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Guatemala. Experiencia Completa

Publicado: 2 diciembre, 2011 en Viajes
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En Octubre de 2011 viajé con Ambar a Guatemala y Honduras. En este enlace puedes ver los detalles del viaje: http://www.pasaporte3.com/centroamerica/viajes/guatemala_honduras/guatemala_honduras.php En este otro puedes ver fotos.

Probablemente sea el viaje más completo que jamás he realizado. De Honduras no puedo decir casi nada, porque sólo estuvimos en Copán, un yacimiento maya impresionante. Pero de Guatemala puedo decirlo todo, porque Guatemala lo tiene todo.

Guatemala tiene una naturaleza exuberante, las selvas más hermosas que jamás puedas imaginar, plagadas de vida animal y vegetal. El reino de las epifitas y los insectos. Verde esmeralda. Agua omnipresente, cae del cielo sin tregua, llena los ríos, los lagos, las lagunas, los caminos, hasta las carreteras a veces se convierten en rutas fluviales. No puede ser de otra forma. La exuberancia exige un precio.

Guatemala tiene paisajes extremos, volcanes hermosos, poderosos, vivos, fulgurantes, cubiertos de ceniza, de café y de selva. Cubiertos de bruma en su cima, horadando el cielo. Tiene montañas hermosas, Las Verapaces y los
Cuchumatanes están plagados de historia, de cultura viva, de flores extrañas, y de costumbres conservadas a lo largo del tiempo.

Guatemala tiene el lago Atitlán, rodeado de volcanes, es un entorno mágico, poderoso. Puedes percibirlo, es muy fácil sentirlo. Surcar sus aguas y recorrer su perímetro te deja sumergirte en toda su fuerza. Los pueblos que lo rodean son orgullosos y pintorescos. Huxley decía que era el lugar más bonito del planeta. Probablemente tuviera razón.

Guatemala tiene fervor, el pueblo indígena es muy creyente, y mantiene un sincretismo brillante y compacto que no se deja achantar con el paso de los años y de las modas. Tienen al Masimón, extraña figura procedente de la época colonial que nunca llegará a ser santificada por la iglesia romana, y tienen sus antiguas creencias mayas, todas ellas mezcladas, como los colores de sus vistosas vestimentas, con religiones como el catolicismo, el evangelismo, mormones, testigos de jehová…cualquier religión será bienvenida.

Guatemala es la cuna de la cultura Maya. Los yacimientos, restos y museos que te encontrarás por todo el país son impresionantes, interesantes e insuperables. Los señores mayas crearon un universo único y especial, y cuando visitas yacimientos como Aguateca o Tikal o Ceibal puedes percibir su magia, su encanto. Las piedras te atrapan como el árbol estrangulador que crece en las selvas que las rodean. Las estelas te cuentan el pasado. La selva conserva y oculta. Maravilla arqueológica.

Guatemala tiene un pasado colonial glorioso. La Antigua de Guatemala, con su futuro incierto debido a las inconsistencias de la naturaleza, y sus 7 colores forman una mancha en medio del valle en el que se encuentra, de una belleza sobrecogedora. Pasear por las calles de La Antigua es como disponer de una máquina del tiempo, iglesias semidestruidas reflejan la importancia que la ciudad tuvo en su época de capital. Los avatares de la naturaleza hicieron que perdiera ese papel. Ahora es un reducto de paz y tranquilidad.

Guatemala es color. Guatemala son todos los colores. Imprescindible

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Guatemala es el corazón del mundo maya. Los mejicanos acabaron asumiéndolo. Las grandes capitales y ciudades mayas están repartidas principalmente por la zona del Petén, pero no en exclusividad. Restos por descubrir están repatidos por todo el país. Miles de yacimientos detectados vía satétile esperan su turno para salir a la luz…la inmensa mayoría de ellos no lo harán. La belleza de las construcciones semidestruidas, sumergidas entre rincones de selva espesa y exuberante hacen de la experiencia arqueológica algo emocionante, excitante y sublime.

