Posts etiquetados ‘Paja Mental’

A la mayoría de la gente se le erizan las carnes cuando oye el palabro. Metafísica cuanto menos suena a coñazo, y cuanto más a algo que no hay dios que lo entienda…¡nunca mejor dicho!

La Metafísica, en sentido clásico, es la rama de la filosofía que se encarga de estudiar la realidad y el ser, tratando de encontrar los fundamentos, la estructura y los componentes últimos. Nos posicionamos más allá de la naturaleza y nos hacemos las preguntas últimas. En mayor o menor medida, todos y cada uno de nosotros hemos hecho Metafísica, incluso sin saberlo, así que no está tan lejos como pensábamos. La Metafísica es el alma mater de las pajas mentales más trascendentes.

La Metafísica clásica planteaba la búsqueda de la verdad absoluta, más allá de cualquier duda. Pero al tratarse de temas tan intangibles, y con tan altas pretensiones, la Metafísica ha sufrido, desde Hume un ataque despiadado, mediante una crítica destructora de los conceptos fundamentales que la componen: yo, substancia y causa. Hasta Kant, la Metafísica era considerada Ciencia, después de Kant dejó de serlo. Los objetos de la Metafísica no son susceptibles de ser analizados desde el punto de vista científico. Ya ni entramos en detalles de lo que hicieron Nietzsche, Freud o  Marx con la pobre Metafísica. Como consecuencia, muchas corrientes filosóficas han decretado radicalmente la  muerte de la Metafísica, como el estructuralismo o el neopositivismo, y no se encargan para nada de aspectos metafísicos. Otras corrientes intentan salvar lo que se pueda. En cambio otras, lo que quieren es deconstruir lo que queda de la Metafísica tradicional para construir una nueva Metafísica. ¿Cómo se definiría esta nueva Metafísica?

Desde el punto de vista tradicional  podríamos dividir la Metafísica en Ontología, o teoría del ser en cuanto ser, y Teodicea o Teología natural.  Bien, pues vamos a mantener esta división, pero vamos a redefinir lo que es la Ontología y lo que es la Teodicea. Consideramos la Ontología como una reflexión en torno a las grandes ideas de la Razón, en oposición a los conceptos del Entendimiento, propios de las ciencias. Es decir, el objetivo de la Ontología sería construir una explicación última de la realidad, propuesta como una ficción arriesgada e inverificable directamente, que complete y sistematice los datos de las ciencias, necesariamente parciales e incompletos. Ojo, todo esto sin pretensiones de verdad. El sistema metafísico es un sistema abierto, no referido a las esencias de las cosas, sino a sus circunstancias. Es un sistema preparado para acoger el azar, lo imprevisto. Esta Ontología ha renunciado a la verdad absoluta y a propocionar un ser fuerte, abierto al hombre y capaz de servir de fundamento seguro y fijo; el objeto de esta Ontología es un Ser débil, construido por el ser humano, y que más que fundamento es abismo. Es decir, un ser reflejo de nosotros mismos.

Respecto a la Teodicea, sus temas fundamentales son el estudio del problema del mal en el mundo y la cuestión del sentido de la existencia humana. El aspecto de Teología natural queda eliminado ya que no es posible decir nada sobre Dios fuera de la fe religiosa. Lo infinito ha sido creado por los hombres para aliviar su radical finitud, su anhelo de apertura a la trascendencia. La Teodicea, reformulada de esta manera, es la afirmación radical de la finitud humana; junto a la esperanza de que esta finitud no sea la última palabra, la verdad absoluta.

¿Cómo abordamos esta nueva Metafísica? Para empezar, necesitamos un pensamiento problemático, que vaya buscando bronca…que más que proporcionar soluciones lo que tiene que hacer es plantear preguntas. Pensamiento anarquista y transgresor que se atreva a navegar por los territorios empantanados de nuestra conciencia. Desde el origen de los tiempos, los que apostaban por la Metafísica eran unos tocapelotas, porque se dedicaban a considerar un problema lo que para todo el mundo era claro y transparente, y para eso Sócrates fue el gran tocapelotas de la historia, y Platón como su discípulo aventajado, no se le quedaba detrás.

La cuestión de fondo es que si vamos a tratar de temas como el sentido de la vida o la realidad, es imposible aplicar una ley común con la que todos los seres humanos estemos de acuerdo. Por eso podríamos decir que la Metafísica estaría mucho más cerca del Arte que de la Ciencia. Los que ahora quieran hacer Metafísica tienen que renunciar completamente a la pretensión de tener la última palabra sobre la realidad o la substancia o el ente. De hecho, supone renunciar a la pretensión de verdad, que quedaría en el campo de la Ciencia. Sería interesante que la postura Metafísica fuera compatible con un estado de la Ciencia dado, aunque tampoco es imprescindible, porque la Ciencia avanza a base de desmentirse/matizarse a sí misma. Lo único que queda clarito meridiano es que tu postura metafísica está profundamente relacionada con tu propia personalidad y tu visión del mundo.

Como lo que vamos a manejar está tan lejano de la realidad y es tan abstracto y tan difícil si no imposible de contrastarlo empíricamente, el carácter creativo de las teorías que se generen es fundamental, por eso el metafísico es más artista que científico. Sería lo más parecido a la ciencia ficción, el metafísico genera una paja mental, un mito. Está claro que es un mito sobrio, controlado, pero no deja de ser, al fin y al cabo, un mito.

Tenemos la ventaja de poder disponer, por primera vez en toda la historia de la cultura mundial, de una información  bastante amplia y fidedigna de casi todas las tradiciones culturales existentes o pasadas de la tierra, y de los medios técnicos que posibilitan el acceso a gran parte de esa información. Esto nos permite confrontar ideas, hacer chocar textos, relacionar elementos dispares que despliegan  nuevos significados al insertarse en distintos contextos. Por lo tanto usaremos un método hermenéutico, interpretando y constrastando textos. Utilizaremos también la inducción y la deducción en relación con los datos proporcionados por las ciencias y las artes, pero es fundamentalmente un método analógico y metafórico.

Los que se dediquen a la Metafísica serán más supervivientes que herederos, porque tendrán que basarse en los restos de un naufragio para construir un nuevo sistema. Acepto el Reto.

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El Filósofo Piojo

Publicado: 4 septiembre, 2011 en Cadaunada, Filosofía
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Cuando piensas en un filósofo, se te podrían venir dos imágenes a la cabeza, por aquello de los opuestos. Llamemos a la primera imagen el filósofo subterráneo. Este especimen es aquel llamado así por hundir sus raíces en la tierra. Lo que busca es la sustancia de los entes, la esencia de la realidad en sí misma. A lo más profundo que se pueda llegar ahí llegará el filósofo subterráneo. El filósofo subterráneo por antonomasía podría ser Aristóteles, quizás Nietzsche también se movería por las profundidades. En verdad son muchos los topos de la filosofía.

Por otro lado estaríamos con lo que podríamos llamar filósofo ascensional, cosmonauta o Pekenike. Es aquél que busca más allá del planeta Tierra. El que buscará un lugar más allá del sol…en las estrellas. Platón y su mundo de las ideas fue el primer Pekenike de la historia de la humanidad, al menos la que ha llegado hasta nosotros.

A poco que sepas de filosofía Platón te suena, y Aristóteles probablemente también. Pero si te hablo de Deleuze se te cambia un poco el gesto en la cara. Si te hablo de Guattari tu rostro se convierte en una mueca desencajada…¿lo cualo?. Pues estos dos señores, Deleuze y Guattari, filósofos ellos, escribieron un interesante libro, cuyo resumen podrás encontrar un día de estos por estas páginas. El libro en cuestión se llama ¿Que es la filosofía?. En el nos enseñan que el filósofo debe ser un filósofo piojo. Hartos de tristes profundos y flipados etéreos, propusieron un nuevo modelo de filósofo, al que llamaron el filósofo piojo.

Las funciones principales de un filósofo que se autodenomine piojo deben ser fundamentalmente dos: dejar a un lado el ultradeprimente racionalismo maniatado por el rigor y la objetividad y ser un ente totalmente hilarante y festivo. Un filósofo que no busque ni lo más profundo ni lo más elevado. Un piojo lo que hace es quedarse en la superficie de su huesped. El filósofo piojo debe quedarse en la superficie de las cosas, y al igual que el piojo, como parásito que es, se rie del ser vivo que le alimenta, el filósofo piojo debe realizar una observación superficial crítica y cínica de todo lo que le rodea. El mundo en su máxima expresión sería la cabeza del filósofo piojo.

