Posts etiquetados ‘Malasaña’

Bodega La Ardosa. Pioneros

Publicado: 2 marzo, 2012 en Cocina
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El mejor salmorejo de Madrid. Sin dudas. Además, y sorprendentemente….todo el año. El mejor cazón en adobo de Madrid. Sin dudas….y además, sorprendentemente…vaya vaya…aquí no hay playa.

La bodega de La Ardosa es un sitio imprescindible para tapear, pero no de cañas. Porque lo que se dicen cañas no ponen. La unidad mínima de cerveza que puedes consumir es media pinta, lo que viene siendo un doble más o menos…..Pues habrá que tomar dos cañas en vez de una, tampoco es para ponerse así. Desde luego el sitio merece la pena…y además las tiran estupendamente, se toman su tiempo, como debe ser. Tirar la cerveza es todo un arte, en peligro de extinción. Aquí lo hacen requetebien. Puede que sea porque fueron los primeros en traer cerveza Guinness a Madrid, y una Guinness si no está bien tirada no vale ni para lavarse los pies. O puede que por eso consiguieron el Diploma al mejor local expendedor de cervezas Pilsen de España, otorgado por los Maestros Cerveceros Checos, que pa mí que entienden de esto un rato…

Este establecimiento se abrió en 1892….que sí que sí, que no  he bailado las cifras, finales del siglo XIX. No creo que haya muchos negocios que hayan durado tanto tiempo y sigan teniendo un éxito tan considerable. Porque claro, La Ardosa, como todos los buenos sitios, está siempre bastante lleno, aunque a veces, detrás de la barra, en ese rinconcito semioculto que no todos conocen, puedes encontrar algún trocito de barra o de mesa donde apoyar tus viandas. No es  barato, pero tampoco se pasan, teniendo en cuenta donde se encuentran, la fama que tienen y lo rico que está todo. Los camareros superprofesionales y diligentes, y la cocina ágil y eficiente. Muy bien.

Además de mis favoritos, cazón en adobo y salmorejo, tienes unas fabes con calamares muy muy curiosas, unas rabas de calamar requetebien fritas. La tortilla de patatas con cebolla tiene fama nacional, las croquetas en todas sus variedades y esplendor. Tostas de foie, de melva canutera de almadrava, mojama…toda una orgía gastronómica que puedes y debes catar.

…Y de postre sueña con unos estupendos piononos traídos directamente de Santa Fe.

Búscate un hueco sobre el barril de Vermout y hazte fuerte, si no me crees pásate por su página web que no tiene desperdicio, hasta la receta de la tortilla que comparten…¡¡¡no te arrepentirás!!! Yo sí, de habértelo contado ;)…Si vais, ya me contais 🙂

Bodega de La Ardosa

C/Colón, 13

Malasaña

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Bar El Pico. De Barrio

Publicado: 28 febrero, 2012 en Cocina
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Seguimos con la sección De Tapas por Malasaña. Ahora es el turno de El Pico, un bar de toda la vida, de mantel de papel con cuadritos y comensales con mono azul y manchas de pintura en el almuerzo y gente joven y dicharachera al caer el sol. Rompe la estética moderna y glamourosa del barrio…pero es que el señor Sebín ya estaba allí antes de que los modernos llegaran…y ahí sigue. ¿El secreto? Por supuesto una buena comida y un buen servicio. En un barrio donde en vez de camareros encuentras generalmente actores en paro, es de agradecer que te sepan tirar una caña en condiciones y tratarte con profesionalidad. Sin dudas un bar para ir asiduamente, por precio, por ambiente, por comida y por servicio.

Ponen tapa con la caña, y como ya sabeis, a mí este pequeño detalle ya me vale para el beneficio de la duda. Y las tapas dependen del día, según lo que tienen, pero siempre está muy  buenas. Pero lo que me convenció, sin ninguna duda, fueron los torreznos, los mejores del planeta. Frititos, jugosos, en su punto de sal….Im Presionante 😉

El menú del mediodía es comida casera, casera, pero casera de verdad, y buenísima. No esperes grandes moderneces en plato pequeño. Sus lentejas con chorizo y su cocido (los miércoles) con fama en el barrio.