El pueblo maya sigue vivo. Sigue manteniendo tradiciones. La cultura maya sigue respirando, adaptada a los nuevos tiempos. Decía una de las magníficas personas que nos hemos encontrado por el camino que a los señores mayas se les estudia por los restos arqueológicos…y al pueblo maya se le estudia por la basura que queda alrededor de estos…Siglos despues, muchos de los aspectos que definían la jerarquía y la clase social maya siguen candentes hoy en día. Sigue habiendo señores y vasallos, y no sólo en este pequeño trozo del planeta.

La cultura y la mitología maya son fascinantes, y cuando vas visitando los diferentes yacimientos, vas aprendiendo pequeñas cosas que luego montas en tu cabeza, conectando todas las piezas sobre un rico puzle, complejo y diverso. El origen de la cultura maya  lo medio conocemos gracias al Popol Vuh, un libro encontrado en la iglesia de Chichicastenango, que pudo sobrevivir a las feroces llamas de Fray Diego de Landa, que se cargó toda la documentación escrita relacionada con este pueblo que consideraba satánico….en fin…

El Popol Vuh relata unos cuantos mitos que explican el origen de la naturaleza y de los seres humanos. Hay curiosas coincidencias con otros mitos y religiones. Por ejemplo, el hecho de que una de las mujeres primigenias diera a luz a unos gemelos siendo virgen, o que hubo un diluvio que mató a los hombres de madera, por vanidosos, y entonces los dioses primigenios hicieron a los hombres de maíz, cuyos herederos son los que pueblan el planeta hoy en día. Por ello los mayas se reconocen a sí mismo y se autodenominan como los hombres de maíz.

El primer yacimiento que visitamos fue Zaculeu. Está a las afueras de Huehuetenango. Es un experimento fallido que demuestra como una mala restauración puede cargarse un entorno. Los habitantes de la ciudad lo utilizan como sitio de recreo y divertimento. La verdad es que para hacerte una idea de cómo eran las estructuras antes de su deterioro es un buen ejercicio. Pero la mala restauración llevada a cabo le quita gran parte del encanto.

Luego, cruzamos la frontera de Honduras, y apenas a unos kilómetros se encuentra Copán. Esto ya empieza a ser una maravilla. Las ruinas se diseminan por una zona selvática. Hay pirámides semienterradas, por una parte ves una montaña de musgo y vegetación, por la otra ladera, vislumbras los escalones. El museo de Copán es imprescindible, porque te da una visión extra que complementa estupendamente lo que luego ves en las ruinas de la ciudad. Hay una escalinata repleta de jeroglíficos que es una auténtica maravilla, puedes tirarte horas fijándote en cada uno de los escalones. Maravilloso

De vuelta a Guatemala, el siguiente yacimiento que vimos fue Quiriguá. Este sitio es famoso por tener las estelas más grandes de las que se tiene constancia. Las estelas son unos grandes bloques de piedra, tallados con figuras de reyes, guerreros, hechiceros, siempre algún señor maya importante. Los bloques se colocan en vertical, en posiciones que tienen algún significado astronómico concreto. Los mayas tenían uno conocimiento extremadamente avanzado sobre astronomía. En Quiriguá mataron al rey más famoso de Copán, conocido como 18 conejo (aunque debería ser 18 cotusa). Este rey fue invitado a Copán, y sin sospecharlo, allí fue hecho prisionero y asesinado. En los restos de Quiriguá puedes ver en las estelas alusiones a este hecho. Y un altar de sacrificio, realmente espeluznante, donde se supone que cometieron el magnicidio. Tiene la figura postrada del rey y unos canales horadados por los que se supone que circularía la sangre….

Luego fuimos a Tikal, la ciudad más grande, mas hermosa y mas completa. Tiene un montón de templos, palacios y casas que hacen necesario un mínimo de 5 horas para pasear por la selva en busca del siguiente montón de piedras. Los monos aulladores te siguen por todo el camino con un ruido ensordecedor, y los monos arañas protegen sus territorios de maneras poco ortodoxas. La zona de el mundo perdido de Tikal es espectacular. Subir a uno de los grandes templos y contemplar la vista desde el cielo es alucinante. Toda la selva a tus pies. Solo ves una alfombra infinita y mullida de verdes copas de árboles, y a lo lejos, las cúspides de los dos templos más elevados. Recuerda el paisaje vagamente a Bagan, en Myanmar. La Ceremonia maya multitudinaria que nos encontramos en la Gran Plaza de Tikal, fue una nota inesperada y emotiva de color que engrandeció aún más la experiencia.