El filósofo piojo, por tanto, debe superar a la razón, y para hacer esto, que no es nada fácil, debería basarse en las paradojas y llegar a contradicciones, es la única manera de superar la depresión que el racionalismo nos provoca. Su trabajo se vuelve por tanto una perversión. Es decir, el filósofo piojo es un pervertido que pretenderá inventarse nuevos conceptos, teniendo siempre en cuenta que éstos se unirán a otros previamente creados por otros filósofos, piojos o no, de manera que se vaya ampliando la red lingüística, base de nuestras relaciones y de nuestro mundo.

Además , tenemos el hecho de que incluso a los que amamos la filosofía, muchas veces se nos hace muy cuesta arriba. Pocos filósofos tienen espíritu divulgativo, eso que está tan de moda en el ámbito de la Ciencia. Hay libros que son realmente una ascensión al Everest, y si coges el atasco del fulano de turno que se ha leido previamente el libro y te ha hecho un análisis/crítica/resumen/interpretación…puede ser peor el remedio que la enfermedad. Siempre he sido de la opinión que cuanto más sabes de un tema, más fácil puedes hacérselo a los demás, pero mi experiencia me dice continuamente que mi opinión no debe ser correcta, porque sigo sin enterarme de la misa la media en la mayoría de los casos.

Ser oscuro, farragoso y antididáctico no puede ser el objetivo de un filósofo que se precie. Si de algo puede ser útil la filosofía, es haciéndola llegar a tod@s. Desde luego ese es un esfuerzo adicional, porque no solo hay que entender las cosas, sino que hay que traducirlas al lenguaje ordinario. Al igual que en la ciencia, al traducir a un lenguaje que no es el suyo propio, se pueden perder matices, pero los conceptos, que era algo que Deleuze analizó con mucho detenimiento, al final son accesibles para tod@s.

Por un lado acepto mi parte de culpa de seguir fomentando el lenguaje áspero y repleto de frases subordinadas, sobre todo cuando te metas por las secciones para Veteranos, porque ahí mi aportación básica es resumen, síntesis, y en algunas ocasiones análisis, además de tratarse de temas muy concretos y que se tratan con cierta profundidad, de manera que si se pretende explicar todos los conceptos que aparecen, la entrada se convertiría en un Quijote o dos (por supuesto estoy hablando del volumen que ocuparía). Estas entradas están enfocadas a un público que está habituado al lenguaje filosófico, y aunque la traducción al lenguaje ordinario no es el objetivo en esas entradas, siempre intento usar expresiones claras y concisas, lo menos ambigüas posibles. No siempre puedo, incluso en alguna ocasión concreta y escasa no quiero. Pero si bajo etiqueta de Paja mental, como esta que estás leyendo, encuentras que no estoy escribiendo para todos los públicos…envíame una colleja por correo urgente, hazme el favor.

Moraleja: de mayor quiero devenir  piojo…y aspiro a perecer filósofa, o cuanto menos en el intento.

Cuando piensas en el sentido de la vida, inevitablemente aparece la muerte. Memento Mori es una expresión latina que significa Recuerda que vas a morir. No se trata de ser agorero ni cenizo, pero una de las primeras evidencias que saltan en la reflexión sobre el sentido de la vida es que le buscamos sentido a la vida porque somos conscientes de nuestra muerte. Somos conscientes de que esto se acaba. 

Cuando las cosas van mal, o no van a nuestro gusto, o estamos ante momentos difíciles, es cuando nos planteamos el sentido de nuestras vidas. Si somos felices, nos sentimos realizados, nuestros sueños y expectativas se cumplen…¿quién se para a pensar en el sentido de su vida? La percibimos como plena y satisfactoria y por lo tanto tiene sentido por sí misma, ni siquiera la muerte te preocupa porque está allá lejos. Cuando te enfrentas a situaciones difíciles, cuando es el sufrimiento o la inconsistencia la que domina tu existencia, cuando consideras que estás vacío…entonces es cuando te planteas: ¿Por qué estoy aquí? ¿Para qué? ¿Quién soy? ¿De dónde vengo? ¿A dónde voy?. También se realiza este tipo de preguntas gente ociosa, curiosa y/o masoquista, que en líneas generales puede considerarse feliz y afortunada, pero como humanos que somos, nos gusta de vez en cuando sumergirnos en nuestra ignorancia y buscar preguntas sin respuestas, regodeándonos en el barro de la puerilidad.

Una de las posibles respuestas, puede provenir del sinsentido. Es decir, directamente la vida no tiene sentido, no tiene por qué tenerlo. Lo que tú eres y cómo tú vives no coinciden. Ves las cosas de manera diferente a como después te suceden, nada sale según lo previsto, tus planes se van continuamente al traste, no entiendes el mundo y a veces te sientes como un actor en un decorado, que normalmente es de otra película. Sentimos nuestra vida cotidiana como falta de autenticidad, pero por otro lado, es nuestra propia vida cotidiana la que en la mayoría de las ocasiones nos mantiene ocupados, de manera que ni nos acordamos de estas pajas mentales,  que sólo de vez en cuando nos atacan.

Pero, ¿se podría llevar una vida con sentido,  incluso cuando el mundo te supera?. Bueno, podríamos encontrarle algo de sentido si la conectáramos con las grandezas del ser humano. Básicamente cuando te interesas por aspectos como el arte, la ciencia y la filosofía, incluso la política, aunque esta última va perdiendo puntos por momento, y se va rezagando en la lista de grandezas humanas hasta casi pasar a la lista de las miserias. Cuando te interesas por estos temas, es cuando tu vida particular se convierte en universal, porque formas parte de un todo que está más allá de tí mismo. Compartes tu vida con más seres humanos y por lo tanto se palpa mejor la autenticidad de la misma. 

Incluso en nuestra sociedad consumista y alienante es posible llevar una vida propia y diferenciada de la masa informe que componen las hordas de borregos que nos rodean, o formar parte de la dicha masa informe. Si siendo un borrego eres feliz, sé un borrego, adelante,  bala como el mejor. Si no lo eres, búscate la vida, búscate una vida, búscale un sentido a tu vida, busca tu felicidad, ábrete al mundo y transfórmalo, transfórmate a tí mismo.

Si crees en Dios lo tienes más fácil, la religión siempre ha sido un pilar fundamental para dar sentido a la vida. Siempre reconforta saber que hay un algo más allá de las estrellas, que hay otra vida en la que seré feliz. La religión ha sido, de hecho sigue siendo, un arma de doble filo, ya que por un lado ofrece un sentido a la vida y a la finitud del ser humano, Memento Mori, y por otro ha sometido a la humanidad al conformismo y la resignación. Como los malos serán castigados en el juicio final, y todos los desgraciados y humillados serán recompensados con el reino de los cielos, puedo seguir con esta vida que me asfixia y me ata a un convecionalismo que ni comparto ni me planteo, porque no se acaba aquí. Asumo y subsumo.  Cuando la gente se preguntaba, ¿por qué esto es así? La respuesta era clara y evidente…porque ha sido siempre así, porque así fue en el origen. Religiones como la islámica, donde la sharia es la que guía la vida, esto cobra mayor relevancia. Pero religiones tan diferentes como la hindú también fomentan esta sumisión y resignación con el karma, el dharma y el ciclo de reencarnaciones en busca del nirvana. Todas las religiones eliminan el mal y el sinsentido, las injusticias y malandrinadas. Dios, sea el que sea,  otorga el sentido último a través de la eternidad y nos resuelve el hambre infinita que tenemos de inmortalidad. Memento Mori…¿y qué?. Básicamente el sentido de la vida, según estas perspectivas, está más allá de la propia vida.

