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Las limitaciones del objetivismo de Lakatos

La metodología de Lakatos incluye las decisiones y elecciones de los científicos. Estas están incluidas en la adopción por los científicos de un núcleo central y una heurística positiva. El núcleo central del programa es irrefutable, convencionalmente aceptado. La heurística positiva es una política de investigación que los científicos eligen adoptar.

Esta cuestión es importante tanto si se supone como si no, que los científicos son conscientes de las prescripciones contenidas en la metodología de Lakatos. Si no lo son es difícil que la metodología pueda explicar el cambio científico.

Si se supone que los científicos actúan conscientemente de acuerdo con la metodología de Lakatos, se presentan nuevos problemas:

  • En primer lugar, los científicos de los últimos doscientos años no podían ser conscientes de una metodología diseñada recientemente.
  • En segundo lugar, la metodología de Lakatos no es adecuada para dictar la elección de los científicos.
  • En tercer lugar, cualquier intento de explicar un cambio de teoría que se base de forma crucial en las decisiones y elecciones conscientes de los científicos no tiene en cuenta el desfase entre el conocimiento objetivo y sus reflejos distorsionados en las mentes de los individuos.

El supuesto hecho por Lakatos, así como por Popper y Kuhn, es que el cambio de teoría ha de ser explicado haciendo referencia a las decisiones y elecciones de los científicos. En la medida en que Lakatos y Popper no dan prescripciones adecuadas para la elección de teoría, no dan una explicación del cambio de teoría, mientras que Kuhn admite de forma acrítica las elecciones sancionadas por la comunidad científica.

Oportunidades objetivas

En la entrada dedicada al Objetivismo, se introdujo la noción de oportunidad objetiva  para el desarrollo de una teoría o un programa. La concepción del cambio de teoría en la física que Chalmers pretende ofrecer se basa en dicha noción.

Dadas una teoría y la práctica asociada con ella en una determinada fase de su desarrollo conjunto, se presentarán diversas oportunidades para desarrollar esta teoría. Serán posibles varias vías de desarrollo teórico en virtud de las técnicas teóricas y matemáticas disponibles, y también serán posibles varias vías de desarrollo práctico en virtud de las técnicas experimentales disponibles.

Chalmers emplea la expresión “grado de fertilidad” para referirse a las oportunidades objetivas presentes en un programa de investigación en alguna fase de desarrollo. El grado de fertilidad será una propiedad objetiva de ese programa, que la poseerá se dé o no cuenta de ella el científico.

Difiere  de la noción de heurística positiva de Lakatos, que es una política de investigación más o menos conscientemente adoptada por los científicos. El grado de fertilidad de un programa mide hasta qué punto contiene en su seno oportunidades objetivas de desarrollo o hasta qué punto abre nuevas vías de investigación.

Por supuesto se han realizado objecciones, entre las que el propio Chalmers destaca las siguientes:

  • La concepción es demasiado vaga para permitir una medición cuantitativa del grado de fertilidad de un programa. Chalmers está de acuerdo en que no es posible proporcionar los medios para realizar una medición cuantitativa del grado de fertilidad de un programa, pero sí afirma que a menudo es posible hacer comparaciones cualitativas entre los grados de fertilidad de programas rivales.
  • Cuanto más vago sean una teoría o un programa, mayor será su grado de fertilidad. Chalmers  alude dos razones por las que considera que esta afirmación no es válida.
    • En primer lugar los ejemplos de oportunidad deben ser especificados de forma precisa en términos de las técnicas experimentales, matemáticas o teóricas, junto con las teorías e hipótesis específicas que constituyen el núcleo central y el cinturón protector.
    • En segundo lugar, un desarrollo con algún grado de fertilidad es el que va encaminado hacia nuevas predicciones
  • Carece de valor como instrumento para el historiador, dado que las oportunidades de desarrollo sólo surgen a la luz una vez que han sido aprovechadas. Chalmers argumenta que  hay muchos ejemplos de oportunidades objetivas de desarrollo que no fueron aprovechadas, como por ejemplo  la física de Arquímedes fue ignorada durante siglos.
  • No es de ayuda para explicar el desarrollo de la ciencia, sólo puede ser adecuadamente analizado de forma retrospectiva. Chalmers dice que no es una objeción a su postura, el hecho de que los científicos no sean conscientes del grado de fertilidad de los programas en los que trabajan, ni necesiten serlo, constituye su fuerza. Es precisamente este rasgo el que hace posible una concepción objetivista del cambio de teoría que evite los elementos subjetivistas presentes en las concepciones lakatosianas.