Tienes todas las raciones que te puedas imaginar, las croquetas están excelentes, la tortilla también, el revuelto de morcilla, la oreja es buenísima…la lista es bastante amplia. Yo me quedo con los torreznos, siento una debilidad inconfesable por los torreznos de este bar. Pídelos sin dudarlo, no hay mejor tapa con la cerveza.

Justo en frente, hay un restaurante llamado La Fragua de Sebín.  Como ya dejé caer hace unas líneas, el tal Sebín fue el fundador de El Pico, que luego pasó a sus hijos, Rafa y Toñín, que luego montaron este restaurante, que es de lo mejorcito del barrio. Pero esa es otra historia que contaré en otra sección. Sólo apuntar que estos hermanos son de los mejores profesionales de hostelería que te encuentras por el barrio. Sin duda.

En definitiva, unas cañas de barrio y unas tapas de impresión. ¡¡¡Si vais…ya me contais!!!

Bar El Pico

C/Divino Pastor 12

Malasaña

Taberna Mozárabe. El Buen Gusto

Publicado: 24 febrero, 2012 en Cocina
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Seguimos con la sección De Tapas por Malasaña . Ahora le toca el turno, a, probablemente, uno de mis sitios favoritos…si no el favorito der tó.

Escondida detrás de Plaza España, se encuentra esta joya. Una taberna decorada con mosaicos de arte mozárabe, música sacra y renacentista, y unos señores que la llevan de lo más profesionales, en todos los aspectos. Un trato muy agradable y correcto, los camareros son un encanto y muy muy tranquilos, aunque el sitio esté petao, tienen siempre clarísimo el orden y no se les olvida nada de nada.  Superprofesionales. Un ambiente a veces bullicioso, normalmente agradable y una comida que quita el sentío.

Te ponen una tapa con cada caña que te pidas, y una tapa estupenda. Esa costumbre, que no se prodiga mucho por estas tierras, es de lo más agradecida. Las tapas son pequeñas dosis de lo que puedes encontrar en su carta. Y la carta no tiene desperdicio.

No se ni por donde empezar. El paté, paté casero, a la pimienta. Como es casero no siempre sabe igual, a veces más potente, otras más intenso…siempre absolutamente delicioso, es puro vicio comerse una tosta de ese paté y es casi imposible no pedirse otra, porque son tirando a pequeña. Ya sabes, las buenas fragancias vienen en botes pequeños 😉

Por donde seguimos…flamenquines. Deliciosos. Dorados y crujientes, con el punto justo de fritura y para nada aceitosos. Con una carne y un jamón de primera. Impresionantes. Mejillones tigres, orgasmo empanado. Saben freir muy bien, se nota que usan aceite de buena calidad y que lo reciclan con asiduidad…como harías tú en tu casa.

La tortilla. Me deshago sólo de pensarlo. Suele estar poco hecha, un poco crudita por dentro, así que te tiene que gustar así, pero madre mía los lagrimones se me caen con esta tortilla, y yo para las tortillas soy muy mía…no como tortilla de papas en cualquier sitio, y por cierto, es algo que no se me da nada bien hacer en casa. Pero no tengo pena, que para eso ya tengo a mí pare, que él sí que hace las mejores tortillas del mundo. ¡¡¡Un besote papa!!!!

Carne a la pimienta. AAAAAggggghhhhhh….esto empieza a ser obsceno, pedirás más pan para mojetear la salsa, porque es absolutamente deliciosa…

Hay algunas cosas más en la carta, croquetas, queso con guindillas, ensalada de cangrejo, albóndigas…da igual lo que te pidas, porque está todo de homenaje. Me acuerdo de casi todo lo que ponen y lo he probado casi todo…eso es señal de que realmente deja huella. Además no es nada caro. Tiene un precio más que justo y razonable para la calidad que te ponen. Saben tirar las cañas como en pocos sitios, y el vino de la casa está bastante decente. Eso sí, la carta de vinos no es demasiado extensa…no podía ser todo perfecto 😉 .

