de papel de arroz para que se pongan tiernas
  • Se va montando la milhoja alternando una hoja de arroz y una capa de la masa de berenjenas
  • Así hasta que tenga la altura deseada
  • La capa superior se espolvorea son semillas de sésamo negra
  • Al horno,unos 12 minutos

El Besugo es uno de mis pescados favoritos, al horno con verduras y hortalizas varias es toda una delicia.

Esta forma de cocinar el besugo también se llama Besugo a la Madrileña….no tengo ni idea de porqué, pero así es. Supongo que puede ser porque es el plato típico que comen en Madrid por Navidad, pero es una especulación pura y dura.

El fundamento del plato por supuesto es un besugo, hermoso y fresco, que brille la plata de las escamas y los ojos estén limpios. Tiene que estar bien limpio de tripas y escamas, y bien lavado bajo el grifo. Se le hacen unos pequeños cortes en el lomo y se le introduce unas rodajas de limón partidas a la mitad. Se reserva.

Primero hay que cocinar las verduras, porque al llevar patatas, el tiempo de cocción es mayor que el del pescado. A mí me gusta con patatas, pimientos verdes italianos, cebolla y tomate. Se pelan las patatas y se parten en rodajas. Los tomates también se parten en rodajas. Para la cebolla se puede escoger aros o juliana. Los pimientos mejor en aros o tiras. Se añade también un ramillete de perejil fresco bien picadito. Se mezcla todo sobre la bandeja de horno y se aliña con AOVE, sal, pimienta, el zumo de medio limón y un chorreón de vino. Se vuelve a mezclar todo bien, para que quede homogéneo el aliño, lo mejor es usar las manos, sin ningún pudor.

Se mete la bandeja en el horno de vapor a 160 grados entre 30 y 40 minutos. Si tienes un horno convencional, a 180 grados con aire caliente o calor arriba y abajo, el tiempo dependerá del horno. La idea es que las patatas queden tiernas. Además tendrás que añadirle algo más de líquido, más vino, agua o fumé de pescado, ya que la cocción evaporará el líquido.

Una vez cocinada las verduras, se saca la bandeja del horno y se pone encima el  besugo. Se le añade un poco de sal y pimienta, se pulveriza con un poco de AOVE y se echa un poquito de perejil. Se vuelve a meter al horno de vapor, con la misma temperatura y mezcla, 160 grados, aire caliente+vapor. Para un besugo de entre un kilo y kilo y medio con 30 minutos es suficiente. En un horno convencional, la temperatura sobre 170 0 180 y entre 30 o 40 minutos. El punto del pescado es importante, porque si nos pasamos queda seco. El horno de vapor consigue darle un punto excepcional, ya que al incluir el vapor de agua en la cocción, asegura que el pescado queda tierno y jugoso.

Hay que servirlo recién hecho, y es un plato completo, por lo que no necesita de nada mas y está delicioso. ¡Buen provecho!

INGREDIENTES

  • 1 Besugo de 1 Kg o algo más
  • 3 tomates
  • 2 cebollas
  • 2 pimientos verdes
  • 4 patatas
  • 1 limón
  • perejil
  • Vino
  • AOVE, sal y pimienta

MANUFACTURA

  • Se pelan las patatas y se cortan en rodajas y los tomates
  • Se cortan los pimientos en aros y la cebolla en juliana
  • Se mezclan todo y se añade un chorreón de AOVE, un buen chorreón de vino, sal, pimienta y el zumo de medio limón
  • Se pone al horno de vapor 30-40 minutos, a 160 grados combinando vapor y aire caliente
  • A continuación se saca la bandeja y se pone encima el besugo, se vuelve a poner unos 30 minutos más.

La única pega que tiene hacer pan, es que no puedes parar de comerlo…

Una de las maravillas de tener un horno de vapor es que se puede hornear pan y sale increiblemente bueno sin apenas nada de esfuerzo. Tienes una función para reposar y otra para hornear, eliges la cantidad, el tipo o tipos de harina y siempre sale con el punto perfecto. Pero también puedes usar un horno convencional, con una serie de precauciones, y bastante más trabajo.

Hoy he elegido una combinación de harina de trigo y centeno, ambas integrales y a partes iguales, para hacer la masa, y para la cobertura semillas de lino. Además la masa incorpora un sobrecito de levadura madre y un poco de sal.

Para hacer la masa se mezclan las harinas, con la levadura madre y la sal, y se empieza a amasar, añadiendo agua tibia cada poco tiempo. Se va integrando a base de amasar todos los ingredientes y se sigue echando agua hasta que se obtenga la consistencia deseada. En la manera tradicional de hacer pan, hay que estar un buen rato amasando, dejar reposar, volver a amasar…algún día pondré el proceso clásico tradicional, que ya digo que lleva tiempo y esfuerzo, pero probablemente los resultados merecen la pena.

Una vez que se ha conseguido, se mete en el molde que vayamos a usar o se le da la forma que queremos que tenga y se deja reposar, una hora aproximadamente. Si se va a utilizar molde, conviene previamente pulverizarlos con AOVE, y si le vas a poner semillas por fuera, también conviene añadirlas para que luego cubra el pan por todas partes.

