Posts etiquetados ‘Morcilla’

Yo no quería, lo juro, pero me ví obligada bajo amenaza de insurrección…¡¡¡¡¡puerros????? que puerros, yo las quiero con chorizo…y si puede ser morcilla pues mejor…

Ya he comentado alguna vez que yo hago las legumbres sólo con verduras, es un plato que hay que comer todas las semanas, y ya las propias legumbres entre otras cosas buenas tienen suficientes proteinas e hidratos como para añadirle grasaza…peeeeeeero, está claro que unas judias pintas con chorizo y morcilla no se pagan con dinero… Luego te cenas un yogurt desnatado por aquello del equilibrio kármico y calórico….;)

Como todas las legumbres, la noche de antes ponemos en agua medio kilo de judías pintas, o unas 6 horas antes sería suficiente. Con medio kilo te dará para unas 6 raciones. En la olla rápida, que es como yo lo hago, se cubre el fondo de la olla con AOVE y se trocean las verduras y se van rehogando. El chup chup despacito en olla convencional siempre será mejor, pero más trabajoso, se tarda más y hay que estar más pendiente. Desde luego si tienes tiempo y ganas, mucho mejor.

Le puedes echar lo que te de la gana. Yo escogí pimiento verde, zanahoria, tomate y un trozo de calabaza. El pimiento rojo, el puerro, lo que quieras, admite cualquier tipo de verdura u hortaliza.

A fuego bajo se van sofríendo todas las verduras cortadas pequeñitas, hasta que cojan aspectos de ya estoy tierna. Entonces se escurren las judías pintas del agua en el que estaban remojándose y se echan a la olla. Se revuelve bien y se añade pimentón de la vera, un poco de comino que contrarresta los gases que provocan las legumbres, pimienta  negra molida y sal. El azafrán y el laurel también le van estupendamente.

Se vuelve a remover todo y se colocan un trozo de chorizo y otro de morcilla encima. Elige los que más te gusten para estos casos. Yo he escogido un chorizo de cerdo ibérico picante y una morcilla de Ronda, que estaban en el congelador esperando su momento….

Se añade agua fria, hasta cubrir bien las judías. Se pone el fuego a tope y se espera a que hierva. Cuando comience a hervir tenemos que asustar las judías 3 veces, es decir, cortarles el hervor. Le añadimos agua fría, la suficiente como para que deje de hervir, y esperamos a que vuelva a hervir para repetir el proceso. En total hay que hacerlo tres veces.

Una vez terminada esta operación delicada y complicada :o, se cierra la tapa de la olla y se baja el fuego cuando el pirindolo empiece a dar vueltas. La intensidad del calor tiene que hacer que la válvula de vueltas pero sin parecer una loca del frenopático. Busca ese punto intermedio, que es el bueno, aunque con las placas de vitrocerámica esto es casi una misión imposible. Así 45 minutos. Abres la olla y compruebas cuanto de dura están las judías y rectificas de sal y de caldo si le hace falta. Si  están duras, la vuelves a poner al fuego y cerrar la olla, cuidado si tiene poco caldo que habrá que añadirle algo más de agua, siempre fría. Las judías tienen que quedar tiernas pero enteras. Se sirve bien caliente y es primer plato…o mejor aún plato único, pero único de todo el día ;). ¡Buen provecho!

INGREDIENTES

  • Medio kilo de judías pintas
  • 1 trozo de calabaza
  • 1 pimiento verde
  • 1 tomate maduro
  • 1 zanahoria
  • 1 trozo de chorizo
  • 1 trozo de morcilla
  • Pimentón de la Vera
  • Cominos
  • Sal, pimienta, AOVE

MANUFACTURA

  • Se trocean las verduras en daditos pequeños se sofríen a fuego lento con el fondo de AOVE
  • Se añaden las judías pintas previamente en remojo y se remueve
  • Se incorpora pimentón, sal, pimienta y cominos, removiendo bien
  • Se añade el chorizo y la morcilla
  • Se cubre con agua fría y se sube el fuego hasta que empiece a hervir
  • Se rompe el hervor con agua fría 3 veces
  • Se tapa la olla y 45 minutos
  • Se abre la olla y se rectifica si es necesario, de tiempo, sal o agua.
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Sorpresas de Morcilla

Publicado: 6 noviembre, 2011 en Cocina
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Esta receta proviene de mi inspiración más profunda, y la he repetido un millón de veces, porque es un gran éxito en las cenas de amigos. Como su propio nombre indica te va a sorprender, si te gusta la morcilla gratamente. En especial, esta receta es la predilecta de una muy buena amiga mía, así que siempre que la invito a comer/cenar procuro hacérsela. Esta ocasión no fue diferente.

Como siempre, en todas las recetas hay un fundamento que garantiza el éxito, en este caso por supuesto es una buena morcilla. Pero esto de una buena morcilla es algo realmente complejo que puede generar horas de larga e infructuosa discusión que puede acabar en homicidos voluntarios e involuntarios. La única refencia que creo importante, es que si la morcilla en cuestión se puede comer cruda, mejor que no la uses, es preferible morcillas de las que hay que cocinar para comer, bien sea asadas, fritas, vuelta y vuelta…En este caso usé una morcilla de arroz de un pueblo de Burgos, regalo de una compi estupenda. Un besote desde aquí, realmente es impresionante.

Se coge la morcilla y se mete al horno unos 10 minutos, puede que algo más,  se pincha la piel para que la grasilla pueda rezumar. Una vez asada, se saca, se le quita la piel y se pone en el vaso de la batidora.

La hierbabuena debe estar bien fresca, porque su sabor y frescor neutraliza la pesadez de la morcilla. Se arrancan unas cuantas hojas limpias, al gusto, y se añaden al vaso de la batidora donde estaba la morcilla esperando.

A continuación, también añadimos un yogurt natural que le dará a la mezcla cremosidad y suavidad. Cuando todo esté procesado se pasa a un bol, y se añade un puñadito de piñones. Se mete en la nevera para que se ponga duro, si tiene buena textura y no te quemas adelante.

Ahora se cogen hojas de pasta brick, la de los rollitos de primavera, y como no vamos a hacer rollitos las partes por la mitad. Te quedan dos rectángulos. Pones cada rectángulo delante tuya, en vertical, es decir, las partes estrechas mirando hacia tí. En la esquina inferior izquierda pones una cucharadita de la masa y doblas hacia la derecha, como en la foto. Sigues doblando hasta el final, y así hasta que se te acabe la masa.

Luego pintas con huevo y al horno, a gratinar hasta que se dore, yo suelo hacerlo por los dos lados. También pueden hacerse en forma de saquitos, y queda más original aún. Se corta un cuadrado de masa, se coloca una cucharada de relleno en el centro y se cogen los extremos del cuadrado y se retuercen para sellar el interior.

Se sirve caliente inmediatamente y es un aperitivo muy original, diferente y sabroso. ¡Buen provecho!

INGREDIENTES

  • Morcilla
  • Hierba buena
  • yogurt natural
  • piñones
  • unas hojas de pasta brick
  • huevo

MANUFACTURA

  • Se hornea la morcilla unos minutos, pinchándola para que suelte grasa
  • Se bate junto con el yogurt y la hierbabuena
  • Se añaden piñones enteros
  • Se enfría la masa
  • Se rellenan las hojas de pasta brick y se pinta con huevo
  • Al horno a gratinar hasta que se doren