Normalmente está bastante lleno, pero a veces, sorprendentemente encuentras sitio en la barra o incluso en alguna de las escasas mesas. Si llegas en el momento justo podrás sentarte y disfrutar tranquilamente de una velada en un sitio precioso, con unos camareros entrañables, una música inesperada y deliciosamente tranquila…Pensándolo bien, casi mejor que no vayas, y así me dejas sitio 😉

Taberna Mozárabe

C/ De los Reyes, 6

Plaza España

Madrid

A los aficionados al mundo de la copla seguro que le suena el nombre de Rafael de León. Canciones como “Ojos verdes“… verde como el trigo verde… y el verde verde limón y “Tatuaje“….el vino en un barcooooo de nombre extranjerooooo…reconócelo…te suenan. Son auténticas obras maestras de la copla, patrimonio y herencia nacional. Ambas compuestas por el señor de León, que también, entre otras muchas compuso La Lirio.

Yo no es que sea muy aficionada a la copla, todo sea dicho, pero como buena melómana reconozco el mérito de algunas canciones, como las de antes. Recuerdos de mi infancia, con mi madre y mi abuela en la cocina, cantando a grito pelao mientras removían pucheros y en la radio sonaba Concha Piquer, alías la del baul, o Imperio Argentina. Vamos, que te podría cantar de memoría más de una…

Pero no os voy a hablar de copla, ni de canciones ni de poesía…bueno, de poesía lo mismo sí, porque algunos platos de la Mari son pura poesía.

La Mari, esta Mari de la que os hablo, es la cocinera de una taberna llamada La Lirio, con la que tengo el placer de estrenar la nueva sección…De Tapas por Malasaña…o de cañas. La Mari, de Cai,  y er Manué, de Almería, son dos auténticos artistas, cada uno en su campo, y se explayan a gusto en su taberna, La Lirio, decorada con la letra del poema y fotos que dejan entrever un interesante pasado…No es una casualidad la elección del nombre, de Cai a Almería canta la marinería (abajo tienes la letra de la canción al completo, por aquello de la curiosidad morbosa… 😉

Cuando abrieron La Lirio no fue un petardazo. Era una taberna con ambiente y estilo a copla…que atrevimiento para un barrio tan supermoderno como es el mío. Justo a su lado se encuentra un sitio, que siempre está lleno y nunca entenderé porqué, y todo el que pasaba por allí seguía esto de…donde va Vicente…mientras tanto La Lirio estaba casi vacía…

Como soy de espíritu inquieto y aventurero, me pasé por allí uno de estos días tontos a tomar una cañita….y ¡ohhh sorpresa! aquello olía a mi tierra por todas partes…y no hablo de estereotipo coplero, bata de cola y peineta…hablo de la comida. La Mari es de Cai, de San Fernando para ser exactos, y eso se nota. Se nota y mucho. Pero esa información la obtuve algunos meses despues de empezar a acudir a este encantador lugar. La obtuve oficialmente, porque al principio, que ni conocía a La Mari ni al Manuel, pero ya iba regularmente, cada plato nuevo que probaba era un flashback a mi pasado…o a mi presente. Siempre pensaba lo mismo, cocinan como yo, como mi mare, es la cocina de mi vida…tienen que ser de la tierra seguro…y efectivamente…seguro.

La segunda y agradable sorpresa fue que te ponían una tapa con la caña, costumbre que por estos madriles no se estila. Debería haber una ley al respecto…el que no ponga tapa ostracismo. En La Lirio te ponen tapa y a veces tapa caliente…su platito de lentejas estofadas…sus callos calentitos…sus fideos guisaos…maravilloso. Manuel es un anfitrión estupendo y trata con mimo y atención a todos sus clientes, a los que le dedica su poquito de tiempo y cotilleo para mantener un ambiente familiar y entrañable.

Claro, con este recibimiento, hay que volver. Y cada vez que volvía descubría sabores nuevos y viejos al mismo tiempo. Nuevos porque hacía tiempo que no los tomaba, y viejos porque eran los sabores de mi niñez. La Mari cocina como mi mare lo hace, y como lo hacía mi abuela…y eso, eso hace que se te pongan los pelos como escarpias y la canne de gallina.