Navegando por el Río de la Pasión y la laguna de Petexbatún se llega a dos entornos realmente espectaculares y mágicos. Por el entorno en sí y por los restos que te encuentras. Tienen un encanto especial. Unido al hecho de que el acceso no es apto para todos, y que por el poco turismo y la lluvia lo vimos completamente solos, y eso añade un valor dificilmente calculable. A pesar de que los caminos estaban inundados y nos tuvimos que meter por selva profunda, a pesar de los mosquitos y arañas que nos acribillaron, y a pesar de la lluvia, que no nos dejó ni un momento de tregua, disfrutamos como nunca. En ambos enclaves, las estelas son de una delicadeza, una belleza y una originalidad, que no encontramos en ninguno de los demás sitios.

Ceibal, como su propio nombre indica está lleno de Ceibas. Para llegar al yacimiento, desde el río hay que subir unas escaleras cubiertas de moho resbaladizo que luegon da paso a una escalera mucho mas bonita que el tiempo y la naturaleza han ido formando con las raíces de los árboles. Mientras seguimos ascendiendo alucinamos con la fauna y la flora del entorno, espectacular. La plaza central del yacimiento es pequeña, pero tiene muchísimo encanto. Es una ciudad increíble, y en la maqueta que encontramos al final del recorrido lo pudimos comprobar.

Aguateca, mi favorita. Para llegar al yacimiento desde el río hay que subir unas empinadas escaleras y luego puedes ir directamente a ver las ruinas o bien darte una vuelta por la selva de unas dos horas. Empieza subiendo un buen trecho por la ladera de una colina. La ciudad está protegida por una falla y un acantilado, que no ves si vas directamente al yacimiento, y ambas son impresionantes, no puedes perdértelos. Por este motivo fue el lugar escogido por los habitantes de Dos Pilas, otro yacimiento cercano que no pudimos visitar. Estuvieron 70 años sin parar de guerrear ni uno solo de ellos…aún así tiene una zona residencial de casas y palacios impresionante. Los monos aulladores nos estuvieron siguiendo por gran parte del recorrido, menuda banda sonora…

Ambos yacimientos están siendo restaurados con nuevos métodos arqueológicos. Los árboles que crecen en medio de las estructuras se dejan tal cual están, de manera que las raíces ayudan a soportar las propias estructuras en deterioro. Algunas zonas siguen cubiertas por la selva, ya que se conservan mejor que al descubierto, por lo que la mayor parte del entorno son montículos selváticos.

Mis favoritos:

  • Chaak, el dios de la lluvia, omnipresente, está por todas partes, en máscaras propias, en los tocados, en los glifos de las estelas…hasta en las sandalias!!!
  • Los dientes de jade. Tenían la costumbre de hacer grandes trabajos dentales, y muchos morían en el intento. Era típico que los grandes señores tuvieran todos sus dientes recubiertos de jade, que era la piedra real por excelencia, tenía poderes mágicos y curativos.
  • Los tocados que llevan los señores maya en la cabeza. Desde plumas de quetzal hasta hojas de palma, con coronas de dos y tres pisos. Al parecer, a los señores mayas, de pequeño, les deformaban la cabeza, de manera que los tocados les sentaran estupendamente.
  • El polen lisérgico que aspiraban para entrar en trance. Conocían un montón de drogas psicoactivas para contactar con el inframundo y con los cielos…aparece como un micrófono al lado de la boca del señor maya.
  • El símbolo de la palabra, aparece a veces al lado de la boca en algunas estelas. El símbolo es como una espiral rodeada de puntitos…Me emocioné al saber lo que significa. ¡Qué hermoso!

Impresiones del Pueblo Chapín

Publicado: 27 octubre, 2011 en Viajes
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¿Por dónde empiezo y por dónde acabo?