Pero que pasa cuando Dios ha muerto, ¿se muere también la idea de una verdad absoluta? ¿nos quedamos sin sentido? Bueno, más bien sería lo contrario. Cuando Dios muere es cuando el ser humano puede definir su propio sentido, sus propios principios morales, sus pautas de actuación y comportamiento. Es cuando somos realmente libres para crear nuestros propios valores que no tienen por qué ser calcados de nadie ni de nada. Nos cargamos los valores iguales para todos. Esto también es un arma de doble filo, porque podemos caer en la anarquía y la inconsistencia existencial. Además de ya no ver nada claro cual es el sentido de nuestra vida.

 Si planteamos el sentido de nuestra vida como parte integrante de un todo nos aseguramos un poco de trascendencia. Mi vida no se acabaría con mi muerte. Ese todo podría ser, por ejemplo, el fluir histórico. Al ser parte de la historia, como que se nos quita este agobio de finitud que enmarca nuestras vidas. Pero pocos seres humanos pasan a la historia, es más, a menos aún nos importa que nuestro nombre trascienda y que nos recuerden unos cuantos siglos despues. Eso no da sentido a mi vida. Tampoco se la da el sentirme parte integrante de un pueblo, una nación, un estado, un partido político. El sentido de mi vida tiene que estar en mí. Y seguro que algo tiene que ver con mi felicidad. Pero como la felicidad es algo individual que cada uno de nosotros tiene que conseguir por su cuenta, según nuestras aspiraciones y pretensiones particulares, a lo más que podríamos llegar es a construir una sociedad que posibilite esto al eliminar las diferencias no queridas y estimular las diferencias libremente asumidas por los seres humanos. Y esto en mi pueblo se llama utopía.

El sentido de la vida es algo, por tanto, individual, ético, y parece que utópico. Si usamos la esperanza o la utopía para dar sentido a la vida, más bien la estamos usando como subterfugio para poder soportar una vida fragmentaria y caduca. Al final no nos queda otra que ser irónicos con nuestras propias esperanzas y utopías. Pero bueno, como decía Kortatu, aunque esté todo perdido, siempre queda molestar, de manera que aunque tengamos bastante claro que no vamos a conseguir un mundo mejor donde nuestra vida adquiera un sentido que no le encontramos, hay que seguir luchando por conseguirlo, más que nada, para seguir manteniéndonos humanos.

El sentido de mi vida está relacionado con mi identidad, tanto individual como colectiva. No hay sentido si mi identidad no está consolidada, si no me siento segura. Y esto de sentirse seguro cada vez es más difícil. Antes estaba el mito y la religión que aportaban la escala de valores, una escala fija y estable basada en la tradición. Y no hay nada que te haga sentir más seguro que la estabilidad. Las cosas se hacen así por tradición, y ésta es la que dota de sentido a la vida humana en relación con el resto de individuos en particular y con el cosmos en general. Pero la modernidad, industrial y capitalista, lo que hace es separar lo económico, de lo político y de lo ideológico. Lo que antes sustentaba la religión ahora se convierte en una ciencia que nos habla de la verdad, una moral que nos habla de la rectitud y un arte que nos habla de la autenticidad o belleza.

Para yo construir mi identidad, que es la que dará el sentido a mi vida, estando inmersa en una sociedad en la que por un lado se priman los valores individuales sometiéndolos a un consumismo exacerbado, mientras por otro lado grita globalización…lo tengo bastante complicado. La esquizofrenia a la que me enfrento probablemente me supere y acabe siendo yo la esquizofrénica. La identidad que me construya tiene que ser compatible con la complejidad de la sociedad a la que pertenezco, que sea compatible con unos principios éticos universales y coherentes. Estamos hablando de justicia, igualdad y respeto por la dignidad de los seres humanos como personas individuales. ¿Utopía de nuevo? Pues va a ser que sí.

La política no ha conseguido sustituir a la religión para dar sentido. Los partidos políticos apestan, y no dejan de ser más que mafias legales que no representan los intereses de los ciudadanos. Ahí tenemos el germen de los indignados, como muestra un botón. El estado democrático de derecho, el estado del bienestar, parece cada vez menos viable, además de privilegiar cada vez más los intereses económicos respecto a los de los ciudadanos. Esta es la única alternativa de subsistencia que los mercados le permiten. Los intereses particulares de unos pocos se anteponen a los de los ciudadanos, las multinacionales, los lobbies y los mercados son los que marcan las reglas del juego, los bloques militares hipotecan las políticas exteriores de los países. Yo no me siento identificada con esta visión del mundo, así desde luego no voy a encontrar sentido a mi vida.  La crisis de motivación y legitimación en la que estamos inmersos se fundamenta en la desigualdad existente. En uno tiempo de avances tecnológicos espectaculares, seguimos manteniendo los mismos valores que las sociedades pre-industriales, de hace más de dos siglos. Esta asincronía es la que turba y perturba, la que no cuadra y descuadra la relación entre economía e ideología. Como el capitalismo no ha sido capaz de crear una ideología capaz de dar sentido a la vida, lo que hace es acallar la pregunta a base de recompensas monetarias, y como estas son tan escasas, no satisfacen las expectativas de nadie, mientras que en paralelo el sistema alimenta nuevas expectativas que nunca podrán cumplirse por estar totalmente fuera de tus posibilidades. Todos querríamos ser ricos, pocos lo son. Los valores hedonistas son los que estimulan el consumo de masa, pero son totalmente incompatibles con los valores de trabajo y ahorro asociados a la producción. El trabajo ahora no es una vocación, es un instrumento para consumir. Trabajo porque necesito dinero. Necesito dinero para consumir. La identidad y los valores se buscan en el consumo, no en la producción.

Estamos pues inmersos en un bazar psicodélico donde la moneda de cambio es el hedonismo pop. El arte se ha disuelto en nuestro día a día, el pop, el diseño, la publicidad. El arte ya no es lo sublime, ya no representa los ideales de la humanidad, sino que se ha convertido en un producto más de consumo, que se compra, se utiliza y se tira, reflejando el sinsentido de la vida cotidiana. Tenemos, la mayoría, una actitud cínica delante de un sistema que no nos representa y en el que no creemos. Un sistema que manipula la innovación y la creatividad y sólo deja pasar aquello que es acorde con el sistema. Este sistema es incapaz de generar sentido.

La única manera de superarlo es una reestructuración de la sociedad, una re-evolución que rompa claramente con un sistema que no funciona, el capitalista, y que enfrenta el ideal democrático de autogobierno y autodecisión a una figura de poder autoritaria que acepta la democracia como pantomima. 

Tenemos que construirnos, tenemos que darnos identidad y tenemos que dotarnos de sentido. Sólo pensarlo me agota.  Construcción precaria cuanto menos, que tiene que partir de nuestras pasiones y ponernos en camino de nuestra razón. Tenemos que asumir nuestra caducidad y tenemos que estar abiertos al azar y a la inconsistencia, sin abandonar ideales, pero siendo conscientes del carácter utópico de los mismos. Por lo tanto cinismo e ironía son los pilares de una vida con sentido, Memento Mori.

No vemos el mundo tal y como es, sino que vemos el mundo tal y como somos. Cada individuo es único en su forma de ver el mundo, de percibir la realidad. Nuestra mente es la interfaz con el mundo exterior, a partir de nuestros pensamientos somo capaces de trascender la realidad, de ir más allá y generar nuestro propio mundo.

 Muchos son los debates en torno a la dicotomía pensamiento y lenguaje. Unos opinan que es el lenguaje el que modela el pensamiento, otros dicen justo lo contrario. No os preocupeis, no os voy a hablar de Wittgenstein. La cuestión es que pensamiento y lenguaje están claramente interrrelacionados. Existe un primer nivel de comunicación que se denomina intrapersonal, y otro segundo nivel que sería el interpersonal. Claramente la comunicación que estableces contigo mismo determina y condiciona la comunicación que estableces con el resto de individuos. Ser consciente de tu diálogo interior y reconducirlo correctamente hará que tus pensamientos sean positivos y la comunicación sea efectiva. En Cogito Ergo Perturbo reivindicaba la inutilidad del pensamiento en bucle, de darle vueltas una y otra vez a lo mismo, sin llegar a ninguna conclusión y con unas repercusiones claramente negativas en tu actitud, tu estado mental, tu visión del mundo, etcétera. Veamos pues cómo podemos salir de nuestro bucle maldito para que nuestros pensamientos fluyan como mandan las buenas neuronas.

