Posts etiquetados ‘Sirkeçi’

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Hoy es el último día, y nos hemos dejado para el final, lo más grande. Ayasofia. Hemos pasado infinidad de veces por la gran plaza que separa la mezquita azul de Santa Sofía, y desde luego, impresiona mucho más la mezquita. Ayasofia se ve humilde a su lado, puedes hasta llegar a pensar que es mucho más hermosa la mezquita azul. Pero en cuanto entras en Hagia Sofia las cosas vuelven a su sitio natural. Es uno de los edificios más hermosos del planeta. Sin duda. Espectacular. Grandioso. Impresionante. ¿Cómo pudieron construir algo tan inmenso y hermoso? Sofia significa sabiduría. Es un templo dedicado a la gran sabiduría, se sobreentiende que la de Dios. Cómo hicieron esa cúpula fue un gran misterio, y por tanto no pudo repetirse. Los frescos y mosaicos del interior son absolutamente maravillosos, te enajenan por completo. La grandiosidad del interior te supera. Estuvimos más de tres horas extasiados. No queríamos salir de allí. Pero tuvimos que hacerlo, había que aprovechar el día. Reposando ya unas semanas despues, tengo la certeza que con sólo esta visita el día estuvo más que aprovechado, mas bien el viaje entero. Sin duda.

Fuimos paseando hasta Kuçuk Ayasofia Camii, pequeña Santa Sofia, o antigua iglesia  de San Sergio y San Baco. Esta vez sí que tuvimos suerte, y estaba abierta. Su nombre se debe a que fue usada como modelo para la construcción de Ayasofia. Pero desde luego, a escala. Estamos hablando del siglo VI, nada queda de la iglesia original, el interior es muy blanco y con columnas de mármol preciosas. Es más interesante desde el punto de vista del edificio, aunque no deja de tener un interior muy hermoso y un poco diferente a la mayoría de las mezquitas de la ciudad.

A la salida, fuimos caminando en dirección a Eminönü y nos paramos a comer en Ziya Baba, un lokantasi estupendo, con un señor muy amable. No paraban de entrar turcos a comer sopa de lentejas. Debía estar buenísima, pero nosotros comimos un kofta y un kebap adana, los dos acompañados de bulgur. Delicioso, la carne y el acompañamiento. Para beber unos ayran, que es la bebida tipica en muchos paises asiáticos, por ejemplo en India le llaman lassi. Son bebidas a base de yogurt. Muy refrescante y estupendo para acompañar platos picantes. Vamos, que fue un auténtico homenaje y nos salió por 20 liras turcas. Recomendable 100%

Nos encontramos la Soküllu Sehit Mehmet Paça Camii y Kur’an Kursuo, que lo que viene a significar es que era mezquita y centro de enseñanza del corán. El edificio es impresionante, un interior muy hermoso, además estaba entrando el sol por las vidrieras y creaba un efecto y un ambiente mágico. El patio de la mezquita tenía unos pórticos, bajo los cuales estaban las diferentes clases a las que asistían los alumnos, varones por supuesto. Hay un señor que te pide donativo en la puerta, desde luego merece la pena pagarlo.

Llegamos paseando al hipódromo y cogimos el tranvía, nos bajamos en Tophan, pasado el puente de Gálata. Allí vimos una mezquita cuyo nombre no pudimos averiguar, pero que se ve desde el barco, y tiene una arquitectura muy peculiar. LLegamos tarde para ver la puesta de sol, pero el cielo estaba tornándose naranja radioactivo y nos quedamos un rato contemplándolo.

Desde allí paseando llegamos a la torre Gálata de nuevo y en un agradable bar de madera, bajando una de las cuestas, nos tomamos  unos zumos de granada. Había que repetir, estaban demasiado buenos. Seguimos andando y cruzamos a pie el puente de Gálata, y camino de Sultanahmed nos paramos en Haifa Mustafa a comprar unos baklava para traer, un par de cajas de a kilo que luego al llegar a casa apenas duraron 3 días…repartiendo claro!!!! aunque algunos cayeron en la buchaca. Que peligro tienen estos pastelitos.

Como estaba al lado, entramos en la mítica estación Sirkeçi, donde terminaba el más mítico aún Orient Express. Visita ideal para románticos y una despedida de la ciudad muy apropiada.

Llegamos bastante cansados al hotel, preparamos las maletas porque salíamos de madrugada y había que tenerlo todo listo. Y nos fuimos a cenar pescaíto. Anbiyik Balik Evi Fish House, empezamos por  una ensalada de pulpo con yogur y pepino, exquisita, el pulpo supertierno y unos salmonetitos fritos, muy ricos, muy frescos y muy bien fritos. Luego nos tomamos una dorada a la brasa, con una presentaación espectacular, diría yo que hasta un poco hortera, pero estaba deliciosa, con lo que ya te daba menos verguenza comértela ;). Venía en una bandeja redonda inmensa, en cuyo centro había otro piso encima del cual ardía una llama rodeada de cisnes de papel albal, impresionante documento. La dorada abierta en dos lomos, sobre hojas inmensas de lechuga y trozos de patata, tomate y pepino repartidos artísticamente. En fin, estaba muy buena que era lo  importante. Músicos en directo, quizás con demasiado volumen, y no siempre con música tradicional. De postre fig, que son unos higos con frutos secos macerados con clavo, canela y miel, los puedes ver por los bazares. Muy ricos. Todo acompañdo de un Avanos Kapadokya, vino tinto de la Capadocia,  buenísimo, con  un punto intenso y caramelo espectacular. Definitivamente los turcos saben hacer buen vino. Pastonazo claro, 250 liras turcas. A ver, el pescado estaba muy bueno, probablemente sea el único pais que he visitado donde tienen un buen pescado y saben cocinarlo, pero lo pagas a precio de oro. En España tenemos mejor pescado y a mejor precio, en comparación, por lo tanto, no creo que coma pescado cuando vuelva a Estambul. Mejor me dedicaré a los kebap y los kofta, que son mucho más barato y están deliciosos. De los lahmacun ni hablamos que me pongo a salivar…

El viaje concluye con la certeza de que volvemos. Volveremos a Constantinopla, y a Bizancio, y a Estambul. Se respira magia e historia en esta ciudad. Es un enclave privilegiado con muchos secretos por descubrir. Volveremos.

Anuncios