Una concepción objetivista del cambio de teoría en la física

La concepción se basa en un importante supuesto: el de que en la sociedad o en las sociedades donde se practica la física existen científicos con las habilidades, los recursos y los hábitos mentales adecuados para desarrollar esa ciencia.

Chalmers da por sentado que este supuesto se ha cumplido en buena parte de Europa durante los últimos doscientos años aproximadamente.

Si se cumple el supuesto sociológico que Chalmers presupone, entonces, se podría dar por sentado que si existe una oportunidad objetiva para el desarrollo de un programa, antes o despues algún científico o grupo de científicos lo aprovechará. Habrá un programa que ofrezca más oportunidades objetivas de desarrollo que sus rivales. Esto sucederá aun cuando la mayoría de los científicos elijan trabajar en el programa con menos grado de fertilidad.

Un programa con alto grado de fertilidad tenderá a desbancar a un programa con un grado menor. Sin embargo, un alto grado de fertilidad por sí solo no es suficiente para garantizar el éxito de un programa, ya que no puede haber garantía de que las oportunidades den fruto cuando sean aprovechadas. Un programa con un alto grado de fertilidad, sin embargo, puede quedar en nada.

Hay un estrecho lazo entre las nuevas  predicciones y el grado de fertilidad. Las confirmaciones de las nuevas predicciones pueden desembocar en la apertura de nuevos caminos a futuras investigaciones, y en esto reside parte de su importancia.

Algunas observaciones aleccionadoras

Chalmers ha tratado de ofrecer una concepción del cambio de teoría que no se basa en las decisiones metodológicas de los científicos. Chalmers no está sugiriendo que la ciencia progrese de algún modo espontáneamente. Si las oportunidades objetivas inherentes a un programa dentro de la física han de ser aprovechadas, habrán de serlo mediante la aplicación de las habilidades de los científicos individuales. Sin ellos no existiría la física, y mucho menos el progreso. Pese a esto, si la concepción que plantea Chalmers acerca del cambio de teoría es correcta, el proceso de cambio de teoría trasciende las intenciones, elecciones y decisiones conscientes de los físicos, no está determinado por las decisiones metodológicas de los físicos.

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Objetivismo

Publicado: 18 enero, 2012 en Ciencia, Filosofía
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El objetivismo hace hincapié en que los datos del conocimiento tienen propiedades y características que trascienden las creencias y los estados de conciencia de los individuos que las conciben y las contemplan.

El objetivismo se opone a una concepción que Chalmers denomina individualismo, según la cual el conocimiento se entiende en términos de las creencias sustentadas por los individuos.

Individualismo

El conocimiento se entiende como conjunto especial de creencias que son sustentadas por los individuos y residen en sus mentes o cerebros. Esta concepción está respaldada por el sentido común.

El individualista que acepta esta forma de entender el conocimiento en términos de creencia, no aceptará que todas las creencias constituyen un auténtico conocimiento. Para que una creencia figure como auténtico conocimiento, deberá ser posible justificar la creencia demostrando que es verdadera o probablemente verdadera, mediante el recurso a la evidencia apropiada.

Surge un problema fundamental, el llamado retroceso finito de las razones. Si hay que justificar un enunciado, habrá que hacerlo recurriendo a otros enunciados que constituyen la evidencia de aquél. El problema se repite y continuará repitiéndose a menos que se pueda encontrar una forma de detener este retroceso infinito. Si se quiere evitar el problema del retroceso infinito, se necesita un conjunto de enunciados que no necesiten justificarse mediante el recurso a otros enunciados, sino que se autojustifiquen. Este conjunto de enunciados constituirá entonces los fundamentos del conocimiento y cualquier creencia que quisiera adquirir la condición de conocimiento tendría que ser justificada haciéndola remontarse a los fundamentos.

