Posts etiquetados ‘Libanesa’

Albóndigas en Salsa de Yogur

Publicado: 9 marzo, 2012 en Cocina
Etiquetas:, , , ,

Unas albóndigas diferentes, receta libanesa deliciosa y suculenta

La comida libanesa es una de mis favoritas. La zona del Mediterráneo oriental en general comparte más o menos la misma gastronomía, con las variantes evidentes de cada zona, pero para mi gusto, Líbano y Siria son los grandes precursores de este tipo de gastronomía que normalmente se generaliza bajo el adjetivo de árabe.

Esta receta está extraída de un libro de cocina libanesa, y al final en ingredientes y manufactura os la copio tal cual, por aquello de ser fieles. Pero como siempre digo en estos casos, la fidelidad en la cocina no es para mí. Cierto es que en esta ocasión, los cambios han sido mínimos, por no disponer de cilantro fresco, y adecuar las cantidades a mis objetivos.

Empezamos con las albóndigas, yo utilicé unos 350 gramos de carne magra de ternera picada y salieron unas 12 albóndigas. En la receta duplica esta cantidad de carne. En un bol se pone la carne picada junto con una cebolla mediana picada finamente, y las especias que son las que le confieren el toque diferente: una cucharada de eneldo fresco picado, si no tienes pues seco, que no es lo mismo pero se aproxima bastante, media cucharadita de cardamomo molido, que vienen a ser como unos 7 u 8 semillas de cardamomo machacadas, a las que les quitas la caperuza de fuera, ya que lo que nos interesa son las semillas redonditas chiquitas que tiene dentro el cardamomo…muy muy aromático, una cucharadita de comino molido, y también le añadí unas semillas de cilantro, unos granos de pimienta de colores y unos granos de pimienta de jamaica, todo bien machacadito con el mortero.

Se mueve toda bien para que los ingredientes se distribuyan de manera homogénea, y se empiezan a hacer bolitas de tamaño medio. Al no llevar pan rallado ni huevo, ni pasarlas por harina, que es lo que solemos hacer normalmente con las albóndigas, son un poco más difíciles de manejar y freír, pero con aceite muy caliente y dejándoles suficiente espacio, se fríen bastante bien. Al freírlas se usa poco aceite, no la manera en la que solemos freír sumergiéndo casi completamente las albóndigas, sino con dos dedos de aceite en la sarten, de manera que tenemos que ir dándole vueltas a las albóndigas para que se doren por todas partes.

Una vez que estén fritas se reservan sobre papel absorbente y se prepara la salsa de yogur. Empezamos disolviendo una cucharada de harina de maíz en una cucharada de agua tibia. En un vaso de batir se pone medio litro de yogur natural y se añade la mezcla de harina y agua. Se bate con la procesadora hasta que obtengamos una mezcla fina. Esta mezcla se vierte sobre una cacerola y se empezará a remover constantemente. La harina de maíz evita que cuaje la mezcla. Sin parar de remover estaremos unos 5 minutos o hasta que la salsa espese. Es el momento de agregar unas hojas de cilantro fresco y unas semillas de comino.Yo no tenía cilantro fresco, así que le añadí perejil fresco muy picadito, y en bastante cantidad, porque me gusta un montón.

Para servir, el libro recomienda acompañarlo  con una ensalada de cebollas y pan pita caliente.

Yo lo acompañé de un bulgur estofado con verduras. Estaban deliciosas. Así que si lo acompañas con pan por aquello del mojeteo, tampoco haces nada malo…bueno sí, un poco malo sí…

Para la próxima, en vez de freír las albóndigas las pondré al horno, asadas a la parrilla, así te ahorras el aceite.

La combinación de especias y la salsa de yogur son tan increíbles que seguro que siguen estando riquísimas aunque no lleven nada de aceite. Son completamente diferentes, sorprendentes. Estoy deseando repetirlas. ¡Buen provecho!

INGREDIENTES

  • Albóndigas
    • 750 gramos de carne de vacuno picada
    • 1 cebolla mediana picada
    • 1 cucharada de eneldo fresco picado
    • 1/2 cucharadita de cardamomo molido
    • 1 cucharadita de comino molido
    • 10 ml de aceite de oliva
  • Salsa de yogur
    • 2 tazas de yogur natural
    • 1 cucharada de harina de maíz disuelta en una cucharada de agua
    • 2 cucharadas de hojas de cilantro frescas
    • 1 cucharadita de semillas de comino

MANUFACTURA

  • Mezclar la carne, la cebolla, el eneldo, el cardamomo y el comino en un bol
  • Forme bolitas con cucharadas de la mezcla
  • Calentar el aceite en una sartén de fondo pesado y se fríen las albóndigas a fuego medio-alto de 5 a 10 minutos, dándoles la vuelta con frecuencia para que se doren por todas partes.
  • Escurrirlas en papel absorbente y dejarlas a un lado
  • Para preparar la salsa de yogur, se coloca el yogur y la mezcla de harina de maíz en una cacerola y batirlo hasta conseguir una crema fina
  • Dejar hervir a fuego lento, removiendo continuamente 5 minutos o hasta que el yogur empiece a espesar
  • Añadir las albóndigas a la salsa de yogur y cocinar 5 minutos más.
  • Agregar el cilantro y las semillas de comino
  • Servir las albóndigas acompañadas de una ensalada de cebolla o en pan pita caliente.