 Decía Albert Ellis que no son los hechos lo que nos perturba, sino lo que pensamos de los hechos, y eso fue la base de la herramienta TREC, Terapia Racional Emotiva Conductual. Este señor era del siglo XX, pero su método se basaba en el concepto de mediación cognitiva de otro señor llamado Epicteto y que andaba allá por el siglo I. La mediación cognitiva es un estilo de interacción social que implica la transmisión de cultura, códigos, valores y normas y tiene una dimensión educativa porque lo que pretende es modificar las competencias cognitivas. Es decir, trata de modificar la forma en la que se aprende o se interpreta la realidad. Al final las emociones son producto de interpretaciones basadas, por supuesto, en creencias y exigencias personales que pueden llegar a ser demasiado inflexibles. A eso añade que la metacognición autorreferida acaba sometiendo al individuo a un círculo vicioso que se incrementa a cada vuelta. Sí, si sabes de lo que hablo: no voy a poder con esto, esto es demasiado para mi, me siento intranquilo, va a ser otro ataque de angustia, nunca seré feliz, soy idiota… todo estos son ejemplos de metacognición auterreferida perturbada y perturbadora.

 Para cambiar de tercio, os planteo un acertijo: ¿Qué puede pasar si juntas a un informático con un psicólogo que además es lingüista? Pues que te inventas la PNL, Programación Neuro Lingüística. Cuanto menos suena estupendamente, no me digas. Bandler y Grinder se basaron en la escuela de pensamiento pragmático para llegar a la conclusión de que la conducta humana se desarrolla sobre plantillas de pensamiento que son aprendidas y que pueden ser detectadas para ser modeladas convenientemente. Es decir, la mente y el lenguaje pueden programarse para que actúe sobre el cuerpo y sobre la conducta del individuo. Se parte de la definición de un mapa, o modelo de percepción en el que sólo hay resultados, no existen los errores, es decir, no hay mapas mejores o peores, cada uno tiene el suyo. Establece reglas tan curiosas como considerar a la palabra PERO como Borrador Universal. Esto significa que ya puedes decir casi cualquier cosa, que si continuas la frase con Pero, el interlocutor sólo se quedará con la segunda parte de la frase. Me gustas mucho PERO eres idiota no es lo mismo que Eres idiota PERO me gustas mucho…¿a que no?…¡que cosas! Algún día le prestaré mas atención a esto de la PNL porque realmente es interesante.

 Otra herramienta que nos puede sacar del círculo vicioso de los pensamiento en bucle puede ser el Lenguaje Positivo. El poder del pensamiento positivo casi no tiene límites, al menos eso dicen los que se forran vendiendo libros de autoayuda. Se trata de un pensamiento orientado a la eficacia y la disponibilidad. Se trata de ofrecer una respuesta responsable más que una respuesta automática orientada hacia lo viable, evitando utilizar la negación, la ambigüedad, la inseguridad. Ofreciendo alternativas, reformulando en positivo, hablando preferentemente en presente y evitando imperativos, tecnicismos, muletillas.

Trabajando con todas estas técnicas, lo que se pretende es mejorar la comunicación, que sea más eficaz, y modificar tus pautas de actuación y comportamiento para que seas mejor persona, o cuanto menos para que seas más feliz. Se trata de una serie de técnicas que irán en pos de mejorar tu empatía, tu asertividad, tu capacidad para la escucha activa, que básicamente es aprender a esperar y a preguntar, incluso tu optimismo y tu visión del mundo.  Es decir, son técnicas que pueden modificar tu realidad.

Lo gracioso de todo esto, es que parece que los seres humanos estamos bastante mal diseñados, porque ninguna de estas habilidades son fáciles de aprehender. Algunos individuos las manejan de manera innata, pero son los menos. Lo que sí es cierto es que se pueden mejorar, pero implica tiempo y esfuerzo, como casi todo en esta vida. Otra cosa es que estés dispuesto, o incluso que alguna vez hayas considerado la necesidad de tener que mejorar tu pensamiento, tu lenguaje o tus habilidades de comunicación. En cualquier caso, quizás sea nuestra imperfección lo que nos habilita nuestra capacidad de aprender y nuestra voracidad al respecto. Si eres perfecto te quedas ahí, si eres imperfecto quieres mejorar y aprendes.

Para acabar, ahí va una gran frase de un gran filósofo, y así  os dejo  reflexionando un ratico:

 Vigila tus pensamientos, se convierten en palabras;

 vigila tus palabras, se convierten en acciones;

vigila tus acciones, se convierten en hábitos;

vigila tus hábitos, se convierten en carácter;

vigila tu carácter, se convierte en tu destino ….

Aristóteles

Claro que también podría haberlo titulado: Malo, seré malo. La cuestión es que cuando me he puesto a pensar de manera no ortodoxa en el mal, lo primero que se me ha venido a la mente es la música, ¡qué raro! El mal, la maldad en el arte en general, música, cine, literatura…da mucho juego, mucho más que el bien, si no que se lo digan a Keyser Söze, Cruella Deville o al Doctor Muerte. Pero ¿qué es realmente el mal?

Anda ya un poco manida la eterna discusión entre  el hombre es malo por naturaleza: homo homini lupus,y tranqui colega la sociedad es la culpable, que sociedad no hay más que una y a tí te encontré en la calle. ¿Soy mala o me hacen mala?. ¿Es la desigualdad que genera la sociedad la fuente de todos los males? ¿Me puedo seguir manteniendo buena en una sociedad mala?

Me atrae mucho la idea de que el ser humano se ha precipitado a la hora de construir sus reglas morales. Mucho antes de conocer nuestra naturaleza y nuestras limitaciones, ya había establecida una moralidad que luego a través de la tradición y el conservadurismo recalcitrante fomentado por fanáticos religiosos y políticos corruptos se ha seguido conservando. Han impedido que la moral progrese para seguir esclavizando a los pueblos, y seguimos viviendo con una moral que corresponde a la infancia del ser humano, que no nos permite expresarnos como individuos libres que somos. Está claro que cuanto menos se conoce acerca del mundo que te rodea, más fácil es encontrar el mal a tu alrededor, la ignorancia y la superstición son una base fundamental para crear y fomentar el mal, y la historia nos avala en esta conclusión. La religión y la política son el culmen de la ignorancia y la superstición y base para el dominio y subyugación de las mentes ignorantes. El terror domina las masas y el mal provoca terror, por lo que ha sido una herramienta ampliamente utilizada por la iglesia y los gobiernos de las distintas épocas y culturas de la raza humana.

La percepción del mal como imperfección se nos queda un tanto lejana al pueblo llano.El mal se puede enfocar como privación y defecto, y debilidad y desproporción y error, y frustración del objetivo, de la belleza, de vida, de inteligencia, de razón, de perfección de causas. Pero lo imperfecto no tiene porqué ser malo. Somos seres imperfectos, la naturaleza no es infalible. Lo infinito y lo perfecto son términos que están superados, o al menos deberían. Dios no tiene nada que ver con el mal, Dios no existe, el mal sí. Lo infinito y lo perfecto son ideas. Quizás si pueda estar más cerca el mal de las expectativas erróneas que nos formamos acerca de nuestra vida y de la felicidad. Cuando no conseguimos nuestros objetivos nos frustramos y esa frustración puede canalizarse hacia el mal. 

Que el hombre es malo por naturaleza quiere decir que sabe lo que está mal por las leyes morales que le han inculcado y aún así las trasgrede. Pero esa trasgresión no tiene por qué ser continua. Es decir, nos saltamos las reglas, pero sólo a veces, un poquito, o siempre que podemos. Somos buenos y malos a la vez y en diferente medida. Según avanzamos en la vida y según la vida nos vaya tratando seremos más o menos malos. Al menos tendremos la capacidad de ser tanto buenos como malos, y además esa capacidad estará supeditada al contexto en el que estemos sumergidos. Eso es lo que tiene el libre albedrío. Si no consideras que hay una entidad superior, llámalo Dios, llámalo quark, llámalo X, que equilibre el mal cósmico para que el bien sea el vencedor sempiterno, lo llevas un poco más crudo, ya que tendrás que asumir que los hijos de puta se saldrán con la suya sin ninguna contraprestación en la otra vida. Entonces es cuando tú tomas la decisión de cuánto de malo quieres ser, cúanto de bueno, cuánto te cabrea que el mal venza y cuánto te gusta. Recordad que entre el 3 y 7% de nosotros somos sociópatas y esto del mal como que nos la repanpinflaría.