Por casualidades cósmicas, que de vez en cuando sucede, la gente empezó a darse cuenta del pedazo de taberna que es, y ahora mejor que reserves, porque es un sitio muy agradable y acogedor, con pocas mesas, y se peta. Claro que siempre puedes reservar y te ahorras esperas. Pensándolo bien, una espera en la barra con unas cañas y sus tapitas tampoco es que sea sufrir demasiado, pero no soy yo de esperas…

Las tortillitas de camarones son toda una experiencia, bien frititas, nada grasientas….aaaaagggghhhhhh!!!! la ensaladilla rusa una odisea de placer absoluto, y los huevos rotos, con esas papas bien fritas en buen aceite…eso te hace creer en algo superior, porque sencillamente levitas…con jamón o con chistorra o con pimientos fritos…como más te gusten. En fuente de barro y abarrotao de papas…el mejor plato del mundo.

Tienes tambien supertostas y tienes ensaladas…tienes unos jalapeños rellenos, que ríete del joligüd, tonirromas y demás americanadas…el jalapeño lo ves, lo hueles y te lo comes, el queso fresco y cremoso  y el empanado crujiente…su puntito picante…delicioso….tomates verdes fritos y muchos más platos…morcillo divino…pollo maravilloso, croquetas mejores que las de tu abuela….No se trata de comida fusión, se trata de comida cañón…todo lo que he probado está buenísimo. El vino de la casa está más que aceptable.

Además de comida excelente y trato sincero, amable y dicharachero, la relación calidad/precio es excepcional, que este barrio es mucho de clavada porque yo lo valgo. La única pega que le pondría es que son un poco lentos, pero cuando se dedican con tanto mimo a cada cliente, y te toca tu turno…quieres tu parte, así que ¿para qué las prisas?…dicen los sabios que la prisa mata…

Con todas estas cualidades, no es de extrañar que se haya convertido en uno de mis sitios favoritos para tomar unas tapas y unas raciones. Tiene una terraza  donde puedes reservar y pasar una estupendísima noche de verano a la luz de la farolas, porque estrellas haberlas haylas, pero no velas, o un domingo de primavera al sol…

Os lo recomiendo encarecidamente, y si vais, ya me contais…;)

Taberna La Lirio

C/Espíritu Santo 30

Malasaña

LA LIRIO

I

En “Cai tie” La Bizcocha

un café de marineros,

y en el café hay una niña

color de lirio moreno. (bis)

Lirio la llaman por nombre

y ese nombre bien le está,

por un cariño, cariño,

“tie” las ojeras “morás”.

Y de “Cai” a Almería,

con voz ronca de aguardiente,

canta la marinería:

Estribillo

La Lirio, La Lirio tiene,

tiene una pena La Lirio,

y se le han puesto las sienes

“moraítas” de martirio.

Se dice si es por un hombre,

se dice que si es por dos;

pero la verdad del cuento

¡ay, Señor de los tormentos!,

la saben La Lirio y Dios.

A la mar, madera,

y a la virgen, cirios,

-y “pa” duquitas, madre de mi alma-

“pa” duquitas negras

las que “tie” La Lirio.

II

Un hombre vino de Cuba,

y a La Bizcocha ha pagado

cincuenta monedas de oro

por aquel lirio morado. (bis)

Dicen que fue un bebedizo

de menta y ajonjolí,

que fue una noche de luna,

que fue una tarde de abril.

Y de “cai” a Almería

canta el novio de La Lirio

con una voz dolorida:

Estribillo

 

 

De Tapas por Malasaña

Publicado: 4 febrero, 2012 en Cocina
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Vivo en un sitio peculiar. Se trata de un  barrio situado en el centro de Madrid,  el  barrio de Universidad. Su nombre se debe a que en la mitad del siglo XIX, que ya ha llovido, se inauguró la Universidad Central, y allí estuvo hasta que las instalaciones se trasladaron a lo que es hoy la Ciudad Universitaria.