NOTA: Estas albóndigas también pueden prepararse con carne magra de cordero, en cuyo caso se sustituyen las hojas de cilantro de la salsa de yogur por menta fresca

Estofado de Buey con Okras

Publicado: 1 marzo, 2012 en Cocina
Etiquetas:, , , ,

Plato típico de la cocina libanesa. Excesivamente suculento, ya que la okra tiene una textura que no es apta para todos los públicos.

Las okras no son muy conocidas por estos lares, en pocos sitios las encontrarás frescas. En el mercado de los Mostenses de Plaza España en Madrid las tienen siempre, al igual que un montón de verduras y hortalizas raras, ya que es el mercado donde acuden a comprar inmigrantes de toda la ciudad. El origen es africano…o indio, no está muy claro, pero se utiliza en la cocina del Mediterráneo oriental, en el norte de África, en América, sur, centro  y norte, y supongo que en más sitios que desconozco. Tiene unas propiedades inmejorables para el estómago.

Tenía muchas ganas de probarlas, y ya lo he hecho…pero no creo que repitamos 😦 . De sabor no están nada mal, pero te tiene que gustar su textura, que es bastante viscosa, babosa. A nosotros no nos convenció demasiado.

Para preparar okras frescas debes extraerles la fina capa de piel que recubre la base de la vaina, o directamente cortarle la cabeza y un poquito de la punta. Rociarlas con vinagre y dejarlas reposar durante unos 30 minutos, lavarlas bien y escurrirlas. Para evitar la textura tan viscosa y que la carne sea más consistente, se deja en una marinada de vinagre. Lo mismo deberíamos haberla tenido más tiempo y así eliminar más babas 😉

Esta receta es de un libro de cocina libanesa. Al final en ingredientes y manufactura la tienes literalmente copiada del libro, yo, como siempre, he hecho cambios, pero se trata de cambios menores.

Para empezar la carne no la voy a poner en trozos pequeños, sino en pequeñas albondiguillas de carne de buey magra, picada. Hacemos bolitas tirando a pequeñas, salpimentando la carne.

En una cacerola con una cuchara de AOVE se añaden dos cebollas medianas cortadas en octavos, cuando el aceite esté caliente, y se remueve a fuego medio alto hasta que las cebollas estén bien doradas. Entonces se añaden las bolitas o trozos de carne, y se sigue friendo hasta que estén bien doradas por todas partes.

Añadimos un chorreón de vino, preferiblemente tinto, un manojito de cilantro fresco picado y un par de cucharadas de concentrado de tomate. Como no uso concentrado de tomate le añado media lata de tomate triturado. Como no tengo cilantro fresco le añado unas semillas de cilantro molidas, que no tienen nada que ver en el sabor, pero es cilantro al fin y al cabo 😉 . Como no voy a abrir una botella de vino tinto para echar un poquito, que luego me la tendría que beber jeje, pues le añado un poco de vino montilla moriles, que es el que uso habitualmente para cocinar.

Tapamos el guiso y lo dejamos hirviendo a fuego lento durante una media hora o poco más. A continuación le añadiremos un par de patatas cortadas a cascos y un par de vasos de caldo de vaca, dejándolo hervir 15 minutos más destapado.

Despues incorporamos perejil picado, que de eso sí que tenía, y las okras que previamente habremos preparado como comenté un poco más arriba. Se deja el estofado a fuego medio 10 minutos más. Las okras las puedes encontrar de lata, en cuyo caso, se echan 5 minutos antes de finalizar la cocción. Si no las encuentras o no te gustan puedes usar calabacines o calabaza cortados en trozos de 3 cm.

En el libro recomiendan servir el estofado acompañado de pan, arroz y otras hortalizas. Yo lo acompañaré de una ensalada verde, porque es un plato completo que contiene todos los nutrientes necesarios para una comida equilibrada. El estofado estaba exquisito, lo repetimos seguro…pero con calabaza la próxima vez, que la okra no nos ha convencido nada de nada. Pero ya se sabe eso de…pa gustos colores y pa olores las flores… ¡Buen provecho!

INGREDIENTES (Para 6 personas)

  • Una cucharada de AOVE
  • 2 cebollas medianas cortadas en octavos
  • 1 kg de espalda de vacuno sin grasa cortada en trocitos de 2 cm
  • 1/3 vino tinto
  • 1/4 concentrado de tomate
  • 1 cucharada de cilantro fresco picado
  • 8 patatas baby cortadas en cuartos
  • 2 tazas de caldo de vaca
  • 1/4 taza de perejil fresco picado
  • 350 g de okras

MANUFACTURA

  • Calentar el AOVE y freír las cebollas a fuego medio-alto hasta que queden bien doradas
  • Añadir la carne por tandas y freírla de 2 a 3 minutos removiendo hasta que quede dorada por todos lados
  • Una vez hecha toda la carne poner de nuevo en la cacerola
  • Agregar el vino, el concentrado de tomate y el cilantro a la cacerola
  • Taparlo  dejar hervir a fuego lento 35 minutos
  • Añadir las patatas y el caldo de vaca y dejar hervir durante 15 minutos sin tapar
  • Echar el perejil y las okras y dejar hervir otros 10 minutos
  • Servir el estofado con pan y arroz u otras hortalizas