Surgen dos tradiciones rivales en la teoría del conocimiento: el racionalismo clásico y el empirismo. Los seres humanos tienen dos formas de adquirir conocimientos sobre el mundo: pensar y observar. Si damos prioridad al primer modo sobre el segundo, llegamos a la teoría racionalista clásica del conocimiento, mientras que si damos prioridad al segundo sobre el primero, llegamos a una teoría empirista.

Para el racionalista clásico, los verdaderos fundamentos del conocimiento son accesibles a la mente pensante. Las proposiciones que constituyen estos fundamentos se revelan como claras, distintas y evidentemente verdaderas mediante un cuidadoso razonamiento y una contemplación. La ilustración clásica de la concepción racionalista del conocimiento es la geometría euclídea. Los fundamentos de este conjunto de conocimientos son concebidos como axiomas que son evidentemente verdaderos. Una vez hayan sido establecidos como verdaderos, todos los teoremas que se sigan deductivamente de ellos serán también verdaderos. Los axiomas evidentes constituyen el fundamento más firme para  justificar el conocimiento de acuerdo con el ideal racionalista.

Para un empirista clásico, los verdaderos fundamentos del conocimiento son accesibles a los individuos por medio de los sentidos. Los enunciados así establecidos constituyen los fundamentos sobre los cuales se ha de construir el nuevo conocimiento mediante algún tipo de inferencia inductiva.

Objetivismo

El objetivista da prioridad, en su análisis del conocimiento, a las características de los elementos o conjuntos de conocimientos con que se enfrentan los individuos, independientemente de las actitudes, creencias y otros estados subjetivos de esos individuos. El conocimiento es tratado como algo que está fuera de las mentes o cerebros de los individuos.

Las proposiciones pueden, pues, tener propiedades independientemente de aquello de lo que cualquier individuo pueda ser consciente. Tienen propiedades objetivas. Muchos científicos contribuyen de forma personal, con sus experiencias personales, al desarrollo y la articulación de la física.

La ciencia como práctica social

El desarrollo de una ciencia se produce como resultado del trabajo conjunto de una serie de individuos, cada uno de los cuales aplica sus conocimientos especializados.

Una importante característica general de la práctica de la física es que implica experimentación. Implica una intervención en la naturaleza planificada y guiada por la teoría. Se construye una situación artificial con el propósito de explorar y comprobar una teoría. En entradas posteriores se analizará una consecuencia importante del hecho de que la física implique experimentación.

Las técnicas experimentales han cambiado con el desarrollo de la física. Los resultados deben ser capaces de superar los posteriores procesos de comprobación efectuados, primero tal vez por los colegas del experimentador y luego, si la estructura social de la ciencia es similar a la de la nuestra, por los encargados de las revistas y publicaciones científicas. Si los resultados pasan esas pruebas y se publican, su exactitud será susceptible de ser comprobada a un  nivel  más amplio. Puede suceder que los resultados publicados se descarten a la luz de otros resultados experimentales o de otros desarrollos teóricos.

Otro rasgo general de la física moderna, que la distingue de otros muchos conocimientos, es que, por lo general, sus teorías se expresan en términos matemáticos.

Una descripción objetivista de la física en una determinada fase de su desarrollo incluirá una especificación de las proposiciones teóricas de que disponen los científicos para trabajar en ellas y de las técnicas experimentales y matemáticas de que disponen para trabajar con ellas.

El objetivismo defendido por Popper, Lakatos y Marx

La concepción del objetivismo fue adoptada y fuertemente defendida por Popper y Lakatos. Popper hablaba de la existencia de dos sentidos diferentes de conocimiento, en sentido subjetivo y en sentido objetivo, que significa que el conocimiento es totalmente independiente de la pretensión de conocer, es conocimiento sin sujeto cognoscente.

Lakatos apoyó plenamente el objetivismo de Popper  y pretendió que su metodología de los programas de investigación científica constituyera una explicación objetivista de la ciencia.

El valor cognoscitivo de una teoría no tiene nada que ver con su influencia psicológica en la mente de la gente. Las creencias, los compromisos, el entendimiento son estados de la mente humana. Pero el valor científico, objetivo, de una teoría es independiente de la mente humana que la crea o la entiende.