Cuando ya ha terminado el reposo, se mete en el horno y se cocina. Dependiendo del horno que tengas, lo tendrás que dejar más o menos tiempo, un  buen indicativo será el color de la corteza. En un horno convencional, la temperatura sobre 190 grados, y calor arriba y abajo y tardará una media hora para medio kilo de pan. En este caso conviene usar harina de fuerza, que contiene una mayor proporción de glúten ( o almidón ) y eso hace que sea más trabajoso el amasarla, es decir, hay que utilizar más fuerza, así de sencillo. Con esta harina el pan queda más esponjoso y la miga más tierna. Utilizar harinas convencionales puede llevarte a obtener resultados un tanto decepcionantes, porque no saldría igual de rico, no subiría tanto y quedaría menos esponjoso.

Si utilizas un horno de vapor, como es mi caso, al combinar el calor con la humedad que aporta el vapor, no es necesario utilizar este tipo de harina, y te da más juego a la hora de elegir los ingredientes, y el tiempo de amasado es tan sencillo como la integración de todos los elementos hasta conseguir una masa homogénea.

Como no lleva conservantes de ningún tipo, este pan se van poniendo duro, y en 3 días solo se podría comer tostado…pero está tan bueno, que normalmente no sobrevive al primer día…¡Buen Provecho!

INGREDIENTES

  • 1/4 Kg Harina Integral de Trigo
  • 1/4 Kg Harina Integral de Centeno
  • Una cucharadita de sal
  • Levadura madre
  • Semillas de Lino
  • AOVE

MANUFACTURA

  • Se mezclan las harinas, la sal y la levadura madre, y se va añadiendo agua poco a poco, y amasando, hasta que coja la consistencia deseada
  • Se espolvorea con semillas de lino y se deja reposar la masa para que la levadura haga efecto, como una hora.
  • Si se va a usar un molde, pulverizarlo con AOVE primero y con las semillas despues
  • Se coloca en el horno de vapor y se selecciona la función de hornear pan.
  • En horno convencional, sobre media  hora con calor arriba y abajo 190 grados, pero es mejor utilizar harina de fuerza y amasar en varias veces, durante 15 o 20 minutos cada vez, y dejando tiempo entre amasados.

Pimientos verdes, italianos, más sabrosos. Al horno, nada de frito, más sano. Rellenos, en crudo, más sano aún. Sano y rico.

Los pimientos conviene cogerlos bien hermosos, para que sea más fácil rellenarlos. Yo tenía la nevera llena de pimientos de la huerta, que son deliciosos, pero pequeñitos y bastante puñeteros para rellenar…pero bueno con paciencia se solventa. Hay que limpiarlos bien, quitarles la cabeza y retirar completamente las semillas, para que el relleno sea cómodo y limpio.

Para preparar el relleno, se pasa por la batidora la cebolleta, los ajos y el perejil. Una vez obtenida la pasta se mezcla con la pechuga de pavo que previamente la habrás picado bien chiquita, o que te lo hagan en la pollería, mejor aún. Se añaden también un buen puñado de semillas de sésamo negro, sal y pimienta.

Se van rellenando los pimientos y se van poniendo en una bandeja de horno. Cuando esté todos, se les añade sal y pimiento y AOVE en poca cantidad. A mí me ha sobrado relleno, así que he hecho unas pequeñas albondiguillas para terminarlo y se lo he añadido a la bandeja.

Se salpimentan los pimientos y se pulveriza con AOVE. Se cubre el fondo de la bandeja con vino y al horno de vapor, mezclando vapor con aire caliente a 160 grados durante unos 45 o 50 minutos. Al incluir el vapor en la cocción, saldrá un salsita estupenda. Si no dispones de horno vapor, en un horno convencional, habría que ponerle calor arriba y abajo a 180 grados durante algo más de tiempo. La idea es que los pimientos queden muy tiernos. Además habrá que añadirle algo de agua además del vino.
Se sirven calentitos y los puedes acompañar de un arroz aromático, como basmati o jazmín, ambos le van estupendamente

¡Buen provecho!

INGREDIENTES

  • Pimientos verdes italianos
  • Pechuga de pollo de corral picada
  • Sal, pimienta AOVE
  • Una cebolleta
  • Dos dientes de ajos
  • Perejil
  • Semillas de sésamo negras
  • Vino

MANUFACTURA

  • Se limpian bien los pimientos, se les quita la cabeza y las semillas
  • Se pone en la batidora la cebolleta, los ajos y el perejil y se tritura todo
  • Se añade a la picada las semillas de sésamo negras, sal y pimienta
  • Se rellenan los pimientos y se van poniendo sobre una bandeja de horno
  • Se añade sal y pimienta sobre los pimentos y se pulveriza con AOVE.
  • Se añade un poco de vino y se mete al horno de vapor mezclando vapor y aire caliente, 160 grados unos 50 minutos
  • En un horno convencional añadir agua además de el vino y ponerlo calor arriba abajo a 180 durante una hora, o hasta que los pimientos estén tiernos
  • Conviene en ambos casos darle una vuelta para que estén con buen color por los dos lados

Solomillo de Cerdo en Adobo

Publicado: 11 septiembre, 2011 en Cocina
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El adobo es uno de los mejores inventos para aliñar tanto carnes como pescados, además sirve para conservar los alimentos.