Por lo tanto, ante el mal se pueden adoptar diferentes posturas. Los hay que lo aceptan pero le niegan cualquier tipo de superioridad frente al bien, como por ejemplo los cristianos, para los que el mal es carencia y privación y siempre está supeditado al bien. Los hay que se dan cuenta de que existe y tratan de buscar su origen y sus causas históricas para que mediante el análisis de las mismas podamos proceder a eliminarlos. Los hay que lo provocan para afirmarse como ser humano frente al mundo y frente a Dios.

Y los habemos que lo contemplamos como una parte intrínseca e inherente de la realidad, que hay que aceptar y afrontar, hay que usar y negar, pero en ningún caso podemos eliminar. Eliminar el mal sería eliminar la cultura, la sociedad, la raza humana, la naturaleza y en defnitiva la realidad. No podemos eliminar algo que nos trasciende, el mal es como la verdad, está ahí fuera y tu puedes formar parte de él o no, compartirlo o no, pero no puedes alterar su esencia, su realidad es independiente de la tuya. El ser humano lleva el mal dentro, al igual que el bien, ambos forman parte constitutiva de su naturaleza, y algún día descifraremos los genes que nos hacen ser proclives hacia un lado u otro de la balanza.

Cogito ergo Perturbo

Publicado: 15 agosto, 2011 en Cadaunada, Filosofía
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El otro día, paseando por la calle, dirigiéndome a casa de un muy buen amigo a compartir una agradable velada de día festivo, un lunes al sol, me crucé con un chico que llevaba una camiseta que ponía

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Es un hecho de todo el mundo conocido, que cuando piensas demasiado comienzas a expulsar esputos espumosos, tienes ataques epilépticos y sobre todo tu gusto se vuelve terrible a la hora de elegir el tapizado de los sofás. Por favor. No nos equivoquemos, pensar es lo que nos hace humanos. Pensar es lo único que tenemos y que nadie ni nada nunca podrá arrebatarnos. Pensar es íntimo y personal. Pensar es vivir. Pensar es ser libre.

Se suele decir, no es feliz, piensa demasiado, relájate, piensas demasiado, está desquiciado, piensa demasiado. Pero es un craso error. Nunca se piensa demasiado. En estos casos lo que se debería decir es: enfoca tus pensamientos de manera productiva en lugar de piensas demasiado. Cuando te encierras en una idea y le das mil vueltas no estás pensando, estás torturándote. Por darle una vuelta más no vas a descubrir un nuevo camino. Los caminos se descubren cuando se trazan nuevas rutas, nuevas posibilidades. Eso no es pensar demasiado, eso es pensar en bucle, y básicamente es perder el tiempo y la energía. Quiero dejar clara esta distinción, no es lo mismo pensar demasiado en cantidad que en calidad, y pensar demasiado no es lo mismo que estar todo el día dándole vueltas al tarro, ¿e o no e?

Vivimos en una sociedad en la que pensar está totalmente subestimado y despreciado. Para ser feliz, no hay que pensar. Si te dedicas a absorber todas las reglas, las pautas de actuación, los modelos de conducta. Si te dedicas a escuchar lo que ponen en la radio y a ver lo que ponen en la tele. A comprar la ropa y los zapatos que están de moda y a ver la peli que se estrena con el actor de moda, así todo es mas fácil. Eres como un corcho que flota en la corriente de la sociedad y te dejas llevar, te dejas arrastrar hacia donde el flujo del río te lleve. No eres nadie, no eres nada. Un sujeto alienado y subsumido en la vorágine del consumismo y del idiotismo. Eres feliz. ¿e o no e?

Pues no e, es justo todo lo contrario, al menos para unos cuantos. No concibo una actitud de felicidad que no implique una trabajo constante y diario en la búsqueda y mantenimiento de la misma. La felicidad no se encuentra, la felicidad se trabaja, es una actitud vital. Y para mantenerla es imprescindible pensar. No nos basta con sentir, con absorber, hay que analizar, procesar, racionalizar, sintetizar…son funciones que realizamos de manera continua y en la mayoría de los casos de manera automática. Pensar, razonar, reflexionar, ese es el verdadero camino hacia la felicidad, la sabiduria y todas estas cosas que a la mayoría les suena utópico y lejano.

Pensar sobre todo en el sentido de reflexionar. Normalmente se asocia la reflexión a una toma de decisión, especialmente si es importante. Pero deberíamos reflexionar también ante una sonrisa de una persona que nos hemos cruzado en la esquina, ante el insulto de un conductor a un peatón. Ante una nube que se cruza y tapa el sol. Cualquier fenómeno es susceptible de la reflexión. Y eso es lo que nos mantiene vivos. Vivos y felices. Si en cada momento eres consciente de la posición que ocupas en el mundo, de cómo has llegado ahí, de lo que posees y de lo que eres, de lo que te rodean y de los que te rodean, todo será más fácil de asumir y aceptar. La vida es dura, no voy a decir que es sufrimiento, para eso están los budistas, yo no creo que todo en la vida sea sufrimiento. Pero tampoco es un camino de rosas.

Llego a casa, cansada de trabajar y me tumbo en el sofá a ver los trillones de canales telebasura de la TDT, en HD por supuesto. Lobotomía, electroshock, fuera cerebro, un zombi mas. Cierto, a veces se necesita tener el encefalograma plano, o lo más parecido a eso. A veces quiero estar chopito. Pero no, no puedes ser un zombi mas del tiempo estrictamente necesario para el reabastecimiento espiritual. Tienes una vida, algunos hasta tenemos la suerte de tener lo que vulgarmente se conoce como tiempo libre. Aprovéchalo, porque el tiempo que dejas atrás ya sabemos que no vuelve, y el tiempo que estás viviendo se escapa chorreando como agua entre los dedos.

Pregúntate por el mundo, por la realidad, por el yo, quienes somos, de dónde venimos, a dónde vamos…No se trata de estar en todo momento trascendiendo, la inmanencia y el regodeo son fantásticos, pero igualmente no se trata de estar todo el puto día hablando de Mourinho o de la duquesa de Alba. ¿e o no e?

Seguro que alguna o cientos de veces te has parado a pensar que nuestra cultura está siguiendo un patrón erróneo. Cuando nos fijamos en los niños, probablemente es cuando se llega a esta conclusión. En esta cultura no se valoran los pensamientos, la diferencia, la espontaneidad, la creatividad. Cada generación parte de unos supuestos inherentes. Damos cientos de cosas por sentadas, que pueden ser ciertas o no. Pero es que además tenemos la certeza histórica de que en la mayoría de los casos no son ciertas. La mayoría de los supuestos sobre los que nos basamos, sin cuestionarlos, son estadísticamente falsos, pero nos atrapan y en muchos casos ni siquiera somos conscientes de ellos, que es lo más triste de todo.

El materialismo moderno capitalista priva a la gente de la necesidad de pensar y de ser responsable, y constantemente la religión hace lo mismo. Todos somos un misterio, sin duda alguna un gran enigma. El hecho de plantearnos las preguntas más profundas crea maneras nuevas de estar en el mundo, hace la vida más alegre e interesante. Estamos condicionados para creer que el mundo exterior es más real que el mundo interior, y el nuevo modelo de ciencia, cuyo paradigma está en vigor actualmente, dice justo lo contrario. Afirma que, lo que nos pasa dentro, crea lo que pasa fuera. Hay una realidad física sólida como una piedra, en cambio, ésta sólo existe cuando choca con alguna otra pieza de la realidad física. Esa otra pieza podemos ser nosotros y por supuesto tenemos debilidad por esos momentos pero no tenemos porqué ser nosotros, puede ser una piedra que pasa volando y que interactúa con la masa difusa de cosas lo cual desde luego provoca que la masa adopte una existencia concreta.