Como barrio Universidad no lo conoce nadie. Los gatos más castizos lo llaman el barrio de Maravillas, que es la Iglesia que se encuentra en la Plaza del Dos de Mayo. Cuenta la leyenda que las maravillas eran un sinfín de diminutas y hermosísimas flores que crecían en ese trozo de terreno. Un día como por arte de magia…o milagro, apareció entre las maravillas una imagen de la virgen, y que como no podía ser menos, desde entonces se llamó virgen de las maravillas. Que cosas…Lo mismo también tenía que ver el nombre con el hecho de que por lo visto, por estos lares abundaban los huertos exuberantes y los palacios con jardines…

Pero gatos castizos quedan pocos, y cada vez menos, y lo del barrio de Maravillas tampoco le suena a mucha gente…el resto del planeta lo conoce como Malasaña. Lo mismo ahora  hasta te suena…El nombre del barrio se debe a la calle Manuela Malasaña, que en realidad nació en San Andrés, otra de las calles del barrio. Manuela, heroína para algunos, costurera para otros, no tenía ni idea de lo famosa que iba a ser, y no precisamente por los acontecimientos del levantamiento del 2 de Mayo….sí, el de 1808., no el levantamiento del botellón de 2002.

Es un barrio que lleva de moda para la muchachada más de 30 años. Con lo que ahora, mezclado con la muchachada te encuentras todas las generaciones desde hace….no se, una friolera…

Aquellos míticos días de la movida madrileña fueron el germen de un  movimiento dinámico y dicharachero que evoluciona, pero no desaparece. De punkies trasnochaos a modernos gafapastas. Toda una jungla la que viene a  mi barrio, todos los días de la semana…y casi todas las noches. El olor a pis y el ruido de borrachos exultantes le añade un encanto sin parangón.

Al ser un barrio tan festivo y tan fiestero, el número de bares, restaurantes y tiendas inverosímiles afloran como las antiguas maravillas. Con esta nueva serie que inauguro, quiero centrarme en los baresde mi barrio donde se puede tapear a gusto y con gusto. ¿Motivos? Principalmente dos.

Primero, que soy de buen yantar y me rabia ver como lugares del barrio, donde la comida es excepcional acaban cerrando, mientras otros, donde ni se sabe ni se entiende de gastronomía…ni se importa, están llenos a rebosar con una continuidad pasmosa. Incomprensible.

Valoro el buen trato y el ambiente como cualquier hijo de vecino, pero cuando voy a comer o a tapear, lo primero, en la abrumadora mayoría de las veces, es que la comida o las tapas estén buenas. Mira que ya no digo ni que sea barato, ni siquiera que tenga una buena relación calidad precio, porque este tipo de cosas, donde la oferta y la demanda están desaforadas, no se tienen en cuenta. Simplemente digo, que se coma bien. Cada uno es libre de entrar y gastarse sus dineros donde le plazca, pero si vas buscando una buena referencia, espero que la puedas encontrar en mi casa.

Eso me lleva al segundo motivo. Hace tiempo que procuro no mirar las referencias de internet para descubrir sitios nuevos. Las veces que me he guiado por la opinión de la gente me ha salido rana, a veces muy rana. Es más, cuando por curiosidad entras o te encuentras críticas de sitios que conoces, te sorprende mucho muchísimo lo que opinan los demás, tanto en positivo como en negativo. Eso me lleva a pensar que cada individuo vive y percibe su propia realidad. No voy a ser yo menos.

Está claro que en esto del comer es como en casi todo, cada uno con sus cadaunadas. Por eso, como siempre, yo os comentaré la versión de mi cadaunismo, sin ton ni son.

Empezaré por aquellos lugares que conozco, que soy habitual y que sé, sin riesgo a equivocarme, que la calidad media es más que aceptable, y no va a depender de justo el día que han cocinado de culo. Por supuesto, y siguiendo mi política de puertas y ventanas abiertas, admito cualquier tipo de sugerencia y opiniones enfrentadas.

Así que si quieres venir de tapas por Malasaña, y  te guías por alguna de mis reseñas, pues vas y me lo enseñas.

¡Unas cañitas jefe!….¿y la tapa?