Los chapines son un pueblo orgulloso de su origen y de su historia. La mantienen viva y adoptan una actitud integradora para casi todo. Son tranquilos, evitan las confrontaciones, tremendamente amables y educados, dispuestos a echar una mano a los demás.

Empecemos por la política. Estaban en el período entre la primera y segunda vuelta, por lo que las carreteras estaban sembradas de propaganda electoral y la política y los políticos era un tema habitual de conversación por todas partes. Hay algo que comparten, me atrevería a decir, todo el pueblo de Guatemala, y es algo que compartimos en más sitios del planeta. Los políticos son una mierda. Estamos hartos. Este lema aparecía de vez en cuando en la carretera, en grandes carteles. La política hace daño al corazón. Los políticos sólo tienen un objetivo, hacerse ricos a costa del pueblo. Lo asumen con una naturalidad pasmosa. No hay políticos buenos. El voto en el campo se compra por una bolsa de apenas 1o doláres de valor que contiene una manta y algunas semillas de frijoles, maiz…El campesino se siente reconocido, tenido en cuenta, reconfortado y ofrece a cambio fidelidad eterna. Es tan sencillo.

La Ciudad de Guatemala es una ciudad peligrosa, casi todos llevan un arma y los robos, atracos y autosecuestros son relativamente habituales. Pasear por el casco histórico de la ciudad es poco más que jugar a la lotería. Pero cuando te alejas a otras zonas del país, la cosa cambia. Aunque en la zona del Río de la Pasión estuvimos escoltados por la policia. Se habían incrementado de manera alarmante los atracos a lanchas con turistas. Claro, normal. La pobreza y el hambre hace estragos en algunas zonas del país, la falta de interes por mejorar y trabajar también se encuentra en algunas zonas, de manera que un asalto a una lancha de gringos te puede resolver un año. Nosotros no hemos tenido ningún problema. Cuestión de suerte o no, al final tienes que saber con quien tratas y donde te metes. No puedes jugar con el peligro. Hay que ser prudentes, y cautelosos. Pero esa es la actitud aconsejable cuando viajas a cualquier parte del planeta.

Para el transporte, lo que más usan son los school bus americanos, reciclados y tuneados. Los conductores de estos autobuses van como locos, y no es raro encontrarte accidentes por las carreteras, las cuales no suelen estar en muy buen estado debido a los hundimientos y desprendimientos continuos causados por las lluvias, los terremotos, los volcanes y los políticos, que al quedarse con el dinero, generan infraestructuras muy deficientes.

El pueblo guatemalteco es extremadamente religioso. Extremadamente. Es habitual encontrar iglesias y asambleas de Dios cada pocos kilómetros, en  medio de la nada. La religión católica está perdiendo adeptos a espuertas. Los evangelistas, mormones, testigos de Jehová y demás sectas se están repartiendo el pastel de la fe guatemalteca. Las iglesias católicas aparecen desiertas en muchos pueblos, mientras las asambleas evangelistas rebosan de fieles devotos. Es normal escuchar como bendicen la mesa antes de comer, o como preguntan con desparpajo interesándose por tu religión.

Se pueden distinguir tres tipos de paisanos. Los que tienen un origen maya, en mayor o menor medida. Hay muchos grupos mayas diferentes, cada uno con su propio lenguaje, y sus particularidades culturales: costumbres, fiestas, formas de vestir, y de celebrar. Quiché, Mam, Escuintla, Kekchi, Kakchiquel…En muchas zonas, el pueblo indígena está retomando la importancia que tenía antaño. La mayoría de mayas se dedican al comercio, además al carecer de intermediarios, y vender directamente sus productos en los mercados, es gente que sobrevive con bastante holgura y dignidad.  Normalmente el indígena es amable y cálido, pero ciertos pueblos como los que habitan en Santiago de Atitlán, los tzutuhil, son hoscos, hostiles y huraños. Tienen fama de indomables, hasta echaron a los españoles y a los guerrilleros de sus tierras…Las mujeres indígenas suelen ir ataviadas con sus huipiles típicos, según la zona y la etnia, diferentes formas y colores. Los hombres están abandonando su vestimenta típica y sólo en algunos lugares los encuentras ataviados a la antigua usanza.