Dios y la religión siempre han sido los principales mecanismos de mantener a los seres humanos doblegados a la tradición y al control. En esta era de avances tecnológicos y científicos vertiginosos, seguimos teniendo un concepto de lo más horrible, supersticioso y atrasado de Dios. La gente acepta las reglas sin problemas cuando se les amenaza con grandes frases de un castigo eterno. Pero eso no puede ser Dios, y cuando lo manifiestas te conviertes en ateo, agnóstico, o irreverente y blasfemo. Dios debería ser más grande que la mayor de las debilidades humanas, y también más que la grandeza de la destreza humana. Dios debería incluso traspasar nuestras mejores acciones al intentar imitar a la naturaleza en su magnificencia absoluta. ¿Cómo puede un hombre o una mujer pecar contra una mente tan grande? ¿Cómo puede una pequeña unidad de carbono en la Tierra, un lugar apartado de la Vía Láctea, de la parte más alejada, traicionar a Dios Todopoderoso? No puede, es imposible. El colmo de la arrogancia es el colmo del control de los que crean a Dios a su imagen y semejanza. Si hago esto dios me castigará, si hago esto se me premiará. Se trata de una descripción muy pobre que intenta planificar un camino vital que debemos seguir, pero con resultados deplorables porque lo bueno y lo malo no existe, así estamos juzgando las cosas de una manera muy superficial. ¿Significa eso que estás a favor de la depravación, libertinaje, pecado?. No, solo significa que tienes que mejorar la comprension de las cosas a las que te enfrentas, y la herramienta está en tu poder. Con algunas de las cosas que hago evolucionaré con otras no, pero desde luego no se trata del bien o del mal. No hay ningun dios que condene a la gente, todo el mundo es dios.

Si piensas, tienes opinión propia, tienes iniciativa, tienes preferencias. Puedes acabar llegando a la conclusión de que estar alienado es bueno. Vale, es tu actitud existencial, pero has llegado a ella por la reflexión y no por la desidia. Si piensas te cuestionas las cosas, si piensas puedes plantear alternativas, incluso encontrar soluciones. Si piensas molestas, y ya sabes…aunque esté todo perdido, siempre queda molestar. Por lo tanto, la actitud correcta ante la vida en sociedad, que todos deberíamos luchar por mantener y fomentar es Cogito ergo Perturbo.

La primera vez que escuché este término fue en el título de una canción de Ministry titulada tal cual, N.W.O. New World Order. Con la curiosidad característica de mi mismidad y sin tener internet, que por aquellas haberlo habíalo pero en las oficinas del departamente de seguridad nacional americano o similiares, busqué las letras de esta canción que tanto me ponía. Sin tener tampoco mucha idea de inglés procedí a una rústica traducción que más o menos me dió una idea somera de lo que significa el concepto.

El tema venía a decir básicamente que eramos todos enemigos unos de otros, máquinas que esconden sus lágrimas y tienen un corazón de piedra, en lucha eterna hasta la muerte. Una letra de soledad y promesas rotas. Desesperación y miseria eran las componentes de un nuevo orden mundial. Caos y negritud. Real y oscuro como la vida misma. Cuando se es joven y antitodo punk, era fantástico ver cómo grandes artistas compartían tu visión apocalíptica de la sociedad humana. No Future!

Años despues, mucho más madurado el inglés, el concepto y la vida, me encuentro con igual desesperanza acerca del genero sapiens. Sólo algo tan radical como el concepto de un nuevo orden mundial puede realmente salvarnos. Pero para que sea una esperanza pragmática, no puede ser un nuevo orden mundial al estilo de Mad Max. Tiene que ser un nuevo orden mundial basado en la educación de las nuevas generaciones. Una educación que plante con fundamento y fortaleza  los pilares de una nueva visión del mundo. Una nueva visión del mundo que no sea monetariocentrista y que fomente los valores de la solidaridad y la igualdad.

Mundial significa que debería abarcar a toda la humanidad. Plantear una educación revolucionaria enfocada al cambio en sociedades en las que el agua y la comida, derechos y necesidades fundamentales no solo del ser humano sino de cualquier ser vivo, son un lujo o directamente inexistentes, suena cuanto menos utópico. No hablemos ya de sociedades donde la propia vida es el lujo.

Mientras la cúpula financiera sea la que gobierna el mundo y no los políticos, no hay solución. Mientras los políticos sigan siendo dogmáticos, marrulleros, prevaricadores, corruptos, mientras se sigan representando a sí mismos o a la entelequia miserable que es el partido, y mientras nos traten como a estúpidos lobotomizados por el consumo, no hay solución. Mientras sea el dinero el centro de nuestra existencia, seguirá habiendo desigualdades y seguirá habiendo injusticias sociales. Seguirá habiendo hambre, miseria y frustración. Será imposible aplicar el paradigma de la educación y por lo tanto será imposible dar el salto hacia un nuevo orden mundial que no sea al estilo de la cúpula del trueno. Sálvese quien pueda.

Por supuesto que no estoy hablando de una idea ni nueva ni transgresora, ni siquiera original. El mundo está lleno de manifiestos similares por todas partes, estoy diciendo lo que miles de voces dicen, pero yo tenía necesidad de que la mía también se oyese, aunque fuera para decir lo mismo.

El saber es poder, el pensar es poder. Los griegos ya hablaban de la paideia, educación, como lo que te convierte en realmente humano. Los romanos lo tenían tan claro que lo tradujeron por humanitas. No hace falta saber latín. Los romanos eran esos individuos que pasaban las tardes de domingo jaleando a las bestias y a los gladiadores, excitados por la sangre y la muerte,  pero eran también conscientes de la importancia que una buena educación implicaba para una buena clase dirigente. Podríamos matizar quienes eran más barbaros, realmente podríamos…

Ruido de Rabia es lo que necesitamos: primero serán los maestros, después los gobernantes. Cuando las generaciones probetas del nuevo orden mundial dieran su fruto, nuestros gobernantes serían sabios, filósofos, honestos y claros. Trabajarían por el ser humano y no por los complejos sistemas económicos financieros que nos rodean. Pero para ello las generaciones actuales deberían hacer algo. Hablemos pues del movimiento en Aristóteles, aquello tan manido y tan útil de en acto y en potencia. Y pongamos el ejemplo más claramente entendible. Una semilla es en acto una semilla, en potencia un roble. En las condiciones adecuadas una semilla puede devenir roble, roble por lo que simboliza de fortaleza. En condiciones adversas este roble puede que nunca llegue a ser fuerte y poderoso, incluso puede que ni siquiera llegue a germinar. El movimiento de los Indignados podría ser una primera semilla hacia este nuevo orden mundial. El tiempo dirá en qué deviene. Pero el tiempo al final sólo recopila y sumariza las actuaciones de millones de voluntades individuales. Tú como individuo tienes algo que decir, tienes algo que aportar. Puedes seguir en tu sillón asumiendo que no hay solución, o puedes indignarte y aportar tu granito de arena. Personalmente creo que la cosa está muy negra. Lo veo muy complicado. Pero también tengo claro, que aunque esté todo perdido, siempre queda molestar. Estamos en ello…

Me vengo a referir, al hecho de que todos asumimos que la especie humana es la más evolucionada. Teniendo en cuenta que el hombre procede del mono ( sí, lo siento, procede del mono, ¡asúmelo!) y que tenemos una serie de monos que comparten prácticamente todo el código genético, lo que quiero poner de manifiesto es que conforme nos alejamos en el tiempo evolutivo, encontramos especies cuyo comportamiento parece más evolucionado que el nuestro. Ojo, que considero como punto de partida que la agresividad y la violencia forman parte de un comportamiento más primitivo. Y no todo el mundo estará de acuerdo con ello. Claro que incluso hay gente que no está de acuerdo con nuestra simiesca procedencia.

Contextualicemos.

Hace 24 millones de años, año arriba año abajo, los Cercopitecos, o monos del viejo mundo, vivían en los árboles de las pluviselvas africanas, porque hace 24 millones de años África todavía no agonizaba sino que rebosaba vida por los cuatro puntos cardinales.
Sigamos la línea evolutiva de los Cercopitecos hasta llegar entre 9 y 10 millones de años, donde aparece el  Ouranopithecus, antepasado común a monos y hombres.Sin tener muy claro en qué momento, porque muchas fuentes aportan fechas muy diferentes, la cuestión es que se separan dos familias: los Póngidos (orangután, gorila, chimpancé, bonobos) de los Hominoideos primitivos, que algunos millones de años después acabaremos siendo nosotros.