Es increíblemente fácil de hacer y está delicioso. Hay muchos tipos de adobos, yo os voy a contar el que me enseñó mi madre, que le enseñó su madre y así hasta la eva mitocondrial que hacía unos adobos de chuparse los dedos mitocondriales.

Un solomillo de cerdo, bien hermoso, limpito de grasa, lavado y salpimentado. Si es excesivamente grande se parte por la mitad, pero si lo puedes apañar entero mejor. Siempre es mejor cerdo ibérico, pero no se puede encontrar fácilmente por todas partes, así que con un cerdo anibérico nos vamos a conformar.

Para preparar el adobo hay que mezclar, ajos enteros a los que les has pegado un buen golpe para macharlos, pero con la camisa y todo, nada de pelarlos, unas hojas de laurel, vinagre de vino tinto, orégano, si puede ser salvaje y pimentón, por supuesto de la Vera, y mejor dulce. Se mueven bien todos los ingredientes. La cantidad de vinagre depende de lo que te guste. Al final de la receta pongo una referencia de cantidades. Pero el secreto del éxito de este plato es el adobo, y el adobo al final es algo muy personal, a cada uno nos gusta de una manera diferente. También se puede pasar por la batidora todos los ingredientes, y de nuevo es cuestión de gusto. En los solomillos me gusta todo entero, pero por ejemplo, para adobar unas costillas de cerdo o un cazón, pues mejor batirlo todo y que quede un líquido espesito y más o menos homogéneo. Otro tema es el aceite, normalmente los adobos llevan ya incorporados un buen chorreón de aceite de oliva, pero en este caso, el adobo lo haré sin aceite, y añadiré un poco de aceite pulverizado cuando lo vaya a meter al horno. Pulverizado porque es la manera más fácil de controlar la cantidad, a ojo un chorreón que cubra los solomillos y punto, o bien el chorreón en el adobo, al gusto, antes de pasar a macerar la carne.

Una vez que tenemos el adobo preparado, hay que embadurnar bien los solomillos, para que el aliño los cubra completamente, en este caso usar las manos suele ser lo más efectivo. Hay que darles vueltas hasta que toda la carne esté completamente cubierta. Yo suelo preparar el adobo en un recipiente de cristal y luego mezclo el aliño con los solomillos dentro del mismo recipiente. Y cuando ya están bien embadurnados, se cierra la tapa hermética del recipiente de cristal y a la nevera. Por lo menos 24 horas. Lo suyo es que un par de veces durante las 24 horas abras el recipiente y le vuelvas a dar de nuevo un repaso para que siga bien cubierto por todas partes. El tiempo es importante, porque si no está suficiente tiempo no cogerá el sabor del adobo en condiciones. Si te pasas, quizás el sabor será demasiado fuerte. Si te gusta suavito, entonces déjalo unas 6 horas.

Una vez pasadas las 24 horas, se saca del frigo se coloca sobre bandeja de horno, se pulveriza con aceite de oliva virgen extra y unos 50 minutos a 180 grados. Yo no le eché nada de aceite, pensando que con la propia grasa del aceite y la untuosidad del adobo sería suficiente, y efectivamente, no lo eché de menos. Si tienes horno de vapor, utiliza el programa conveniente, o empieza por 15 minutos de aire caliente para que selle la carne, y luego pasa a una combinación a 160 grados de vapor y aire caliente durante unos 30 minutos, le echas un vistazo y si te gusta mas dorado lo dejas ya solo con el aire caliente y le quitas el vapor. Desde luego la diferencia de los asados utilizando el horno de vapor es increíble, porque los deja crujientes por fuera y jugosos por dentro…así no es nada difícil cocinar bien.

Se sirven en trozos grandes, y se acompaña de lo que te de la gana, arroz, ensalada de pimientos asados, ensalada verde, verduras al vapor…bueno ya con patatas de cualquier forma pura orgía gastronómica, pero vamos a portarnos bien, y una ensaladita de pimientos rojos y cebolleta le va estupendamente. ¡A disfrutarlo!

INGREDIENTES

  • 1 kilo de solomillo de cerdo
  •  1 cabeza de ajos
  • 2 cucharadas de pimentón
  • 1 cucharada de orégano
  • 4 hojas de laurel
  • 1 taza de café de vinagre de vino tinto
  • Sal, pimienta y AOVE

MANUFACTURA

  • Limpiar y salpimentar los solomillos
  • Machacar los dientes de ajo
  • Mezclar con el pimentón, el orégano, el laurel y el vinagre
  • Añadir los solomillos y cubrirlos bien del adobo
  • Meter en el frigo al menos 24 horas
  • Al día siguiente se ponen los solomillos en bandeja de horno y se pulveriza con AOVE
  • Horno 180 grados, arriba y abajo, si es necesario darle la vuelta para que esté dorado por ambas partes