Luego tenemos la cultura garífuna, centrada en la zona del Caribe. Negros cuyo origen se encuentran en las plantanciones de esclavos de hace un par de siglos. Cuando fueron liberados en Centroamérica, emigraron hacia las zonas caribeñas, y Guatemala no es una excepción. La cultura garífuna tiene grandes similitudes con el África negra, es gente que a pesar de la ignominia a la que fueron sometidos mantienen sus orígenes con gran orgullo, y madre mía como se mueven, genética pura. Luego están los mestizos, que no son aceptados socialmente ni por unos ni por otros, se llevan la peor parte.

No todo el mundo habla español. Quien quiere llegar a ser algo, tiene que aprender español. Te encontrarás gente que no tiene ni idea, gente que sabe lo justo para comerciar con gringos, y gente que habla un extraño español, que más o menos puede llegar a ser inteligible. Las palabras que usan muchas veces difieren considerablemente del castellano, pero es muy fácil entenderlas por el contexto.Tienen un español, super visual, muy divertido. Me ha encantado poder comunicarme con tanta profundidad con tanta gente. Está claro que si la barrera del idioma desaparece, la experiencia del viaje es mucho más profunda, rica e interesante.

Algo de caos y autonomía circula por el país. Cuando subíamos a los Cuchumatanes teníamos la intención de llegar hasta el pueblo de Todos Santos Cuchumatán, donde los hombres siguen vistiendo al estilo tradicional, con pantalones rojos a rayas blancas. Era día de mercado, con lo que el ambiente estaba asegurado. Pero la carretera estaba en construcción, y son los propios obreros los que deciden cuando y por cuanto tiempo se abre. Así que estuvimos una hora parados, esperando a que abrieran. Nos pusimos en marcha, y a los 10 minutos nos volvieron a parar. Ya no había nada claro, y ninguna probabilidad de que pudiéramos llegar al pueblo ni mucho menos de que pudiéramos salir ese día, con lo que decidimos dar la vuelta y bajar a Huehuetenango. Increíble pero cierto.

Mantienen las tradiciones ancestrales vivas, adaptadas a los nuevos tiempos pero con la esencia de sus antepasados. Tuvimos la inmensa suerte de ver una celebración Maya en la Gran Plaza de Tikal. Por lo visto, es habitual que los grupos mayas se reunan en los entornos que ellos consideran sagrados, para celebrar sus ritos y fiestas. Los entornos sagrados suelen ser espacios naturales o restos arqueológicos de antiguas ciudades mayas. La experiencia fue espectacular. Cientos de indígenas, ataviados con sus trajes típicos, rondando alrededor de una impresionante hoguera en la que kilos y kilos de copal ardían, generando un humo negro, denso y mágico. Los indígenas rondaban alrededor de la hoguera, danzando al ritmo de la marimba, y ofreciendo a la hoguera lo que más les gusta, el cacao, el café, licor…Un grupo de bailarines, ataviados con los trajes típicos, ejecutaron la danza de la conquista. la mitad de ellos iban con máscaras que simulaban las caras de los españoles, la otra mitad con máscaras de animales. Una experiencia maravillosa.

Una de las zonas míticas a visitar es el mercado de Chichicastenango, uno de los más antiguos e importantes de Centroamérica. Un poco decepcionante, porque las decenas de puestos, a pesar de explotar con un colorido maravilloso, presentaban todos la misma mercancía, enfocada directamente para el gringo. Sólo una pequeña zona, oscura, escondida en medio del mercado, estaba destinada a los productos que ellos comprarían. La gente, se apiñaba en las escaleras de la iglesia, donde se vendían flores y se platicaba sobre la vida. En el interior, pequeños rituales sincréticos. En la Iglesia de Chichicastenango se encontró el Popol Vuh, que sería el equivalente a la biblia de los mayas. El cementerio de Chichicastenango es multicolor, como en el resto del país, y cuando paseas por el, da una sensación de vitalidad y optimismo de la que carecen los cementerios a los que estamos acostumbrados. De nuevo ceremonias mayas con diferentes fines nos encontramos realizándose en su interior. Y muchas, muchísimas tumbas de niños pequeños. Escalofrío.