Parece ser que todos están de acuerdo en que el primero que sale de la línea evolutiva es el orangután,  luego sale el gorila, y por último el chimpancé. Orangután, gorila y chimpancé no son nuestros antepasados, pero sí que compartimos antepasados comunes con ellos. Es decir, el chimpancé es el primate vivo más cercano al hombre, después el gorila y después el orangután.
De los hominoideos, el más antiguo es el llamado Orrorin Tugenensis, con 6 Millones de años de antiguedad. Podría decirse que ese sí que es el antepasado de los homínidos en general y del homo sapiens en particular. Pero del señor Orrorin ya hablaremos en otra ocasión

Para centrarnos en la separación entre Póngidos y Hominoideos, tenemos que hablar de la Tricotomia Evolutiva, la cual puede tener diferentes indicios:

  • Estudios de proteínas inmunológicas hechas por Goodman en los años 60, que nos muestran que los seres humanos están más cercanos a los chimpancés, después a los gorilas y por último a los orangutanes.
  • Trabajos de hibridación genética comparada, que suponen un mejor reloj molecular que se calcula comparando las diferencias del ADN y las edades de separación de especies según el registro fósil y sus diferentes edades calculadas por diferentes radioisótopos
  • La separación entre chimpancé y hominoideo se calcula en 2.3M- 9.2M años de acuerdo con diferentes estudios. Lo que si puede la genética es establecer vecindades evolutivas entre especies. Los estudios de comparación de cromosomas añaden un peso de evidencia a los estudios inmunológicos y moleculares.
  • Según los estudios cromosómicos los orangutanes son los póngidos más primitivos. Los gorilas los chimpancés y los Hominoideos se separarían casi a la vez en tres diferentes líneas, una tricotomía evolutiva pero con un clado más precoz en los gorilas, siendo los chimpancés nuestros parientes más cercanos.

También podemos hablar de la alternativa de Schwartz basada en los rasgos más que en  las moléculas. Se basa principalmente en el estudio del esmalte y la característica de los molares. Los chimpancés y los gorilas tendrían una corona más grande y un esmalte más fino que los hominoideos. Esta teoría sostiene que los orangutanes (esmalte grueso, corona grande), serían los hominoideos más estrechamente emparentados. La crítica a esta teoría es que el esmalte grueso era una característica común a todos los primitivos hominoideos y que se ha perdido en la actualidad en el gorila y el chimpancé.El problema es que el registro fósil para hominoideos miocénicos es extremadamente pobre y mientras esto suceda los estudios moleculares, aunque imprecisos en cuanto a un reloj molecular, son más certeros en cuanto al diseño de la cladística evolutiva.

Por último también está la hipótesis de la divergencia tardía. Se basa en las diferencias morfológicas observadas en las evidencias fósiles. La separación chimpancé hominoideos habría sucedido entre 4-5 millones de años cuando la fricción de las placas tectonicas arábiga y africana ocasionaron el valle del Rift y separaron una regíon occidental boscosa y selvática donde quedaron los póngidos y una zona semiárida con protosabana donde se desarrollarían los homínidos. La separación geográfica desarrollaría caracteres “autapomórficos” (propios de cada especie) para cada una de las ramas: pre-gorilas al norte del rio Zaire; pre-australopitecus en el Levante del Rift y pre-chimpancés en el centro de África. Sin embargo los análisis isotópicos  muestran que en Mioceno Medio no hubo sabanas abiertas desarrolladas en el África oriental al menos de forma general, aunque pudiera haber microclimas localizados muy precisos.

Existe por tanto una gran confusión y muchas teorías:

  •      Una familia de Póngidos (gorila, chimpancé, orangután) y otra de homínidos. Teoria claramente antropocéntrica (Simpson)
  •      Un taxón para Homínidos y otro para Pan (chimpancé y bonobo) y Gorilla (Gorila) en conjunto dejando al orangután en un taxón diferente y más primitivo.
  •      La teoria de Goodman según la cual chimpancés y humanos deben ser incluidos dentro del mismo género con un antecesor comun (LCA) (Last Common Antecesor).

Lo que sí parece claro es que estamos a un 1% de diferencia cromosómica con los chimpancés, a un 2% con los gorilas y a un 3% con los orangutanes. Pequeños porcentaje, grandes diferencias. La diferencia cromosómica es directamente proporcional a la distancia en la línea evolutiva.

Partamos de la base de que los tres póngidos tienen una inteligencia más que aceptable y unas características culturales propias y distintivas. Utilizan herramientas y se comunican entre ellos.

El Orangután, el más alejado evolutivamente de nosotros, sapiens sapiens, es un bicho de lo más pacífico, extremadamente pacífico, tímido y solitario, que pasa gran parte de su vida en los árboles minimizando el gasto energético. Se llaman por su nombre y sólo se pelean por cosas básicas, territorio y sexo. Compartimos el 97% del ADN con ellos.

Después viene el Gorila, con el que compartios el 98% de nuestro genoma. Ni feroz ni peligroso, sino pacífico, tímido, afectuoso e inteligente. Expresa felicidad, tristeza y soledad. Se pasa la vida durmiendo, descansando, comiendo. Viven en grupos familiares. Nunca buscan problemas, pero defienden familia y territorios, y son capaces de dar la vida por ellos. Parece que ese punto porcentual en el genoma les ha llevado a incrementar la vida familiar respecto a los orangutanes, más anacoretas ellos, pero no les ha afectado en absoluto a su forma de interactuar con su entorno y otros congéneres, que en ambos casos sigue siendo pacífica, tranquila y evitando problemas.

Ahora hablemos de chimpancés y bonobos, los más cercanos a nosotros, con un 99% de coincidencia genética, que se dice pronto. Son extremadamente inteligentes, resuelven problemas mentalmente, se pueden comunicar con los humanos usando el lenguaje de los signos, reaccionan ante la desigualdad. Increible, muestran altruismo, compasión, empatía, amabilidad, paciencia y sensibilidad. Podría decirse que tienen muchas de las capacidades que permiten la socialización, como nosotros. Pero además, especialmente los chimpancés comunes ya que los bonobos parecen algo más sofisticados, son muy agresivos en general. Guerrean entre grupos continuamente, aunque a veces no pasa del puro postureo otras veces hay sangre y muerte. Cometen infanticidio y canibalismo. Despedazan por puro placer y divertimento a otros monos más pequeños de otras especies que finalmente acaban matando y comiéndose. Estoy ya sí que empieza a parecerse a nosotros. Violencia y agresividad gratuita para con el resto de especies y entre tus propios congéneres. Humano, demasiado humano.

Parece ser que la evolución avanza en todas las direcciones, para lo bueno y para lo malo, cuanto más evolucionado se está, mejor dotado para realizar el bien y el mal, y mejor raciocinio para distinguir entre el bien y el mal, y aún así seguir siendo malvado.

Conforme nos vamos acercando en la escala evolutiva al hombre, más inteligente se vuelve el individuo, y mas cruel y despiadado. La evolución se plantea como un arma de doble fijo, cada pequeño porcentaje de adn que nos diferencia nos hace más dioses y más viles.  El homo sapiens sapiens muestra cada vez más su debilidad por sólo uno de estos dos filos. Nos iría mejor siendo pacíficos y no buscando problemas, en cambio, somos nuestro peor enemigo. Homo homini lupus…

Marx hablaba de Zombis

Publicado: 19 julio, 2011 en Filosofía
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La tradición de todas las generaciones muertas, acecha como una pesadilla sobre los cerebros de los vivos.

Estas palabras no forman parte del comienzo de una película apocalíptica de Romero. No, son de Karl  Marx en su conocida e interesante obra que no te puedes perder:  El 18 brumario de Luis Bonaparte. Si no pa otra cosa, por lo menos te va a valer haber leido esta chorrada para saber que un brumario es el segundo mes del calendario republicano francés, cuyos días primero y último coincidían respetivamente con el 22 de octubre y el 20 de noviembre. ¿Útil eh?

Pues no hay que ser muy ducho para deducir que lo que Marx quería decir con la frasecita de marras es que los muertos se quieren comer los cerebros de los vivos. ¿Muertos que comen cerebros de vivos?, en mi pueblo a esos se les llaman zombis. Desarrollemos la idea.

Bien conocido es por todos, que Marx trabajó bastante el concepto de alienación. Y estos ¿qué es lo que es? Básicamente es el fenómeno de suprimir la personalidad, desposeer al individuo de su personalidad o deshacer la personalidad del individuo, controlando y anulando su libre albedrío. Un individuo alienado es por tanto un individuo sin personalidad, y sin volutand, es una persona que no es dueña de sí misma, ni es la responsable última de sus acciones y pensamientos. Para Marx es la condición en la que vive la clase oprimida en toda sociedad de explotación, en la que se admite la propiedad privada de los medios de producción, es decir el individuo alienado es el proletario. En mi pueblo a eso se le llama zombi

Zombi en el sentido más talibán y ortodoxo del término, nada de infectados que van por ahí con iniciativa. No. Zombis enajenados, los que no piensan, los que no corren, los que no muestran ninguna actitud inteligente ni proactividad excepto comerse los mondongos de los no zombis.

También es conocido, pero menos, que Marx conecta la vida con su potencial productivo, especialmente en la figura de las fuerzas vivas de trabajo, usease, el proletariado, usease nosotros curritos misereres. Profundizando más en la descripción que realiza sobre la naturaleza del proletariado, se centra en el exceso de población que produce el capitalismo. Las descripciones de superpoblación en El Capital evocan compresión y presión, una presión que las autoridades capitalistas ponen de manifiesto como un peligro que igualmente puede ser biológico, moral y político. ¡Ahí le has dao!. Según teorías pausibles convertirse en zombi es purito contagio biológico. El cómo se deviene zombi no se tiene del todo claro. Al principio era cuestión de magia, como los zombis de verdad, los del vudú. Magia negra. Bueno magia negra acompañada de tetrodotoxina, datura, estramonio o lo que buenamente sea, si es. Las últimas teorías en cambio apuntan más bien a algún tipo de infección vírica, bacteriana, priónica…vete tu a saber. La cuestión es que cuando empieza la zombificación ya no hay marcha atrás. Un pequeño grupúsculo deviene zombi y en el día a día aumenta la población, porque se deviene zombi básicamente a base de mordiscos. Los zombis, en el más puro estilo comunista de compartición reparten sus nuevas presas sin ningún tipo de conflicto, y estos nuevos individuos devienen a su vez zombis. Al final tenemos superpoblación, compresión y presión.  Eso es el capitalismo y eso es la zombificación. Un pequeño grupúsculo deviene consumista y va infectando paulatinamente al resto de la población.

Ahora hablemos de los espectros de Marx, esto si que no lo conoce ni dios, pero da igual porque viene al pelo y total… El gurú del deconstructivismo, no me refiero a Ferran Adriá sino a Derrida, dice que Marx rechaza la espectralidad porque el espectro está demasiado vivo, un remanente de vida que permanece despues de la muerte material, algo así como una cierta clase de antivida o antiorganismo. ¡Blanco y en botella! Derrida también dice que Marx cuando habla del fetichismo de la mercancía, está hablando de una autonomía automática, una libertad mecánica; pero la mercancia es el opuesto del espectro, que era materia no muerta habitada por un inefable remanente de vida, espíritu o pneuma, sino que la mercancia es materia muerta animada por un automatismo extrañamente sin vida: no un fantasma, sino un zombi. Estamos rodeados. Mientras que la diferencia más famosa de Marx, que se establece entre el trabajo vivo (el proletariado) y el trabajo muerto (mercancías) sugiere el carácter zombi de las mercancías, esto se opone al carácter revolucionario del proletariado, la diferencia no está muy clara, porque el particular rol del proletario en el capitalismo le viene del hecho de que la fuerza de trabajo es una mercancia.

En definitiva, los proletarios somos un enjambre de mercancias artificiales y sin vida, una horda de zombis…

Gracias a Brooks ahora estamos todos preparados para el apocalipsis, pero teniendo en cuenta que nos tenemos que proteger de nosotros mismos…Más tarde o más temprano, de una manera o de otra,  se acerca el apocalipsis.  ¡SE ACERCA EL APOCALIPSIS! De todas formas,  por ahora el Armagedon tiene más pinta de banquero que de hordas de zombis.

Debería ser que los organismos de estandarización trabajaran por el bien común de las tecnologías, los servicios y la sociedad de la información. Se supone que los individuos que forman los organismos de estandarización de las tecnologías son las mentes gurús capaces de discernir entre el bien y el mal. Pero va a ser que no. Va a ser que la misma podredumbre que afecta a la política de andar por casa afecta a estos organismos. Están compuestos fundamentalmente por representantes de los principales vendors de la industria; operadores y universidades en menor medida . Por lo tanto, cada nueva tecnología, o cada nueva funcionalidad no se decide en función de la bondad de la misma, sino en función de una lucha de poder que se establece entre los diferentes suministradores de equipos.

Según el plano de red del que se esté hablando, unos tienen más poder que otros, pero el problema de verdad aparece cuando se trata de tecnologías que están un poco en tierra de nadie, que pueden usarse de diversas maneras, canibalizando o sustituyendo tecnologías existentes. Ahí es cuando la lucha deviene encarnizada y la estandarización se ralentiza si no llega incluso a bloquearse. Este es el caso del MPLS-TP. Se trata de una adaptación del MPLS para las redes de transporte, una especie de caja de herramientas que resuelve algunos aspectos que las redes de transporte necesitan y que el MPLS no tiene. Es decir, de lo que ya tengo, una tecnología más que consolidada y utilizada en todo el planeta, cojo lo que me hace falta, añado lo que necesito, y quito lo que me sobra. De manera que el transporte de paquetes se pueda volver mucho más eficiente de lo que es actualmente con las redes tradicionales.

Uno de los aspectos fundamentales del MPLS-TP son las funcionalidades OAM que aporta, es decir, Operación y Mantenimiento, condición sine qua non para las redes de transporte. Y respecto a este tema hay una discusión planetaria desatada:

  • El IETF está enfocado en una aproximación centrada en MPLS. Se compone fundamentalmente de fabricantes de routers, por lo que apuestan por un OAM de MPLS-TP para PSN (Packet SWITCHED Network) basado en BFD/LSP-ping G.8113.2.
  • La ITU-T está enfocado en una aproximación centrada en Ethernet, se compone fundamentalmente por suministradores de equipos de agregación y transporte y apuestan por un OAM de MPLS-TP para PTN  (Packet TRANSPORT Networks) basado en Y.1731 = G.8113.1
  • A esto le añadimos que IP/MPLS ya tiene su propio OAM

Total que tenemos 3 estándares incompatibles para resolver el mismo tema, bueno 3 incompatibles para las funcionalidades OAM del MPLS, 2 para las de  MPLS-TP. 

La cuestión es que el cambio tecnológico que se está produciendo en las redes de telecomunicación es trascendental. Para ir hacia las redes de nueva generación, uno de los aspectos fundamentales es cómo realizar un transporte eficiente de paquetes. O extendemos IP infinito y más allá o lo reducimos a los extremos, y entre medio de estas dos posibilidades radicales aún quedan unas cuantas alternativas intermedias. Los fabricantes de IP apuestan por la primera opción, los que no se comen un duro en IP apuestan por el otro extremo. Al final nadie tiene en cuenta realmente cómo sería la mejor red posible, la que menos costes operativos generara, la más eficiente, la que necesitara inversiones asociadas directamente al crecimiento de tráfico. Ahora que está tan de moda la neutralidad de la red, considero mucho más prioritario la neutralidad de los organismos de estandarización. Esto es un sueño tan utópico como que hay una alternativa viable al sistema capitalista, porque al final estamos hablando exactamente de lo mismo.

 Tengo mi opinión al respecto del tema tratado. Pero no se trata de reivindicar lo que pienso en concreto de este asunto. Se trata de poner de manifiesto la forma que tiene el ser humano de resolver sus problemas. Da igual que se trate de tecnología o de hambrunas. El único aspecto que se prioriza y que domina sobre todos los demás es el interés económico.  Cuanto menos me produce sarpullidos,  malestar en general, y asco en particular….